Es el primer caso desde 2006 y el cuarto que se presenta en ganado estadounidense.
En un comunicado publicado en el sitio web del Departamento, el jefe veterinario, John Clifford, aseguró que no existe riesgo para la salud humana porque el animal era sólo para producción de leche, que no trasmite la enfermedad.
La BSE es una degeneración celular que produce problemas nerviosos fatales, similar a la Creutzfeldt-Jakoben humanos.
Según la información de las autoridades sanitarias estadounidenses, en 2011 se registraron en todo el mundo 29 casos de BSE, una reducción del 99% con relación al brote registrado en 1992 cuando se detectaron 37.311 casos.
El gobierno estadounidense empezó a notificar a la Organización Mundial de Salud ANimal, así como a sus socios comerciales, aunque confía en que el hallazgo no afectará las exportaciones de carne.