Richard Grennell, quien fue contratado a fines de abril, dijo en un comunicado que "mi capacidad para hablar clara y enérgicamente ha sido grandemente disminuida" por la polémica de "asuntos personales".
Para algunos republicanos conservadores la sexualidad de Grenell era vista como un problema para la campaña del virtual contrincante del presidente Barack Obama para las elecciones de noviembre.