En estos tiempos es imperante tomar conciencia colectiva, ha desaparecido en el arco opositor, y la unica forma de adquirir fuerza y conciencia colectiva es la principal tarea de los partidos y frentes que quieran torcer el curso de la historia hacia una sociedad que se asemeje a otro ideal o otro modelo que no es el actual si no un modelo o escenario mucho mejor. La juventud tiene la enorme tarea de dejar las máquinas, para juntarse en la calle o desempolvar locales abandonados, esos espacios colectivos desde donde se pueda forjar la idea de un movimiento renovador, un movimiento que permita a los que participan de el creer que es posible la transformación en el sentido de sus expectativas y objetivos. Jóvenes con un empleo, una vivienda, con movilidad. Jóvenes con la capacidad de formar familias sin asistencia social. Jóvenes profesionales y trabajadores dispuestos a tener un ambiente sano sin usinas de contaminación. Por este motivo, es imperante juntarse, juntarse para marchar por las calles, autoconvocados en una nueva fuerza que nos levante, que nos saque de la dispersión a la cual hoy estamos sometidos. Tenemos que mucho mas grandes que las actuales propuestas oficialistas. Solo asi reflotaremos y podremos en práctica los renovadores y nuevos ideales. Que no nos roben nuestro futuro ni con la K, ni con Evita ni con Perón.
(*) Martin Solé es un asiduo colaborador de Impulso Baires / Ingeniero Químico de la Universidad Nacional de Córdoba/ Ensayista rioplatense y miembro de la Cátedra Libre José Gervasio Artigas para la Integración - UNLP