Dos años atrás el juez Miloslav Studnicka marcó un hito en la historia legal del país cuando condenó a 20 años de cárcel a cuatro neonazis que admitieron un ataque con bomba a una casa de una familia gitana.
En el ataque una bebe resultó gravemente quemada.
No obstante, la policía checa señaló que aún es pronto para decir si el juez ha sido asesinado.
Los neonazis siguen en prisión.