Agregó Montero: “el radicalismo nacional y popular, aquel pensado por Leandro N. Alem y ejecutado por Hipólito Yrigoyen desde su presidencia no tiene nada que ver con el mamarracho al que lo sometió una dirigencia nacional conservadora, que solo busco oponerse por oposición misma”.
Montero, -un dirigente de la UCR que apoya al Gobierno nacional por intermedio del ministro de Planificación, Julio De Vido-, no dudó en tildar de “funcionales a las corporaciones” a la cúpula de la UCR, y agregó: “los dirigentes intermedios y los militantes de la UCR terminan mareados cuando ven las fotos de esa cúpula con los sectores que más alejados están del pensamiento radical”.
El referente porteño sostuvo que “también hay que ser justos, porque hay otros radicales que mantienen si quebrarse su identidad, como el ex senador Leopoldo Moreau, quien mantiene vivas las banderas partidarias, y lo demostró una y otra vez a lo largo de la historia. Es un dirigente que cree en una oposición constructiva, y eso es lo que vale en democracia”.