En la actualidad participan del emprendimiento siete familias de agricultores, cuatro de artesanos y otras cuatro que brindan alojamiento en sus casas. El éxito del trabajo conjunto realizado hasta ahora, se refleja en la presencia de cientos de visitantes, en su mayoría extranjeros, que tienen la oportunidad de conocer las modalidades de la producción vitivinícola, hortícola y frutícola de esa parte del Valle de Uco, y también degustar vinos y platos regionales de elaboración casera. El producto turístico se basa en la hospitalidad y en el trabajo asociativo e interactivo que muestra las formas de vida y culturas de los pobladores de la región.
El Instituto para el Turismo es una fundación privada dedicada a incentivar los emprendimientos turísticos que sostienen valores culturales básicos de las comunidades locales y que, además, son sustentables desde el punto de vista ambiental, social y económico. La distinción se entregó en la Feria Internacional de Turismo de Berlín, realizada este mes.