
Sin embargo Stolbizer no se conformó con esa decisión y este sábado salió duramente al cruce de la resolución partidaria, diciendo que "más allá de la parodia de haber querido dar por aprobado el acuerdo firmado un día antes con Roberto Lavagna, y que generó demasiadas tensiones entre los convencionales que venían dispuestos a discutir una estrategia electoral del Radicalismo y se encontraron con todo resuelto, ha quedado demostrado que la candidatura del ex Ministro de Economía de Duhalde y de Kirchner no tiene consenso en el Radicalismo".
Stolbizer desafió el acto que supervisó la Junta Electoral Nacional y disparó munición gruesa sobre su ex compañeros de militancia: "un sector importante y representativo del Partido no concurrió a la Convención (por los radicales K), otro sector más representativo del sentimiento radical de afiliados y votantes, dio del debate para dejar sentada su posición principista frente a estrategias de salvación, y ni siquiera el acuerdo de la conducción nacional de Gerardo Morales, Adolfo Stubrin y los presidentes de los bloques, Ernesto Sanz y Chironi, sumados al alfonsinismo con Leopoldo Moreau y Federico Storani , fue suficiente para alcanzar el número necesario para sesionar con quórum reglamentario que les permitiera aprobar esa candidatura".
Stolbizer habría conseguido una treintena de convencionales, pero a mitad de la tarde de ayer los retiró de la Convención.
El cuerpo de convencionales del sector de Stolbizer estuvo monitoreado por dos referentes de su sector, que fueron archienemigos en las luchas por la conducción de la Juventud Radical, como son el diputado Juan Carlos Morán y el convencional nacional partidario, Gerardo "Jerry" Milman, a los que se suma el intendente de Trenque Láuquen, Juan Carlos Font.
Desde el oficialismo partidario, el titular de la UCR, senador Gerardo Morales, explicó que "esta reunión demostró que nuestro centenario partido sigue respetando su organización, donde cada uno de sus miembros puede participar de la discusión, en contraposición de la hegemonía que pregona el presidente Kirchner, único resorte que reconoce para hacer política".