El ministro agregó que “si bien la píldora no es un método recomendable para su uso regular, se debe aplicar en situaciones críticas porque todos sabemos que las relaciones sexuales no son ‘democráticas’ en todos los casos”. En este sentido explicó que los profesionales de la salud podrán aconsejar este método que impide la fecundación toda vez que asistan a una mujer víctima de violación, quien además de requerir asesoramiento legal, apoyo psicológico y prevención del VIH, debe contar con la posibilidad de evitar un embarazo no deseado.
Además, la anticoncepción de emergencia se recomienda en todos los casos en los que haya habido coito no protegido por falta o uso incorrecto de otro método anticonceptivo. Frente a la polémica generada por algunos sectores que suponen que la “píldora del día después” es abortiva, Mate lo negó de plano y explicó que “este método impide la fecundación, pero no actúa cuando ésta ya se produjo y tampoco interfiere en la implatanción, que es cuando el embrión se sitúa en el útero”.
Los especialistas llaman a la anticoncepción de emergencia “el secreto mejor guardado”, porque si bien se la cree novedosa se aplica hace cincuenta años, cuando médicos de los Países Bajos se la administraron a una chiquita de 13 años que había sido violada en la mitad del ciclo.
En rigor, lo que este método hace es retrasar la ovulación e interferir en el ascenso de los espermatozoides al óvulo. Antiguamente se utilizaba una combinación de hormonas, luego la droga se fue modernizando y hoy está formada por una sola hormona, un tipo de progesterona que se llama levonorgestrel, y que se toma en una o dos dosis.
La jornada en Ensenada reunió a referentes en la materia de los distritos bonaerenses y tuvo como objetivo evaluar y promover el intercambio con los encargados de llevar adelante el Programa de Salud Reproductiva, a partir de la novedad que implica la implementación, desde este año, de los anticonceptivos hormonales de emergencia”, explicó Flavia Raineri, coordinadora del Programa Materno Infantil.
“Es necesario aclarar que este tipo de método no se aconseja en forma regular porque es menos efectivo que los otros de uso común, como los orales, los preservativos, el DIU o los inyectables que garantizan una efectividad mayor al 95 por ciento”, aclaró Marcela Calcopietro, referente del Programa de Salud Reproductiva y agregó que es importante destacar que la “píldora” no sirve para prevenir las infecciones de transmisión sexual y que es el preservativo el único método que garantiza esta protección.
Métodos y beneficiarios
En tres años el Programa Provincial de Salud Reproductiva quintuplicó el número de beneficiarios. En rigor, en 2003, 105.808 personas recibieron consejería y métodos anticonceptivos gratuitos en los hospitales provinciales y salas sanitarias. El año pasado, en tanto, 605.800 bonaerenses requirieron métodos en el marco de este plan, que tiene como pilares el acceso equitativo a la anticoncepción para prevenir tanto las enfermedades de transmisión sexual como los embarazos no planificados.
En cuanto a las preferencias de métodos, desde el programa informaron que el 60 por ciento prefirió los anticonceptivos orales; un 15 por ciento, el DIU; otro tanto los inyectables de aplicación mensual y el 10 por ciento restante, preservativos.