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03:31 | 04 FEB
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Château Frontenac, hotel marplatense, en busca de nuevos dueños para recuperar su esplendor

Mar del Plata - Casi centenaria, la lujosa mansión donde funcionó el hotel Château Frontenac, que en la época de oro de este balneario fue uno de sus reductos más exclusivos, vuelve a salir a la venta. Con una cotización de 4,2 millones de dólares, esta obra que comenzó Adán Gandolfi, y luego remodelada y ampliada en dos etapas por Alejandro Bustillo y Julio Barros, es una de las construcciones más vistosas de la costa marplatense, declarada de interés municipal.

En Alvear y Bolívar, con una superficie de 7300 m2 cubiertos y 90 habitaciones, uno de sus destinos probables es el de albergar un nuevo y señorial hotel cinco estrellas. El sector con mayores complicaciones sería el que nació en la tercera etapa de ampliación, en la que se habrían utilizaro materiales de calidad regular.
Los inversores tendrían ahora la opción de mejorar y extender esas instalaciones. Ya existió años atrás un proyecto en ese sentido, que apuntaba a llevar a 15.000 metros cuadrados y 280 habitaciones su superficie cubierta.
También a fines del siglo pasado el Château Frontenac se puso en venta, pero no se presentaron compradores. Este patrimonio arquitectónico nació por pedido de Antonio Leloir y su mujer, Adela Unzué. Ellos, en 1907, vieron en pie la primera parte de esta mansión que por entonces bautizaron Villa Kelmis. Trece años después, el que le impuso cambios con pinceladas hispánicas fue Bustillo.

 



 

 

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