"Desde la Federación Argentina de Lesbianas Gays Bisexuales y Trans repudiamos los dichos del Sr. Alfredo De Angeli en una nota publicada en la sección El País de Crítica de la Argentina (edición impresa) donde, ante la pregunta sobre si le molestaría que alguno de sus hijos fuera homosexual, uno de los dirigentes del sector empresarial agropecuario expresó `Me dolería un montón pero tendría que aceptarlo. No lo voy a matar por eso´, para luego explicar: `Porque veo la homosexualidad como algo que no es normal. Es como si tuviera un hijo enfermo. Igual, no creo que los De Angeli sean así´", dice un comunicado del sector "Por su parte, repudiamos también los dichos del obispo de Santo Tomé, Corrientes, Hugo Santiago, quien sostuvo en una homilía, de acuerdo a varios medios de comunicación, que “la homosexualidad es una enfermedad que se puede tratar y curar con médicos, psicólogos y sacerdotes” destacan y dicen que "la Federación presentó ayer dos denuncias por discriminación ante el Instituto Nacional contra la Discriminación".
"Ya es hora de que, como sociedad, tomemos consciencia de las consecuencias de la discriminación por orientación sexual e identidad de género en la vida de las personas. Nos parece sano que nos escandalicemos y reaccionemos como sociedad ante hechos como la negación del holocausto… lo que no comprendemos es por qué no reaccionamos con similar indignación ante los pequeños holocaustos que hoy generan estos dichos, que tienen la misma argumentación que sostuvo en su momento la persecución del pueblo judío en la Alemania Nazi. El discurso de la “normalidad”, lo “natural” y lo “superior” es el que impulsó los grandes genocidios y persecuciones en el mundo" acentúan.
Luego dicen que "el promedio de vida de las personas trans en Argentina, que es de 35 años, los suicidios de adolescentes por causas relacionadas a la sexualidad, la persecución hacia las personas LGBT en los distintos ámbitos de la vida cotidiana, el asesinato de chicas trans en todo el país, se sostienen sobre los dichos de quienes piensan como el Sr. De Angeli y el Obispo Hugo Santiago, que creen tener más autoridad que la Organización Mundial de la Salud para definir lo que es enfermedad y lo que no lo es".
“Vamos a denunciar estas manifestaciones. Llevaremos al INADI y a la Justicia cada uno de estos dichos discriminatorios y demandaremos por mala praxis a quienes intenten “curar” la homosexualidad como si fuera una enfermedad. Nadie puede determinar a partir de creencias y dogmas religiosos lo que es o no es una enfermedad. Esto tiene consecuencias muy graves en la vida de las personas y en nuestra sociedad en general”, expresó María Rachid, presidenta de la Federación Argentina LGBT.