domingo 29 de abril de 2018 - Edición Nº766
Impulsobaires. "Donde se informan los que te informan" » Sociedad » 26 may 2015

UNLP se encamina a resolver el problema de los desechos pesqueros y disminuir la contaminación ambiental

La Plata - Un estudio de investigación de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata se propone utilizar los residuos de crustáceos marinos para generar formulados alimenticios como fuente de proteínas y antioxidantes naturales. Con distintas estrategias biotecnológicas, el proyecto apunta a convertir las 76 mil toneladas de desechos generados por la industria pesquera en las costas del país en productos con valor agregado, y además reducir la contaminación ambiental y visual que produce.



Desde los laboratorios de la UNLP explican que tras la extracción de la parte comestible de los crustáceos –camarones, langostinos, cangrejos, entre otros- se genera un residuo sólido formado en su mayoría por los exoesqueletos. Actualmente, esos restos son descartados en basurales municipales y en otros casos directamente sobre la costa marítima, lo que origina un serio problema a nivel ambiental.
Para tomar dimensión del volumen de residuos existente, es necesario tener en cuenta datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El organismo informó que el desembarco de crustáceos en las costas argentinas en el 2014 fue de alrededor de 130 mil toneladas. El mayor porcentaje de captura corresponde al langostino, seguido por centolla y camarón. A estas tres especies debe sumarse la incipiente captura de cangrejos por flotas artesanales que representan cerca de 2 ton/mes.
La cantidad de residuo sólido generado del procesamiento de estas especies depende en parte del rendimiento cárnico de cada crustáceo, siendo éste del 35-40% para langostinos y camarones y del 50-60% para el caso de cangrejos y centollas. Así, teniendo en cuenta los valores de captura anteriormente citados y, sumando un porcentaje estimativo de captura por asociaciones de pescadores artesanales, la cantidad de residuo sólido generado a lo largo de las costas del país asciende a 76 mil toneladas por año.
Ivana Cavello, investigadora del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI), dependiente de la UNLP y del CONICET, explicó que el estudio  tiene como objetivo buscar un método de obtención de quitina (un carbohidrato que forma parte de las paredes celulares de los hongos, del resistente exoesqueleto de los arácnidos, crustáceos e insectos y algunos órganos de otros animales y que tiene múltiples propiedades en la biomedicina, en la agricultura, en la industria alimenticia, etc) a partir de residuos de crustáceos basado en el uso de enzimas, a fin de minimizar los efectos de los tratamientos químicos tanto sobre la calidad de la quitina como sobre el medio ambiente.
Detalló además que “se ha realizado la búsqueda y selección de microorganismos autóctonos capaces de crecer sobre el residuo de los crustáceos a expensas de las proteínas presentes en él, dando origen a un material desproteinizado del cual se obtendrá la quitina y un hidrolizado proteico que podría ser utilizado en formulados alimenticios como fuente de proteínas y de antioxidantes naturales”.
“También se trabajó con muestras provenientes del Parque Nacional de Tierra del Fuego con la finalidad de encontrar microorganismos adaptados al frío para reducir los costos de energía utilizados en el proceso del tratamiento del residuo”, explicó el director del proyecto, Sebastián Cavalitto. Y agregó “dentro de este proceso, se han encontrado varias cepas bacterianas con las características buscadas y, actualmente, se están estudiando los hidrolizados proteicos obtenidos en términos de sus propiedades oxidantes y la presencia de enzimas de interés biotecnológico”.
El grupo de trabajo considera indispensable plantear una potencial solución al problema ambiental causado por la contaminación orgánica proveniente de la disposición de los desperdicios del procesamiento pesquero. “La demanda de nuevos procesos amigables con el ambiente impulsa a dirigir nuestros esfuerzos para trabajar en un nuevo concepto, una mirada productiva sobre los desechos de estas grandes industrias que permita valorarlos como fuente de productos de alto valor agregado e interés en el mercado mundial”, remarcó Cavello.
Por su parte la estudiante de la Licenciatura de Biotecnología y Biología molecular, Ivana Sinigoj, parte del equipo de investigación, explicó que “a partir del material desproteinizado, se generará la quitina y eventualmente también el quitosán que serán caracterizados y comparados con los que encuentran en el mercado”.
La quitina y el quitosano encuentran múltiples aplicaciones en áreas como la biomedicina, en la agricultura y operaciones post-cosecha, en el tratamiento de aguas residuales, la industria cosmética, la industria alimenticia y algunos tipos de plástico biodegradables, etc. Por ejemplo en la agricultura entre las aplicaciones más comunes se encuentra el recubrimiento de semillas con películas de quitosano para su conservación durante el almacenamiento, sistemas liberadores de fertilizantes y como agente bactericida y fungicida.
Por otro lado, en el área medicinal, se emplean para la producción de suturas quirúrgicas, producción de gasas y cremas bactericidas para el tratamiento de quemaduras. Una de las áreas más importantes de aplicación es en el tratamiento de efluentes, se utiliza como coagulante primario para aguas residuales de alta turbidez y alcalinidad como floculante para la remoción de partículas sólidas y para la captura de metales pesados y pesticidas en soluciones acuosas. En la Industria cosmética se los utiliza en la fabricación de cápsulas para adelgazar, como aditivo bactericida en jabones, champús, cremas de afeitar, etc. Así mismo, en la industria alimenticia se aplican en la eliminación de colorantes como exaltador del sabor, antioxidante, emulsionante y aditivo de alimentos para animales y, por otro lado, en el campo de la biotecnología en la inmovilización de enzimas y células, para la separación de proteínas y recuperación celular.
Es importante destacar que el plan de trabajo  realizado sobre estas líneas investigativas titulado “Recuperación de compuestos bioactivos con potenciales aplicaciones tecnológicas a partir de residuos de la industria pesquera por medio de tecnología enzimática”, fue galardonado con el premio INNOVAR 2014 en la categoría “Universidad”, en el Concurso Nacional de Innovaciones y recibió una mención al mejor trabajo de investigación en el Tercer Simposio Argentino de Procesos Biotecnológicos.

 

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