lunes 20 de noviembre de 2017 - Edición Nº606
Impulsobaires. Donde se informan los que te informan » Opinión » 22 jun 2017

La moneda de la Salada

Por Ing. Alberto Ford (*) Para Impulso Baires


Dos caras. La Salada. Castillo deberá rendir cuenta ante la justicia de todo lo que se lo acusa y hasta de las exageraciones de un periodismo sensacionalista más propenso al escándalo que a la prudencia informativa. Pero ojo, no se debe dejar de reconocer que Castillo fue capaz de levantar un emporio de alcance internacional, estudiado en las universidades norteamericanas… y no solo por sus agachadas (argentinos ya curtidos sabemos de sobra que no son de su exclusividad). La presencia de La Salada demuestra:

1) El costo argentino, uno de los causantes principales de la decadencia nacional. ¿Los híper pierden plata con sus ofertas de 2x1, 3x2, 4x3, etc.? Un jean en la Salada vale hasta a 10 veces menos que en un shopping. Y el que crea que son truchos está muy equivocado. Se hace con el mismo denim, tachas, hilo, y el resto de los insumos que los de marca. Y está confeccionado por los mismos talleristas. Normalmente sobrantes de producción o de segunda selección. La etiqueta a voluntad…

2) ¿Por qué la gente cruza a Chile y Paraguay a comprar, y los más pudientes van a Miami y Nueva York? La voracidad fiscal y la inescrupulosidad de industriales y comerciantes, hacen una diferencia abismal en el precio de productos iguales o de inferior calidad en el caso de los nuestros.

3) La mayoría de los puestos de la Salada está constituida por familias honestas de trabajadores incansables y abnegados. Un ejemplo aleccionador del empuje y las ganas de progresar de la gente pobre. Es uno de los caminos más pródigos en oportunidades para el trabajo que un sistema económico obsoleto (y corrupto en no pocos casos) es incapaz de generar.

4) La competitividad de La Salada está demostrada por el olfato de verdaderas multitudes de gente de todo el país que vienen en oleadas a comprar en horarios nocturnos sin superponerse con el funcionamiento de comercios que cumplen (¿?) con sus obligaciones impositivas.

5) La Salada puede ser visto de dos maneras. Como el vaso con el agua por la mitad, medio lleno para algunos o medio vacío para otros. O de una: tomando todo el vaso, medio lleno y medio vacío. Corregir lo que haya que corregir. Pero el modelo SALADA en cuestión no solo puede ser útil aquí para la reinclusión de los pobres que aun no disfrutan de las preseas de la globalización; también en los países hermanos.

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