23/05/2026 - Edición Nº3712

Politica

Contrapoder

La entretela de una guerra que daña la gobernabilidad

07:59 | A la manera de Montescos y Capuletos, hoy son las tropas de Santiago Caputo y las de los Menem las que están en guerra y le dan letra a la oposición, además de alejar al gobierno de sus votantes y desgastar la autoridad presidencial. De esta manera, en lo más alto del poder se vive una interna sangrante, de difícil cicatrización. Muchos se preguntan: ¿Por qué el presidente no puede controlar las diferencias que estallaron entre su hermana Karina y Santiago Caputo? ¿Ha perdido poder?


por Jorge Joury *


Es sencillo, Javier Milei necesita a los dos bandos. Los jugadores en litigio son intocables en el esquema de poder. El presidente los considera imprescindibles para la gestión. Por lo tanto, la guerra está provocando una fractura significativa. Pero Milei no tiene pensado soltarle las manos a ninguno de los cuchilleros. Los necesita para mantener el equilibrio aún a riesgo de desgaste político. Además, crecen las dudas sobre su autoridad para ordenar a los propios. 

 Milei está enojado porque el diferendo cruzó los límites de la sensatez y dejó al descubierto el desorden en la gestión. Cree que la discusión debió darse para adentro, o "en el vestuario", como dice Martín Menem y no exponerla a cielo abierto.

La preocupación en el gabinete es porque la hermanísima expone a Milei para defender a los Menem y Adorni y creen que de esta manera la palabra presidencial se está devaluando. Desde el campamento de los Menem preparan sus baterías y esperan nuevos ataques de las Fuerzas del Cielo. Además, desafían: "si vienen, nos van a encontrar".

En este contexto en que se afilan los aceros de las diferencias, en los pasillos de la Casa Rosada se murmura que el vínculo entre Karina y Santiago se quebró definitivamente tras la difusión en redes sociales de videos en los que se cantó a la hermanísima “alta c….”. Allegados a la secretaría de la Presidencia comentan que el asesor habría tenido alguna responsabilidad en esta campaña de difamación, algo que “Karina no perdona”. Por esta cuestión, la gobernabilidad está en su punto más tenso.

En los despachos los rumores de diverso tenor vuelan. Hasta se comenta que Karina Milei, enojada por el ultimátum que le dio a Adorni para que presente su declaración jurada, echó a Patricia Bullrich de las reuniones de gabinete. También se dice que no fue invitada a la reunión de mesa política del lunes, aunque sí a la del martes. Todos creen que, en este contexto, Milei tendrá que bajar línea para frenar la sangría.

Y como si fuera poco, en el Gobierno miran hacia el lunes con preocupación. Es por el discurso del arzobispo José García Cuerva en el Tedeum en la Catedral Metropolitana. Temen que venga un palazo por la situación social y tratan de hacer control de daños por adelantado.
En el plano económico los datos de la realidad hablan: la gente ya no llega al día 15, la plata se escurre, sube el nivel de endeudamiento, baja el dinero disponible de las familias y cae el número de empleadores y de trabajadores formales. 

Si algo le faltaba a este culebrón, es un Mauricio Macri artillero. Dijo que Milei se ve a sí mismo "como un profeta" y sobre el clima interno del Gobierno, señaló que existe “mucha intolerancia a la crítica”. 

También describió la situación como una tendencia al aislamiento del poder. “Al Presidente lo aísla el simbolismo”, dijo, y advirtió que el mayor riesgo para cualquier líder es quedar “entubado”, rodeado de gente que no se anima a decir que no. “Cuando el poder te toma, pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido”, sentenció.

Los que están cerca del poder admiten que a medida que pasan los días, la irritabilidad del Presidente aumenta y la lista de enemigos se engrosa.

Un ejemplo de ello fue la última entrevista al periodista Esteban Trebucq, uno de sus favoritos. Milei llamó furioso al canal desde Estados Unidos pidiendo salir al aire para defender a Adorni. "Te pido por favor, no me interrumpas cada vez que estoy haciendo un argumento", lo toreó al colega. "Parece que no me querés dejar hablar tranquilo", agregó. Todo tiene que ver con que Milei desconfía hasta de los más cercanos.

El archivo recuerda que la vice Victoria Villarruel fue una de las primeras que recibió palos a poco de comenzar la gestión. Los hermanos Milei la consideran una "traidora". Incluso, el Presidente la acusó públicamente de trabajar para quedarse con el sillón de Rivadavia.

A todo esto, en la Casa Rosada están rezando para que comience el Mundial de fútbol. Cruzan los dedos para que a la Selección le vaya bien y eso haga que se disipe la nube negra de escándalos que perturba a la gestión.

Otro dato que alarma es que desde el oficialismo se encargó una encuesta y los números de la realidad les dieron una bofetada: el humor social se deteriora y 7 de cada 10 argentinos creen que la situación económica empeoró. El sondeo mostró un deterioro en la percepción económica y una caída de las expectativas a futuro. Incluso entre votantes de La Libertad Avanza retrocedió el optimismo sobre la situación del país.

Además, Milei debería tomar nota de que en el último trimestre perdió entre 12 y 15 puntos de imagen positiva en la unanimidad de las encuestas.

Según otra encuesta nacional de la consultora Mide, el presidente Javier Milei enfrenta un escenario complejo de cara a una eventual reelección en 2027: el 58% de los encuestados “nunca lo votaría”, mientras que apenas un 24% afirmó que “seguro” lo apoyaría otra vez

El cansancio social comenzó a hacer escuchar su enojo y el bolsillo empezó a hablar porque la economía va en contramano. Y en lo político, tanto el caso Adorni como "la guerra entre Karina y Santiago", son el insumo más tóxico en el círculo violeta. La oposición sabe que el Adorni gate es el blanco perfecto para desgastar a Milei. La imagen negativa del jefe de Gabinete supera el 70%. La imagen positiva de Milei también va en caída. Según los analistas de opinión, la baja comenzó antes de que se desatara el escándalo del jefe de Gabinete, pero el factor Adorni aceleró el curso del deterioro.

El factor Adorni cataliza y potencia el descalabro gubernamental. Es el precursor químico de la descomposición del relato. Daña inexorablemente al Gobierno, pero Milei no lo quiere o no lo puede ver. Mientras tanto, el denominado "triángulo de hierro", la tríada exitosa de Milei con Karina y Santiago Caputo, entró en proceso de oxidación y exhibe una hemorragia que avanza a paso firme.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".

Temas de esta nota:

POLíTICAESCENARIOS