por Redacción
El Índice de Incertidumbre Económica elaborado por la UCA registró en mayo un valor de 55 puntos, consolidando la tendencia ascendente de los últimos meses. El dato refleja que, si bien la percepción sobre la situación macroeconómica muestra señales de estabilización, la sociedad aún no logra recuperar plenamente la confianza en el rumbo económico. La mejora es visible respecto a los picos recientes, pero todavía se ubica por encima de los niveles históricos de períodos de mayor previsibilidad.
La composición del indicador muestra que la política continúa siendo el principal factor de incertidumbre, seguida por el mercado laboral, donde el empleo formal exhibe señales de fragilidad. Este desplazamiento en las preocupaciones revela un clima social en el que la economía deja de ser el único foco de inquietud, pero el ruido político y la falta de dinamismo laboral mantienen a la sociedad en un estado de cautela.