por Redacción
El presidente del Consejo Consultivo para el Desarrollo de La Plata, Francisco Gliemmo, afirmó que la Argentina necesita una reforma tributaria profunda para generar empleo y recuperar un modelo productivo competitivo. Lo dijo en D‑4.0, el ciclo que conduce Fabricio Moschettoni los lunes a las 19 por POP 96.7.
Gliemmo recordó que desde hace más de treinta años trabaja en propuestas de desarrollo que permitan alcanzar inclusión, equilibrio y condiciones de dignidad para la sociedad. “La degradación de la cultura del trabajo y la ausencia de políticas de Estado vienen desde finales de los años 60. En esa época Argentina estaba entre los primeros países del mundo en energía atómica, medicamentos y educación”, señaló.
El ex titular de la Unión Industrial del Gran La Plata mencionó su experiencia en Siam Di Tella, una multinacional argentina, como ejemplo del potencial industrial perdido. “Logramos cosas enormes y hoy estamos degradados. Hubo políticas nefastas y nunca liderazgo para consensuar medidas y sostenerlas en el tiempo”, afirmó.
Gliemmo sostuvo que el país debe avanzar hacia un modelo productivo de valor agregado, apoyado en el conocimiento y la innovación. Desde la cátedra libre que integra en la UNLP, explicó que trabajan sobre once ejes estratégicos, entre ellos una reforma tributaria que consideran prioritaria para mejorar la competitividad territorial.
“La reforma laboral era necesaria, pero no era prioritaria y no cambió nada. La clave es la reforma tributaria”, insistió. Para ilustrar el problema, señaló dos indicadores críticos: 50% de economía informal y 45% de trabajo informal. “Un país con esos números no tiene destino. Para cambiar, necesitamos generar empleo con valor agregado, no seguir exportando materias primas”.
También cuestionó el esquema actual del IVA. Recordó que en 2002 presentaron un proyecto que luego fue aprobado y que proponía pagar el IVA cuando se cobra la factura, evitando la descapitalización de las empresas y reduciendo la evasión. “Hoy el IVA se paga a 15 o 20 días, pero nadie sabe cuándo cobra”, explicó.
Gliemmo advirtió que la falta de infraestructura -trenes, caminos, logística- limita cualquier estrategia de desarrollo. Comparó la situación con Brasil, que cuenta con un Banco de Desarrollo sostenido por políticas de Estado que atraviesan gobiernos. “Nosotros nos endeudamos para pasarla bien, y ahora hay que pagar la fiesta”, dijo.
Finalmente, lamentó el deterioro social: “Llevamos 50 años y estamos cada vez peor. Tuvimos cinco premios Nobel y hoy tenemos pobreza, miseria e indigencia. No salimos de eso porque no generamos trabajo”.