martes 20 de octubre de 2020 - Edición Nº1671
Impulsobaires » Tecno » 18 sep 2020

Punto de vista

Tendencia 2020: No compartir los viajes en las redes sociales

Caminar hacia el supermercado durante la pandemia, se ha convertido en una situación en donde los transeúntes esquivan la mirada y ladean los cuerpos para evitar todo contacto (como si con ello pudiera evitar la presencia de los otros) tomando con cuidado los productos de las góndolas para luego desinfectarlos en el domicilio. Salidas tan simples como éstas pueden generar miedo por tener que interactuar en un entorno social, ansiedad por preguntarnos cuándo se podrá volver a caminar libres, culpa por no haber cumplido alguno de los protocolos de la manera más rigurosa y vergüenza porque en muchos casos la salida que se realizó no era indispensable.


Por: Marina Rovner

Si las tareas más básicas de la vida cotidiana se han vuelto tan complejas, ¿será posible comenzar a planificar las vacaciones? 

El tiempo cálido se aproxima y el agobio se siente en el cansancio corporal y mental, generando el deseo de un cambio de escenario lejos de las preocupaciones. 

En Argentina, desde el momento que se decretaron las restricciones para las operaciones aéreas regulares en todo el país, solo se concretaron vuelos que fueron autorizados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), pero luego se autorizaron los vuelos internacionales a los que podía acceder cualquier pasajero, siempre y cuando cumpliese con los requisitos establecidos por el país de destino. En la actualidad, aparentemente y a partir de octubre será posible realizar vuelos nacionales e internacionales. Si la temporada de verano se habilita, tomando todos los recaudos necesarios, viajar por vía terrestre o aérea debería ser lo mismo en cuanto al riesgo al contagio.

En este marco, la planificación de un viaje está plagado de dudas, investigación adicional y mucha confusión en cuanto a logística, restricciones de viaje y seguridad.  A todo esto, hoy se le suma una nueva tendencia que en mundo se denomina “travel shaming” y que refiere a las reacciones violentas que reciben los viajeros luego de publicar sus fotos en las redes, humillándolos y acusándolos de poner en riesgo a otras personas durante sus viajes, para hacerlos sentir avergonzados. 

Redes sociales: del Status a la Vergüenza 

Antes de la pandemia, era casi vergonzoso no haber conocido algo del mundo. Conversábamos acerca de los lugares que habíamos ido y cuál era la lista de deseos. Uno hasta podría haberse sentido avergonzado por no haber viajado lo suficiente puesto que se compartían las experiencias de viaje con orgullo como si fueran trofeos.

Cuando el mundo bloqueó sus fronteras y los aeropuertos cancelaron sus vuelos, el estatus social cambió y los que de alguna manera accedieron a viajar, comenzaron a enfrentar en las redes sociales reacciones violentas como insultos, críticas, enojos y hasta amenazas por parte de los demás. Esto provocó una disminución importante en la comunicación a través de las redes, ya que muchos eligieron no publicar nada por haber recibido críticas acerca de sus vacaciones “no esenciales”. 

Muchos países reabrieron permisos, sin embargo, la tendencia al “travel shaming” parece haberse instalado, aún cuando los viajeros aseguran respetar el protocolo y las reglas de cada lugar. Cabría preguntarse: ¿porqué pueden resultar efectivos esos insultos, avergonzando a los que comparten viajes en las redes? La respuesta refiere a las emociones que aún el viajero más necesitado de descanso y decidido a viajar, puede sentir en algún momento:

Culpa: mecanismo en el que realizamos un juicio moral acerca de nuestra conducta y/o pensamientos, dictaminando un resultado negativo: “¿Cómo puedo irme o pensar en planificar las vacaciones con todo lo que está pasando?”.
  
Miedo y ansiedad: emociones necesarias ante situaciones peligrosas y desconocidas mientras permitan realizar acciones para prevenir y minimizar los riesgos. En el ámbito de un viaje pueden aparecer pensamientos del tipo: “¿Y si no puedo protegerme lo suficiente?, ¿y si yo “zafo” pero esparzo el virus?, ¿y si me contagio lejos de mis seres queridos?”  

Vergüenza: temor a la opinión de otras personas. En el caso de salir de vacaciones se tendería a pensar: “Me va a afectar lo que digan mis familiares, mis amigos, mis compañeros de trabajo, dirán que soy un irresponsable”.

Se podría decir que todo el mundo está bajo el microscopio. Viajar antes brindaba status social y se compartía en las redes, ahora podría avergonzar. Lo que está bien o mal para cada individuo, depende de su propia ética, sin embargo, la decisión que se tome es compleja porque no dejará de tener repercusiones políticas, económicas, sociales y psicológicas. 

 

* Especialista en trastornos de ansiedad, fobias y pánico.
Licenciada en Psicología.
Magister en Comunicación y Cultura.
Profesora Titular Universidad Abierta Interamericana.
 www.marinarovner.com

 

 


 

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