miércoles 25 de mayo de 2022 - Edición Nº2253
Impulsobaires » Politica » 14 may 2022

Contrapoder

Otra bomba K y la tragedia social con alas

Con su amago de hacerle frente a Cristina, Alberto Fernández comenzará a jugar en el tablero de los desafíos más peligrosos. Terminar su mandato de la manera más pacífica, significa alejarse de la onda expansiva de la nueva bomba que puede detonar Cristina, con consecuencias económicas imprevisibles. Además, el Jefe de Estado deberá materializar la promesa que hizo en España de "poner a la Argentina de pie". Estas señales afloran, cuando la peor noticia de la semana golpeó las puertas de la Casa Rosada: la inflación de abril fue de 6% y llegó al 58% en los últimos 12 meses, la cifra más alta en 30 años.


Por: Jorge Joury *

Desde la salida de la Convertibilidad, el 6 de enero de 2002, la inflación en Argentina ha sido en promedio del 27,3% anual y de 13.600% acumulado. Los precios desde aquel momento a hoy se han incrementado 135 veces (siempre promediando los precios de la economía). Sólo para ponerlo en contexto: Uruguay en el mismo período ha tenido una inflación anual promedio del 9,15% y una acumulada del 492%. Mientras en Argentina los precios se han multiplicado por 135, en Uruguay lo han hecho apenas por 4. Lo mismo ocurre con el resto de los países de la región. 

Las consultoras ya estiman que mayo tendrá una inflación del 5 %, sin saber el impacto que generarán las subas de las tarifas energéticas que aún se discuten. Hace 58 días que el Presidente le declaró la guerra a la inflación y los resultados son de un fracaso evidente. Representan una tragedia social con alas, ya que cada punto de inflación significa 230 mil pobres más y la clase media que sigue bajando de escalón. Y lo más grave, que tras el dato del jueves, el mercado ya aumentó su proyección de inflación para el año al 70%.

En la mirada de los analistas más serios, la continuidad del ruido político que provoca la interna encarnizada en el Frente de Todos, más algún eventual incumplimiento de metas con el Fondo Monetario Internacional, ya sea por una aceleración del gasto para afrontar medidas nuevas ante la suba inflacionaria o una menor acumulación de reservas que la esperada, podrían ser elementos “disruptivos” para un camino de desaceleración en los próximos meses.

En este contexto de beligerancia, en las entrañas del FdT se observa la existencia de dos gobiernos ciegos ante la angustia social de la gente que lucha a diario por la supervivencia. La vicepresidenta desde el Congreso ya mostró sus cartas: bombardear a su ex socio alentando medidas difíciles de financiar, que le pegan de lleno al Ministerio de Economía y perjudican la corrección fiscal. 

En su metodología de horadar el poder presidencial, el plan es elogiar los arreglos de paritarias por arriba del 60%, como el que obtuvieron los bancarios. Kicillof, su mejor alumno, los imitó y fue en la misma dirección con la mejora a los trabajadores estatales, aunque nadie sabe de dónde el gobernador sacará los recursos si Alberto no se los manda. Los intendentes del kirchnerismo van por la misma senda y dan aumentos del 65% en sus comunas (Quilmes y Avellaneda) y hasta del 80%, en Morón.

También el gobernador anunció un bono y aumentos en jubilaciones y pensiones. En el caso de las jubilaciones y pensiones mínimas, el aumento será del 50% y permitirá pasar de los 14.040 pesos actuales a 21.060 pesos. Alcanzará a 7.347 personas que representan el 2,6% de los beneficiarios del IPS, organismo en el cual el haber promedio mensual de las jubilaciones asciende a los 112.506,72 pesos. Además, se otorgará un bono móvil de hasta 10 mil pesos a 26.975 bonaerenses que cobran jubilaciones y pensiones contributivas menores a los 38 mil pesos.

Para los especialistas es otra bomba contra el acuerdo con el FMI  Se trata de un nuevo tramo de una carrera desenfrenada que inexorablemente terminará en más inflación. Nos encontramos frente a una nueva versión del Plan Platita que en vez de electrodomésticos, reparte millonarias sumas de dinero que podría hacer explotar la economía. En Diputados, se pidió adelantar los aumentos al salario mínimo y el Gobierno primereó y se lo dio. El viernes, senadores K reclamaron incorporar al sistema jubilatorio a quienes no tengan los 30 años de aportes, otra de las prohibiciones que sugiere el Fondo en su carta de intención para no abultar el gasto del Estado. Este martes, en Diputados otra vez, apareció un proyecto para el Salario Básico Universal. Todas estas iniciativas requieren de emisión monetaria, algo que el Fondo está pidiendo detener en el marco de los acuerdos. Encima, la semana pasada YPF aumentó la nafta un 10%, siguiendo a las petroleras privadas porque “sino tendría una demanda excesiva” difícil de abastecer. Este incremento ya está siendo trasladado a las góndolas.

Otra de las sospechas de la oposición, es que el cristinismo resucitó ENARSA, pero quiere darle más poder. Tras devolver el nombre de ENARSA a IEASA, senadores cristinistas presentaron proyecto para ampliar sus facultades al negocio del litio, hidrógeno, y otros.

Si la iniciativa se aprueba, la compañía estatal podrá adquirir concesiones y celebrar contratos de explotación con las autoridades mineras competentes para el emplazamiento de proyectos de extracción de litio, desarrollar y fabricar tecnologías para la generación de hidrógeno e involucrarse en proyectos hidroeléctricos.

En medio de las convulsiones, el Presidente decidió ir a fondo y lanzar una advertencia sobre la toma decisiones y su autoridad frente al Gobierno. Fernández adelantó que “desplazará” a los funcionarios que no acompañen la política de aumentos tarifarios. La declaración llegó como un mensaje directo al conjunto de ministros y dirigentes kirchneristas que han vociferado su descontento con la política económica de Nación.

Alberto confía en llegar al verano. Lo ayudará la distracción del Mundial de Fútbol en noviembre y el viento de cola de la soja y el trigo que traerán alivio en la economía y permitirán ampliar las reservas. De esta manera, llegará a marzo, cuando comiencen a escucharse las primeras voces de la campaña electoral, donde entonces pondrá en marcha su sueño de reelección, como lo anunció desde España y fiel a su estilo, después lo puso en duda en Francia.

En cualquier país del mundo el anuncio de una reelección sería tomado como uno de los momentos más importantes del mandato de un presidente, que sirve para ordenar políticamente a la tropa y ponerla en línea detrás de esa idea.

Durante los gobiernos de Carlos Menem y de Cristina Kirchner llovieron los comunicados, felicitaciones y expresiones de apoyo de organizaciones y dirigentes peronistas cuando comunicaron que se lanzarían por un nuevo mandato. Esta vez con Alberto, sobresalió el silencio de radio.

En la creencia de que Mauricio Macri jugará fuerte, Cristina cree que hay 2023 para ella y seguramente competirá con el sello de Unidad Ciudadana.

A los únicos que les conviene que juegue Cristina, es a los intendentes del conurbano porque les empuja para arriba la boleta y también a los gobernadores del norte, aunque algunos advierten que  pueden perder por paliza en centros urbanos decisivos como Rosario, CABA, Córdoba o Mendoza. En cambio, para Macri es al revés: le puede ir bien en la zona centro y mal en el conurbano y en el NOA.

Mientras tanto, Máximo Kirchner seguramente por orden de su madre y durante un acto del PJ en Lanús, renovó el ataque contra Martín Guzmán al señalar irónicamente: "El ministro se queja que no tiene apoyo. Mentira, tiene el apoyo del FMI, del Presidente y de los medios hegemónicos".

Mientras tanto, el Gobierno debe tomar nota que se recalienta la calle. Tras la multitudinaria protesta que aglutinó unas 150 mil personas frente a la Plaza de Mayo, la Unidad Piquetera le pedirá a la CGT realizar un “paro general” contra el gobierno y prepara nuevas medidas de protesta. Cuando el lunes Alberto vuelva a la realidad, tras su gira internacional, los desafíos serán cada día mayores. 

El diario "El País" de España acaba de ser lapidario en su diagnóstico sobre la Argentina: “La guerra en la cúpula del kirchnerismo da alas al malestar social”. Mientras los recursos y las esperanzas se agotan por las luchas por el poder, ya no hay lugar para espejitos de colores.A la gente hay que ofrecerle por lo menos, una cuota de tranquilidad duradera.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo"
 

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias