
por Redacción
En diálogo con Romina Manguel, en el programa Opinión Pública (Canal 9), Storani habló de “un resurgimiento del radicalismo” y criticó que durante la gestión de Macri “nunca existió un gobierno de coalición, fue una coalición electoral”. En ese sentido, reprochó que la administración de Cambiemos “nunca sentó en la mesa al radicalismo para discutir políticas públicas esenciales”; y ejemplificó como “el caso más palpable” el endeudamiento que se firmó con el Fondo Monetario Internacional (FMI): “al radicalismo se lo comunicaron por teléfono”.
En este marco señaló que la UCR debe “golpear, patear y ganarse los lugares” dentro de la coalición opositora. En sintonía con Manes, Storani también criticó a Macri al afirmar que “ignora bastante la historia”. Recordó que cuando el ex presidente “señaló que el primer populista fue Hipólito Yrigoyen, ignoró que la Ley Sáenz Peña, con mucha sangre de por medio, logró el sufragio universal en la Argentina, exactamente lo contrario a un planteo populista fraudulento”.
#OpinionPublica | Federico Storani: "Si es Mauricio Macri o Cristina Kirchner organicemos un suicidio colectivo"https://t.co/O2yKpsAdep
— El Nueve (@canal9oficial) October 10, 2022
“Cuando se nos ha dicho 20 veces que hay un liderazgo supuestamente tácito, impuesto y demás, 20 veces hemos respondido que no conocemos otro liderazgo que no sea de nuestro partido y en todo caso esto se tiene que dirimir a través de las PASO”, en referencia al liderazgo de Macri en la oposición.
Storani dijo que apoya al radical Facundo Manes en la carrera presidencial, y sobre la frase de “populismo constitucional” y “operadores que manejaban la justicia, también hubo datos de que se espió a gente incluso de su gobierno” dicha por el médico, Storani dijo que “conceptualmente tiene razón”, y lamentó que si de cara al 2023 la definición entre oficialismo y oposición son Macri o Cristina “organicemos un suicidio colectivo”.
El ex ministro del ex presidente Fernando De la Rúa hace más de dos décadas que perdió fuerza política su ciudad, La Plata, y en la interna del radicalismo termina siendo una especie de telonero, o sea dando algún mínimo espectáculo previo antes de la actuación principal.