21/05/2024 - Edición Nº2980

Politica

Contrapoder

Misilazo platense contra la Dama de Hierro de Milei

16/09/2023 | No estaba en el radar de nadie, pero inesperadamente y en plena campaña, desde La Plata partió un misil hacia la cabeza de Victoria Villarruel, la candidata a vicepresidenta de Javier Milei. El Centro de Ex combatientes de las Islas Malvinas (Cecim), por estas horas la pone en tela de juicio por sus presuentos contactos con la dictadura militar y pidió la intervención de la Cámara Nacional Electoral (CNE) para que le solicitara información sobre “las visitas que le organizaba” al ex presidente de facto Jorge Rafael Videla.


por Jorge Joury *


La denuncia pega por debajo de la línea de flotación de Milei, ya que alude entre otros conceptos, a que esto podría ser determinante para una gran porción de la población a la hora de emitir su voto en las elecciones de este año.

Videla murió en mayo de 2013 con tres condenas en su haber: el Juicio a las Juntas –en el que se lo responsabilizó por lo sucedido con 317 personas–, el juicio de la UP1 de Córdoba –en el que se lo halló culpable por lo que padecieron 31 víctimas– y el Juicio por el Plan Sistemático de Robo de Bebés en el que se lo juzgó por la sustracción y ocultamiento de 35 pequeños. Además, era investigado en trece otras causas por 1256 víctimas.

El Cecim de La Plata fundamenta su postura "en un principio central de la organización democrática y republicana: el acceso a la información por parte de la ciudadanía".

Se argumenta que existen "múltiples publicaciones" que dan cuenta de las visitas que organizaba Villarruel "con personas a quienes llevaba a tomar contacto con el condenado por haber sido artífice del terrorismo de Estado en Argentina durante la última dictadura cívico-militar".

En el documento, se resalta que "a 40 años de recuperada la democracia, debemos poner en conocimiento la inestimable importancia de conocer qué piensan aquellas personas que aspiran conducir las riendas de nuestro país" porque " existen indicios vehementes y autosuficientes de que una candidata parecería comulgar con idearios que contrastan en pleno con los principios y valores democráticos que supimos construir".

"Por ello, lo que aquí se requiere no es una sanción, ni un apercibimiento, ni representa una vocación de excluir a nadie del proceso democrático. Creemos, como nadie, pues en nuestro carácter de excombatientes lo sufrimos con el cuerpo y nuestras vidas, en la importancia de las urnas, la democracia y las instituciones", indicaron.

La organización explicó que "para que las elecciones sean libres, para que la libertad de elección sea tal, debemos poder contar con mecanismos idóneos y conducentes que habiliten qué se vota, a quién o quiénes se vota y para qué".

Villarruel es una mujer de agallas. Se muestra  provocadora, y no le importa jugar al límite. Podemos recordar que a principios de septiembre,  organizó un homenaje en la Legislatura porteña para las víctimas de Montoneros, que generó la reacción de las organizaciones sociales. En una entrevista posterior, dijo que Estela de Carlotto es "un personaje bastante siniestro".

Esta mujer, a quienes muchos llaman "La Dama de Hierro de Milei", está señalada como la ideóloga del giro conservador del candidato a presidente. De familia militar, emplea un discurso ambiguo al meterse en el capítulo más doloroso del pasado argentino. Se cuida al extremo de justificar la dictadura, pero dice que los 30 mil desaparecidos son un mito. 

Además, se saca chispas  con Karina, la hermana del candidato libertario, con la intención de influir en sus decisiones. Para construir su perfil, puso sobre la mesa sus vínculos con Vox, el partido ultraconservador de España.

Esta controvertida mujer, es fiel promotora de la teoría de los dos demonios, donde se argumenta que el terrorismo de Estado aplicado sistemáticamente en Argentina entre 1976 y 1983, por orden a las juntas militares, tiene la misma o equivalente gravedad que los actos de violencia, incluso terroristas, cometidos por las organizaciones guerrilleras Montoneros y ERP, en su enfrentamiento con la dictadura.

El militar retirado Pedro Rafael Mercado, blanqueó que Villarruel "le armaba visitas" al dictador Jorge Rafael Videla "en momentos en que mantenía prisión domiciliaria". De hecho, él mismo fue una de las personas que pudo acceder a un encuentro, que desembocó en "una larga entrevista con el ex presidente", y a la que destacó como "importante y fructífera".

Hace unos días, la abogada Guadalupe Godoy encontró el nombre de Villarruel en la lista de contactos de Miguel Etchecolatz y el de su mano derecha Beto Cozzani, y expuso la noticia en sus redes sociales.

La diputada de derecha nacionalista, que llegó a su banca tras las elecciones del 2021 en la lista de Milei, es hija del teniente coronel Eduardo Marcelo Villarruel, quien falleció en 2001. Veterano de Malvinas, fue el segundo jefe de la Compañía de Comandos 602, la cual fue liderada por el golpista carapintada Aldo Rico. Villarruel padre, también participó del Operativo Independencia (1975), con el que el gobierno de Isabel Martínez de Perón combatió un foco guerrillero del Ejército Revolucionario del Pueblo en Tucumán, hecho que generó muchas muertes.

Y además es nieta del contralmirante Laurio Hedelvio Destefani, un historiador naval que falleció en 2017. En un viaje a España, Destéfani cosechó relaciones con el desaparecido Manuel Aznar Acedo (padre de José María Aznar, ex presidente de España por el Partido Popular), un ex miembro de la Falange Española que participó en la Guerra Civil de 1936 realizando tareas de propaganda para el bando del fascista Francisco Franco. Victoria Villarruel conoció a Aznar hijo y tejió con él fuertes relaciones políticas.

 Se graduó como abogada en la Universidad de Buenos Aires. Durante 2008, realizó un curso de “lucha contra el terrorismo” en el Centro de Estudios de Defensa Hemisférica William J. Perry, una institución que depende de la Universidad de Defensa Nacional, que se encarga de educar a los líderes militares de Estados Unidos y cuya sede está ubicada en Washington D.C.

En 2006,  fundó el Centro de Estudios Legales sobre Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), donde encaró una fuerte defensa de los militares acusados de crímenes de lesa humanidad. Lo hizo luego de que el ex presidente Néstor Kirchner derogara las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, presionado por la acumulación de pedidos de extradición –provenientes del exterior- para los genocidas, quienes preferían ser juzgados en Argentina.

El Celtyv, que terminó de gestarse en 2006, fue un desprendimiento de Aunar, una agrupación nacionalista fundada en 1993 por el general Fernando Verplaetsen, ex jefe de Inteligencia de Campo de Mayo en 1976 y último peso pesado de la Bonaerense bajo la dictadura. Verplaetsen fue condenado a 25 años de prisión por su responsabilidad en las torturas y asesinatos que se cometieron en Campo de Mayo, donde funcionó un campo de concentración.

Gracias a la red de contactos de Villarrruel, Milei pudo establecer relaciones con Vox, el partido franquista de España. Milei también mantiene lazos con el chileno José Antonio Kast, quien reivindica al general Pinochet, y con el brasileño Jair Bolsonaro, el cual defiende a la dictadura militar de Humberto de Alencar Castelo Branco, que se instauró en Brasil en el año 1964.

Con Villarruel como nexo, Milei busca tejer vínculos con el Ejército, especialmente con su sector revanchista, lo que constituye una reivindicación del accionar genocida de las Fuerzas Armadas bajo la dictadura.

Autora del libro "Los llaman jóvenes idealistas" y coautora de "Los otros muertos: víctimas civiles del terrorismo guerrillero de los 70", Villaruel argumenta que: "Los terroristas tienen derechos humanos y sus víctimas, no" . Es la idea fuerza de este discurso, que Villarruel repite en frecuentes entrevistas. "Ni todos los malos están de un lado, ni todos los buenos del otro".

La misma avanzada discursiva equipara los crímenes del terrorismo de Estado en la Argentina con los de la ETA en España. Su asociación ha encontrado legitimidad en foros internacionales, justamente, a partir de encuentros con familiares de víctimas de la organización separatista armada vasca. Que derivaron en otros como el que se materializó en 2019 en una conferencia con Javier Ortega Smith, fundador de Vox, donde se analizó cómo lograr un armado de derecha al estilo de Vox en Argentina. 

Lo novedoso del discurso de la asociación que preside Villarruel --y otras que surgieron alrededor de 2006, como reacción a la reactivación de los juicios de lesa humanidad durante el gobierno de Kirchner-- es que, a diferencia de las primeras organizaciones de familiares de genocidas que reclamaban por sus condenas con discursos de abierta defensa al genocidio, estos buscan encajar en la época. Así, comienzan a calcar las retóricas, los modos discursivos, y hasta las formas de presentarse de los organismos de derechos humanos. Su asociación, sin ir más lejos, es un "Centro de Estudios", igual que el Cels. “Las primeras mujeres en hacer las rondas en Plaza de Mayo fueron las víctimas del terrorismo”, sostiene.

Aunque la búsqueda sea la misma, se diferencian así de los discursos explícitamente defensores de los genocidas y sus crímenes, a lo Cecilia Pando, y también de sus irrupciones a los gritos y escraches.

"A partir de 2006, y sobre todo 2008, cuando avanzan los juicios, aparecen estas agrupaciones que hablan de 'memoria completa', y piden que se juzgue a los responsables de 'los otros asesinatos'", repasa en Página 12 la investigadora del Conicet Valentina Salvi, autora de "De vencedores a víctimas, memorias militares sobre el pasado reciente en Argentina". "Pasan al discurso de la persecución penal, y dejan de lado el de la reconciliación y el perdón (nosotros los perdonamos, y esperamos que nos perdonen también y dejen de juzgar)", puntualiza el salto enunciativo que la diferencia de apariciones más bochincheras como la de Pando.

Salvi describe descarnadamente el modo en que organizaciones como el Celtyv comienzan a funcionar "en espejo" con los organismos de derechos humanos: "Para ganar legitimidad en el espacio público, en los foros internacionales, se apropian del lenguaje de los derechos humanos, incluso de las lecturas vernáculas de los tratados internacionales sobre el tema. Reproducen figuras, metáforas en espejo que también son claramente reactivas", observa.

Es este movimiento, analiza Salvi, el que hace que en discursos como el de Villarruel. Si bien se cuidan de dar una defensa pública explícita de los genocidas, aunque resulte implícita. "A los represores no se los puede sacar de la escena. Ellos los quieren sacar todo el tiempo, pero su propia presencia pública está en relación a los crímenes de la dictadura y sus ejecutores", analiza.

La lista de Milei es un mix de "nuevos libertarios" con referentes de la vieja derecha. El tercer lugar del frente lo ocupa Nicolás Emma, líder del Partido Libertario porteño. El cuarto, María Fernanda Araujo, dirigente porteña del partido NOS --del ex carapintada Juan José Gómez Centurión--, que preside la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas.

Villarruel se mueve entre la provocación y el intento de estirar lo políticamente incorrecto hasta donde pueda, es su mejor arma. A través de sucesivas mojadas de oreja al discurso establecido sobre los derechos humanos, gracias a peleas en el panel de “Intratables” a partir del 2017 y de otros cruces televisivos, se hizo conocida. Así fue construyendo su figura.

Su gran capital político, el que le permitió ocupar el segundo lugar en la fórmula del 2021 de La Libertad Avanza, es ese: presentarse como la cara del nacionalismo duro.

“A los que me tildan de genocida, de facha, de racista, negacionista, les digo que todo eso lo recibo con una sonrisa. Son los mismos que justifican los crímenes del comunismo. No tenemos que pedir permiso ni perdón por cómo pensamos. Si defender la impunidad del terrorismo es de izquierda, señores, soy de derecha. Si votar leyes como la ley Micaela, la ley que mete el lenguaje inclusivo, si estar de acuerdo con la ideología de género que discrimina entre hombres y mujeres es de izquierda, yo soy de derecha”, dijo en el acto de cierre de campaña del 2021, mientras la multitud que estaba en Parque Lezama gritaba que “la casta se la come”, según publicó Noticias.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".