por Fabricio Moschettoni, editor de ImpulsoBaires / Twitter @FMoschettoni
El presupuesto con el que contará la administración del intendente Julio Alak será de 642 mil millones de pesos, otorgando las asignaciones más importantes a Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Seguridad y Secretaría General. En tanto, lejos de achicar la plantilla de secretarías y entes, el Municipio agrandará su staff con un Ente de Cementerio. Es decir, la Comuna de La Plata tendrá alrededor de 25 secretarías y entes.
En ese marco, hay una desproporcionada organización estatal, sobre todo si se tiene en cuenta que el gabinete nacional cuenta con alrededor de diez ministerios. En ese contexto, el incremento extraordinario de tasas municipales impactará en los bolsillos de los contribuyentes de manera bastante severa, sobre todo si se tiene en cuenta que también aumentan las imposiciones provinciales, con disposiciones de financiamientos adoptadas por el gobierno de Axel Kicillof.
El aumento de tasas será de alrededor de 30%, un porcentaje demasiado elevado sobre todo cuando las últimas estimaciones del mercado ubican la inflación para el año próximo en 22%, e incluso las ponderaciones de las consultoras y bancos que conforman el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA la proyectan en 20.8%. Además de eso, la ordenanza votada por los mayores contribuyentes y concejales tiene implícita una cláusula gatillo que se accionará si la inflación supera el 20%.
El alakismo acompañaron en la aprobación tanto del Presupuesto como en la Ordenanza Fiscal, la UCR, el PRO Vecinal, y Asap, mientras que el PRO y La Libertad Avanza, que solo reunieron 5 concejales, se opusieron.
Guillermo Bardón, titular de LLA en el Concejo Deliberante, cuestionó el gasto político de la administración de Alak, mientras que su par del PRO, Nicolás Morzone, argumentó: “desde el Bloque del PRO junto al Bloque de LLA en La Plata votamos en contra de una ordenanza que crea nuevas tasas y aumenta exponencialmente las existentes en un 30% en un claro martillazo al bolsillo de los platenses, a la inversión y al desarrollo económico en nuestra ciudad”.
Al parecer, el PRO en La Plata siguió la misma postura que a nivel Senado bonaerense y Cámara de Diputados, que votaron por la negativa a los aumentos desproporcionados de imposiciones.
El incremento del 30% en las tasas municipales frente a una inflación proyectada del 21% a 22% no solo desajusta la economía de los vecinos, sino que puede terminar siendo contraproducente para la propia recaudación. La teoría de la Curva de Laffer demuestra que, más allá de cierto punto, cada aumento adicional en la presión tributaria reduce la base imponible, o sea que los contribuyentes buscan alternativas, trasladan operaciones a otros distritos o directamente dejan de pagar. Municipios como Tres de Febrero aplican políticas impositivas a la baja, y con eso consiguen tener niveles de recaudación importantes. En otras palabras, más tasas no siempre significan más ingresos. Por el contrario, pueden desalentar la inversión, erosionar la confianza y terminar debilitando la capacidad financiera del municipio.