por Redacción
En un comunicado de la UCR platense, se destacó que “resulta inadmisible que una institución pública preste sus instalaciones para propagar desinformación peligrosa. El evento llegó al extremo de exhibir a un supuesto "hombre magnetizado" por la vacuna contra COVID-19”.
“Este hecho es especialmente grave en el contexto sanitario que atraviesa Argentina. Nuestro país enfrenta una caída histórica en las coberturas de vacunación: ninguna vacuna alcanzó en 2024 la meta del 95% necesaria para sostener la inmunidad colectiva. La triple viral cayó a apenas el 46% de cobertura, cuando entre 2015 y 2019 se ubicaba en torno al 90%. En 2025 se confirmaron 456 casos de coqueluche a nivel nacional, con seis fallecimientos, todos menores de dos años. También se registraron 35 casos de sarampión en el país, en el marco de un brote activo en el AMBA, una enfermedad que había sido controlada”, sostiene el documento, firmado por el presidente de la UCR, Pablo Nicoletti, y acompañado por los integrantes de la Mesa Ejecutiva, Leandro Bazze, Emmanuel Jáuregui y Guillermo Anderson.
Agregan: “en un momento en el que Argentina tiene niveles de inmunización históricamente bajos, eventos como este no solo son irresponsables: son peligrosos. Debilitan la confianza en herramientas que salvan vidas y ponen en riesgo, sobre todo, a quienes no pueden defenderse: bebés demasiado pequeños para vacunarse y personas inmunodeprimidas”.
“El hecho de que el propio PRO haya emitido un comunicado tomando distancia de la postura antivacunas evidencia la irresponsabilidad de este evento y su falta de respaldo incluso dentro del mismo espacio político”, dijeron los radicales.
Luego agregaron: “exigimos que hechos de esta naturaleza no se repitan y que las instituciones de la República sean custodias de información rigurosa y basada en evidencia. La salud pública no es un escenario para teorías conspirativas ni un espacio para buscar notoriedad mediante mentiras”.
“Nuestro compromiso es con la ciencia, con la prevención y con la ciudadanía. Las vacunas protegen, las vacunas salvan vidas, y defenderlas es un deber ético de cualquier dirigente político responsable”, concluyeron.