por Jorge Joury *
Según el último sondeo nacional del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, casi ocho de cada diez argentinos sienten que su salario perdió la carrera contra la inflación y más de la mitad de los consultados evalúan de manera negativa la situación económica. Veamos cuáles son los factores que ponen al país en una situación incómoda.
En materia de alquileres, se han convertido en una pesadilla. Según advirtió el titular de Inquilinos Agrupados, Gervasio Muñoz, el 25% de los inquilinos destina entre el 60% y el 100% de su salario únicamente a pagar el alquiler. El impacto es directo sobre la vida cotidiana: en los hogares con más de un ingreso, “un sueldo queda absorbido por la renta y el otro apenas alcanza para llegar a fin de mes”. En los casos restantes, la salida suele ser el endeudamiento permanente o el multiempleo, una estrategia defensiva que se vuelve regla.
Si ponemos los ojos en la industria, el sector padece por la baja del poder adquisitivo de los hogares y no logra encontrar piso en su caída, que se sostuvo a lo largo del 2025: en noviembre, ya con las elecciones detrás, anotó una contracción del 0,6% mensual desestacionalizado, lo que consolidó una seguidilla de tres meses de contracción consecutivos.
El sector de los calzados deportivos también continúa su derrumbe. Cada vez cierran más fábricas, se achican los turnos, se despide personal. El aluvión importador y la caída en el consumo impactan en el sector. Esta vez le tocó el turno a Arluchi S.A. conocida como IDS Suelas, que opera en Chivilcoy desde 2011 despidió personal en las horas previas a la Navidad. Este sector es el más afectado por los despidos.
El rubro textil perdió 16 mil puestos de trabajo en los dos últimos años. Todo tiene que ver con que sector trabaja al 32,5% de su capacidad instalada y, en octubre, la actividad textil registró una caída interanual del 24%, el peor mes de la última década.
A todo esto, los primeros datos sobre inflación del 2026 no traen buenas noticias. Lejos de la desaceleración prometida por el gobierno, en la primera semana de enero se registró una alarmante suba en alimentos que llega al 4%, confirmando que continúa la aceleración que marcó diciembre.
Durante ese período, alimentos y bebidas no estacionales subieron 3,3%, con un fuerte protagonismo de las carnes, que treparon 5,9%. Es el rubro que impacta de manera directa en el consumo cotidiano y el que más rápido expone cualquier rebrote inflacionario.
El arranque de enero reforzó esa señal. En las primeras semanas del año, varios productos básicos registraron aumentos superiores al 4%. Panificados, carne, lácteos y verduras encabezaron las subas. Para los especialistas, no es solo estacionalidad, sino que se trata de una inercia que no cede.
Otro dato preocupante para tener en cuenta es que La Plata cerró 2025 con más locales comerciales cerrados: subieron 160% en la brecha interanual.
En lo que tiene que ver con el turismo, también se muestra gasolero y de plazos cortos. El 39,3% de los encuestados dijo no contar con recursos para tomarse vacaciones, consolidando al descanso como un indicador cada vez más claro de desigualdad social. Entre quienes sí viajaron, predominan las escapadas cortas y el turismo de cercanía: menos días, menos kilómetros y presupuestos acotados. Los portales replican que casi el 70% de la población argentina no hará turismo este verano.
La segmentación política profundiza las diferencias, advierte un informe de Infoplatense.com.ar. Agrega que entre los votantes de Javier Milei, el 39,4% declaró poder viajar, mientras que la exclusión por falta de dinero baja al 24,8%. En el electorado opositor, en cambio, más de la mitad (52,3%) aseguró que no saldrá de vacaciones por motivos económicos, con una presencia casi nula del turismo internacional y una fuerte concentración en destinos nacionales o cercanos.
En cuanto a los gastos navideños se mostró una cuestión real con inferioridad al año anterior. Relacionado con esto, un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) enciende luces de alarma. Es cierto que, si bien predominaron las promociones agresivas como descuentos del 20% al 40%, 2x1 además de financiamiento en cuotas, la cuestión es que no lograron vencer a la bajada en la demanda. Las ventas fueron en su mayoría de moderadas a mínimas, con fuerte uso de tarjetas de crédito, casi nulo efectivo y menor valor por ticket, que tuvo caídas reales en todos los rubros analizados. En muchos rubros, la celebración de Reyes resultó irrelevante o inexistente, condicionada por ingresos ajustados, cercanía con otras fechas de gasto y competencia del canal online. Para el 82,2% de los comercios el resultado fue peor o igual a lo esperado, aunque un 17,8% manifestó haber vendido menos de lo previsto. También hay que dar cuenta que el ticket promedio de este año fue de $36.656. Al compararlo con el ticket promedio de 2025 ($48.081) y ajustar por la inflación interanual, el resultado muestra una caída real del 41,9%.
La mirada sobre la economía nacional aparece incluso más deteriorada que la experiencia individual, según el relevamiento de Zentrix, ya que mientras el 39,5% evalúa negativamente su situación personal, ese porcentaje trepa al 55,3% cuando se pregunta por el estado general del país. Una distancia que habla de expectativas bajas y de un clima de desconfianza que excede lo cotidiano.
El informe también tensiona las estadísticas oficiales, porque dice que el 59.7% de los encuestados no se siente representado por los datos que difunde y publica el mismísimo INDEC. En ese contexto, la confianza plena en las cifras oficiales se desbarrancó al 33.5%, y creció el segmento que sostiene no saber qué creer.
En cuanto al consumo, los salarios bajos se hacen notar, y de esa forma, casi la mitad de la población gastó menos en el último fin de año y sus fiestas que un año antes.
Claramente, esto impacta también en el humor social, y las palabras más fuertes que se encuentran, según el informe citado, son “desastre, horrible o destrucción”. De todos modos, la palabra positiva que se utiliza es esperanza, aunque no se asocia tanto al presente sino al futuro. Argentina es el anteúltimo país de América en nivel de sueldos evaluados, con un promedio de US$ 231, tan solo supera a Nicaragua con US$ 217.61, según un informe difundido por el Gobierno de México: el primer país es Uruguay, con U$S 629.04
El año pasado cerró con salarios que no alcanzan, privaciones por todos lados, consumo retraído, vacaciones escasas y un humor social demasiado cuestionado. Desde que asumió Javier Milei la presidencia cayeron más de 242 mil empleos asalariados registrados. Mientras tanto, crece la informalidad y el cuentapropismo, datos que deben llamar la atención.
El malestar de la economía también asciende a la macro. El riesgo país sigue alto a pesar de sus bajas, pero dejan al país fuera de una competitividad real con respecto a sus vecinos. Esa situación trasciende y se nota en bonos, y también en la imposibilidad de acceder a un crédito competitivo para empezar un camino de desarrollo.
El gobierno debe entender que no todo pasa por el déficit cero, sino que hay que alentar el consumo para provocar el crecimiento.
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".