por Redacción
El estudio, que analizó datos de la Encuesta Nacional por Muestra de Hogares Continua (PNADC, por sus siglas en portugués), mostró que el ritmo de ascenso social observado entre 2022 y 2024 fue un 74 por ciento más acelerado que el registrado entre 2003 y 2014, un periodo marcado por una fuerte movilidad social.
En ese lapso reciente, la proporción de la población ubicada en las clases sociales A (con ingresos superiores a 15 salarios mínimos), B (de 5 a 15 salarios mínimos) y C (de 3 a 5 salarios mínimos), según la clasificación del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, aumentó 8,44 puntos porcentuales, con una participación relevante de beneficiarios del programa Bolsa Familia y del Beneficio de Prestación Continuada (BPC), indicó el MDS en un comunicado.
De acuerdo con el director de FGV Social y autor del estudio, Marcelo Neri, la principal palanca de ese proceso fue la renta generada por el trabajo.
El economista destacó que el aumento de los ingresos laborales impulsó la expansión de los segmentos considerados por el estudio como clase media y que las reglas de protección del programa Bolsa Familia, principal programa de transferencia de dinero a familias vulnerables, favorecieron la formalización del empleo, considerada como uno de los principales símbolos de la nueva clase media surgida desde la base de la distribución del ingreso.
Los datos muestran que en 2024 Brasil alcanzó el mayor nivel histórico de participación conjunta de las clases A, B y C desde 1976, con un crecimiento de 78,18 por ciento por encima del promedio anual del periodo analizado.
La clase C concentró 60,97 por ciento de la población, mientras que las clases A y B sumaron 17,21 por ciento.
En contraste, las clases D (de 1 a 3 salarios mínimos) y E (hasta un salario mínimo) descendieron a los niveles más bajos jamás registrados, con 15,05 por ciento y 6,77 por ciento, respectivamente.
El ministro de Desarrollo y Asistencia Social, Familia y Combate al Hambre, Wellington Dias, afirmó que los resultados reflejan el impacto positivo de las políticas públicas orientadas a la inclusión y subrayó que la combinación de programas sociales con educación, salud e inclusión productiva fue clave para la mejora de los indicadores.
Dias añadió en el comunicado que el crecimiento económico superior al 3 por ciento anual, junto con mayores oportunidades de empleo y de emprendimientos pequeños y medianos, permitió ampliar la renta y el consumo, impulsando a su vez un ciclo sostenido de expansión económica.