por Redacción
En el análisis de corto plazo, la serie desestacionalizada también marcó un retroceso de –0,3% frente a octubre, reflejando que la dinámica mensual sigue siendo contractiva. Por su parte, la serie tendencia‑ciclo se mantuvo estable, con una variación de 0,0%, lo que sugiere que el nivel general de actividad no logró recuperar impulso, pero tampoco profundizó la caída en esa medición.
El gráfico muestra que, tras un período de oscilaciones entre 2022 y 2024, la actividad económica ingresó en una fase de descenso más marcada durante 2025, con indicadores que se ubican por debajo de los picos previos y sin señales claras de repunte.
Los datos permiten observar un escenario donde la economía se mueve con debilidad tanto en la comparación anual como en la mensual, en un contexto donde la tendencia general permanece estancada.