por Redacción
El gobernador bonaerense Axel Kicillof comienza a tener más luz en el peronismo desplazando el liderazgo de la expresidenta Cristina Kirchner. Una encuesta de Trends, difundida por medios nacionales, lo ubica con una ventaja de ocho puntos: 33 % lo avalan como líder opositor, mientras que a su exjefa le otorgan 25%.
Varios sectores piden a Kicillof que se coloque al frente del peronismo nacional, para guiar a la nave hacia la presidencial del año próximo. Sin embargo, el 15 de marzo tendrá su prueba de fuego y deberá dejar en la conducción partidaria provincial a un referente de su entorno como presidente, ya sea por una lista de unidad o por las urnas. Los candidatos más firmes son el intendente de La Plata, Julio Alak, y la vicegobernadora Verónica Magario.
Si bien Kicillof todavía está por debajo de Javier Milei ante un eventual ballotage, incluso algunas encuestas muestran entre 10 y 15 puntos de diferencia, el bonaerense está articulando un armado poderoso y en su entorno confían en que se va a polarizar la contienda. El escenario que buscan es que se elija entre liberalismo a ultranza versus industrialismo desarrollista.
En ese contexto, este viernes el ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, estuvo en el asado organizado por el líder de los gastronómicos, Luis Barrionuevo, para generar un frente opositor a la reforma laboral que impulsa Javier Milei. Con su mano derecha en la comida marplatense, Kicillof busca dar señales claras al sindicalismo para que lo acompañen, no solo en una eventual candidatura presidencial, sino también para tomar las riendas del Partido.