por Redacción
En términos de facturación, la recaudación del sector avanzó casi 40 por ciento interanual y alcanzó 18.365 millones de dólares, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, que incluyen carne in natura e industrializada, menudencias comestibles y otros subproductos de la cadena productiva.
Para la entidad sectorial con sede en la ciudad de Curitiba, capital del estado sureño de Paraná, el resultado refleja un cambio estructural en el perfil del comercio exterior del producto.
"La carne bovina dejó de ser solo un 'commodity' (materia prima) cuya exportación está basada en volumen para mercados menos exigentes, para afirmarse como una fuente relevante de generación de divisas, atendiendo a los mercados más sofisticados en un contexto de profundas transformaciones del comercio mundial", señaló Abrafrigo en un comunicado.
En 2025, la carne bovina se consolidó como el segundo producto más importante de la canasta exportadora agropecuaria y el cuarto de la pauta general de exportaciones brasileñas, solo detrás del petróleo, la soya y el mineral de hierro.
La carne bovina "in natura", que representó el 90 por ciento de las exportaciones del sector, alcanzó ingresos 42,3 por ciento superiores frente a 2024 y un volumen exportado de 3,08 millones de toneladas, un alza de 21,12 por ciento.
Brasil exportó carne bovina a 177 destinos en 2025, siendo China el principal mercado con una participación de 48,2 por ciento del total del sector y compras por 8.845 millones de dólares, un incremento de 47,75 por ciento frente a 2024.
Los 10 principales destinos de la carne bovina brasileña concentraron 83,8 por ciento de los ingresos totales, lo que, según Abrafrigo, indica un elevado nivel de concentración del comercio.
Estados Unidos fue el segundo mayor destino, con una participación de 11,24 por ciento y compras por 2.064 millones de dólares, un crecimiento de 25,9 por ciento en relación con 2024, a pesar del impacto de aranceles adicionales aplicados por el Gobierno estadounidense entre agosto y octubre de 2025.