por Jorge Joury *
En tanto, el gobierno del presidente Javier Milei, con Marco Lavagna a la cabeza, venía bien con el manejo del INDEC, pero de manera imprudente se instaló la duda. Esto lleva a la conclusión de que con el INDEC no se jode y el costo puede ser alto. Si bien es cierto que más allá del mérito propio, Milei está en los picos máximos de aceptación, la respuesta es que el presidente no es perfecto. La verdad es que la ciudadanía le teme a la vuelta del tren fantasma del kirchnerismo.
Los especialistas señalan que fue una torpeza, inoportuna, inútil y perjudicial de la Casa Rosada posponer la aplicación de los nuevos ponderadores en la determinación del índice de precios. Critican además la falta de cintura política del ministro de Economía, Luis Caputo, para frenar el escándalo. La renuncia de Marco Lavagna al INDEC fue una decisión personal esperable. El funcionario estaba cansado de los ninguneos y su salida tiene efectos colaterales sobre la confianza y los futuros inversores. La confianza es justamente un factor fundamental en la derrota de la inflación.
Si el cambio en la medición se hubiera hecho dos años atrás, todos los ingresos y activos que se actualizan por inflación hoy serían alrededor de 18% mayores, señalan los expertos.
Hay que advertir que si se instala la sospecha de que los números no condicen con la realidad, Milei queda expuesto, peleando no ya contra "la casta" o "los zurdos" que pregona, sino contra el sabor amargo de que millones de personas sienten que su plata rinde menos y que el Gobierno les podría estar mintiendo mientras se empobrecen. Y cuando esa experiencia diaria contradice el relato oficial, el centro de gravedad deja de ser una fortaleza y se puede convertir en el punto de colapso que lleve al descrédito y al desmoronamiento de la imagen presidencial.
Por estas horas hay quienes aseguran que Lavagna pegó el portazo porque el nuevo índice de inflación le dio 3,4% y desde el gobierno le pidieron que no lo difundiera porque destrozaba el relato de la desinflación. Quienes conocen el perfil de Lavagna creen que debió haberse ido antes y aseguran que "rifó mucho prestigio".
Algo está pasando con la estabilidad de los funcionarios en el gobierno. Con la salida de Lavagna, van 224 hombres y mujeres de altos cargos que abandonaron el Gobierno. Esto significa que el presidente Milei echó en promedio a dos altos funcionarios por semana. Ya echó a dos jefes de Gabinete, cuatro ministros, 46 secretarios de Estado, 59 Subsecretarios de Estado. En un gobierno donde todos temen por su estabilidad en el cargo, las decisiones se postergan y nadie se anima a dar el primer paso.
En medio de la polémica, Caputo, cometió otro desliz al reconocer que “nunca en su vida” compró ropa fabricada en el país, sino que adquiere las prendas en el exterior. “Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo”, disparó en una entrevista televisiva. Con eso, Caputo ofendió a más de medio millón de trabajadores que viven de ese rubro y que no pueden abaratar costos porque las tarifas son muy altas, al igual que los alquileres, los impuestos, la logística y la mano de obra. Sale más barato traer un contenedor de ropa del exterior que llevarla a Córdoba, porque además en otros países como China, hay trabajo esclavo.
Me puse a buscar estadísticas y encontré que, en septiembre de 2025, último dato disponible, se contabilizaron 105.000 trabajadores formales en el sector textil, lo que representa 2.000 empleos menos que el mes anterior y 8.000 menos que un año atrás. Desde diciembre de 2023, la industria acumuló la pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo registrados en todo el país.
En los últimos cuatro meses, la situación se agravó con nuevas decisiones empresariales que profundizaron el ajuste. La semana pasada se conocieron recortes significativos en dos compañías clave del sector: Emilio Alal y la brasileña Coteminas. Caputo debería aprender que la ropa sucia nunca se lava en público: ¿En qué país vive ministro?
Lo cierto es que el martes próximo el INDEC difundirá la inflación de enero, pero lo hará con la vieja canasta. Será, en los hechos, un número calculado con una estructura de consumo que no refleja el peso actual de los servicios en el gasto de los hogares. En ciudades como La Plata, donde los aumentos en transporte, alquileres y tarifas impactan de lleno, esa diferencia es significativa.
Distintos especialistas vienen señalando que, con ponderadores actualizados, la inflación acumulada desde el inicio del actual gobierno sería sensiblemente mayor. Las mayores brechas aparecen en Vivienda y Transporte, dos rubros que en el Conurbano y la capital bonaerense tienen incidencia directa en la economía cotidiana.
Tras el portazo de Lavagna, el Gobierno designó a Pedro Lines al frente del INDEC. Hasta ahora era el número dos del organismo y responde al equipo económico. Lo que buscó Caputo es transmitir continuidad, pero el recambio se dio a pocos días de la publicación de un dato sensible y eso encendió alarmas dentro del instituto.
ATE-INDEC expresó preocupación por el momento elegido para el cambio de autoridades y reclamó avanzar con la actualización metodológica. El gremio incluso recordó antecedentes de intervenciones políticas sobre las estadísticas públicas, un fantasma que Argentina conoce bien y que siempre termina afectando la confianza en los números oficiales.
Con el nuevo índice sin fecha de aplicación, y que según dijo el vocero y jefe de Gabinete, Manuel Adorni será "cuando tengamos la inflación cero", el Gobierno gana tiempo para sostener su relato de desaceleración. No obstante, eso tiene un costo: abrir un frente de cuestionamientos sobre la transparencia de los datos. Y cuando la credibilidad de las estadísticas entra en discusión, la economía tarde o temprano suele pasar factura.
Para tener en cuenta es que dentro de muy poco hay nuevas discusiones por paritarias. El Gobierno, en ese contexto, quiere utilizar algunos mecanismos que le dieron éxito como es dar hacia abajo índices de inflación futura, y de esa forma el techo en aumentos sería bajo. Allí se viene otro fuerte debate. Habrá, entonces, un forcejeo que podría situar una inflación de 2.5% o 2.8% en meses anteriores, o, incluso, versiones de más de tres puntos para enero como podrían sostenerse luego de fuertes versiones. Sin embargo, los pronósticos oficiales muy posiblemente no se cumplan este año, y la inflación esté en el orden de los 30 puntos nuevamente. La moneda está en el aire.
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".