por Redacción
El analista añadió que también hay que decir que: " Este es un paso fundamental para la candidatura presidencial de Kicillof, quien a partir de ahora tratará de construir alianzas con los gobernadores más duros con Milei.El acuerdo de unidad consagró a Verónica Magario como vicepresidenta primera, a Federico Otermín como vicepresidente segundo y a Mariano Cascallares como secretario general. Máximo Kirchner presidirá el Congreso partidario y Leonardo Nardini la Junta Electoral.
También hay que decir que la iniciativa fue impulsada por Máximo Kirchner, actual titular del partido hasta marzo, en un contexto de tensiones entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde al gobernador.
Lo que el acuerdo busca ahora es cerrar las heridas de esa etapa de fricciones y consolidar un esquema de conducción unificado contra el mileísmo.
La llegada de Kicillof a la presidencia partidaria no es un dato menor dentro del mapa político nacional. El gobernador se posiciona como uno de los principales referentes opositores al presidente Javier Milei y suma una herramienta central para la estrategia electoral del peronismo en Buenos Aires.
El PJ bonaerense no sólo ordena la vida interna del partido, sino que también define alianzas, candidaturas y lineamientos de campaña. Por eso, el control de su estructura es un factor determinante de cara a las legislativas de medio término y, sobre todo, hacia la discusión presidencial de 2027.
Lo que primó fue la necesidad de mostrar cohesión en un escenario nacional adverso para el peronismo donde el gobierno libertario lleva la ventaja de mostrar una salida más optimista para el futuro económico de la Argentina.
El documento rescata el esfuerzo conjunto del gobierno de la provincia y los jefes municipales, reivindica los gobiernos nacionales de Néstor y Cristina y pone en valor la performance electoral de 2025.
“En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Hoy, esa experiencia debe proyectarse y fortalecerse”, dice plantando un desafío que supere el el mero acto de la resistencia.
“No hay proyecto nacional posible sin la provincia de Buenos Aires, pero tampoco hay futuro para la provincia si a la Argentina le va mal. Por eso, el PJ bonaerense debe continuar su responsabilidad histórica: sumar, convocar, federalizar, articular con las organizaciones sindicales, los movimientos sociales, los gobiernos locales y todos los sectores que resisten el “sálvese quien pueda”, afirma el documento que empieza a poner la mira en el horizonte.
Conviene señalar que la posibilidad de una elección interna estaba prevista para marzo, pero el entendimiento entre los sectores que responden a Kicillof y a Kirchner desactivó ese escenario. La lista de unidad es leída hacia adentro como un mensaje de disciplina política y, hacia afuera, como un intento de recomposición tras la derrota nacional de 2023.
En el análisis de la letra fina del acuerdo, quedan definiciones pendientes. Por ejemplo, debe terminar de cerrarse la integración completa de la nómina de autoridades y la distribución de los lugares en los distintos órganos partidarios. Además, en varios distritos bonaerenses podrían darse disputas locales por la conducción del PJ, mientras que en otros ya avanzan acuerdos para evitar votaciones.
La reorganización del PJ también impacta en la capital bonaerense. En sintonía con el criterio que se debate a nivel provincial,que quien gobierna el distrito conduzca el partido, el intendente Julio Alak se perfila para asumir la presidencia del PJ La Plata.
Actualmente el partido en la ciudad está encabezado por el diputado provincial camporista Ariel Archanco. Sin embargo, fuentes del peronismo local señalan que el nuevo esquema buscará integrar a todos los sectores, incluida La Cámpora, dentro de una conducción más amplia pero con liderazgo del jefe comunal.
La relación entre el alakismo y el camporismo en La Plata tuvo momentos de cooperación y también de tensión. La agrupación referenciada en Máximo Kirchner mantiene espacios en el gabinete municipal, pero en las últimas semanas se produjeron movimientos políticos que reconfiguraron el armado territorial, como el alejamiento del concejal Pablo Elías de La Cámpora para conformar un espacio alineado directamente con Alak.
Mientras ordena el frente interno en Buenos Aires, Kicillof continúa con recorridas y contactos en otras provincias, con la intención de consolidarse como una figura de referencia dentro de la oposición. En su entorno interpretan que la conducción del PJ bonaerense fortalece ese proceso, al darle mayor respaldo político y territorial.
El acuerdo entre el kicillofismo y el kirchnerismo, al menos en esta etapa, apunta a concentrar energías en la oposición al gobierno de Milei y en la reconstrucción del peronismo como alternativa nacional. Las discusiones por candidaturas y estrategias electorales de fondo quedarán para más adelante, pero el reordenamiento partidario ya empezó a delinear el escenario.
Ahora, como nuevo jefe del partido que contiene un total exacto de 1.143.946 afiliados, el más importante de la provincia, el gobernador Axel Kicillof enfrenta un desafío interno. Es que a un año del nacimiento del Movimiento Derecho al Futuro, aún debe ordenar cuestiones internas para evitar un desmembramiento del armado, especialmente si su intención es salir a recorrer las provincias a partir del próximo mes".