14/02/2026 - Edición Nº3614

Politica

Contrapoder

Los bolsillos en rojo y el milagro de llegar al cero

08:31 | Algo le está pasando a la economía que altera el pulso de la sociedad. Durante enero se dispararon los alimentos y hay ocho meses seguidos de alza general de precios. Un dato alarmante que le pone los pelos de punta a la Casa Rosada, es que el índice de enero en alimentos dio 4,7 %, lo que golpea de lleno a los sectores más postergados de la economía y hará repuntar la canasta de pobreza.


por Jorge Joury *


Por poner un ejemplo: En el Conurbano bonaerense los alimentos subieron 5,5%, casi el doble que el promedio general de inflación. Y encima, viene un marzo al rojo vivo por las subas que se avecinan.

Lo que estamos viendo marca a todas luces que el golpe de timón del ministro de Economía Toto Caputo para que el Indec no publique el nuevo índice de precios, no logró frenar a la inflación que marcó un altísimo 2,9 por ciento en enero y  acumula ocho meses consecutivos al alza. Este diagnóstico es un dato letal para el relato libertario de la desinflación y enciende alarmas para las promesa de Milei que en agosto el IPC comenzará con cero.

Que nadie crea que en la Argentina vamos a salir rápido de la inflación. Los economistas en su mayoría opinan que los procesos de desinflación llevan tiempo. El 60% de los países tardaron más de 7 años en alcanzar una inflación de un dígito y el 40% más de 10 años. Para llegar a ser como Chile y Uruguay, después del zafarrancho kirchnerista, necesitamos largos procesos de estabilidad y confianza en los gobiernos. 

También subyacen cuestiones de política partidaria que influyen. Es casi lógico que en países con tanta historia inflacionaria e inercia, los mercados y las personas entiendan que un proceso es irreversible cuando la alternancia política es sinónimo de continuidad en el esfuerzo por estabilizar el país y dar una fuerte señal en el horizonte para la inversión. En el caso chileno se manifestó cuando la izquierda apoyó gran parte de las reformas de Pinochet que empezaron cuando la inflación era de tres dígitos anuales.

Hoy padecemos el virus de la estanflación: estancamiento con inflación que paraliza el consumo y provoca el cierre de comercios y el despido de obreros o suspensiones en las industrias.

Mientras Milei construye gobernabilidad ante una oposición sin proyecto común ni liderazgo y ni un plan de salida alternativo, gran parte de la sociedad, es decir dos de cada tres hogares, no llegan a fin de mes y las vacaciones son un sueño para muy pocos. La incertidumbre sobre el futuro es lo que genera estrés en el cerebro.  El deterioro del poder adquisitivo en Argentina sigue en picada y ya impacta de lleno en el consumo cotidiano, el ahorro y la posibilidad de viajar. Según el Bapro, alrededor de 1,4 millones de bonaerenses se encuentran endeudados en situación de riesgo crediticio medio o alto. 

Para marzo , las familias se enfrentan a un escenario complejo con aumentos en servicios (salud, educación, comunicaciones) del 15,1% respecto a noviembre de 2025. Paralelamente, la canasta escolar muestra un aumento interanual menor, con kits básicos desde $33.000 hasta $63.636, impulsado por alta competencia y productos importados. Hoy una familia necesita más de $2.124.135 para cubrir la canasta básica de servicios, reflejando un ajuste de 15,1% desde noviembre de 2025.

Las principales subas que se vienen: Medicina prepaga, educación (colegios privados) y comunicaciones son los rubros de mayor impacto. Las tarifas de servicios públicos siguen ajustándose, a menudo por encima de la inflación general, según Focus Market.

Con respecto a la canasta Escolar 2026, otra de las pesadillas del bolsillo tiene un costo promedio a saber: Un kit básico de primaria ronda los $63.636 (con un 12% de aumento interanual), mientras que kits más completos con mochila y guardapolvo pueden oscilar entre $120.000 y $240.000.

Estos datos muestran que llegar a fin de mes se convirtió en un verdadero viacrucis para la mayoría de los hogares. Un relevamiento nacional de la consultora Pulso, realizado entre el 6 y el 12 de enero sobre 2.600 casos en todo el país, revela que casi dos de cada tres personas aseguran que el sueldo no les alcanza.

También hay que decir que en ciudades como La Plata, donde el comercio de cercanía y los servicios dependen del movimiento diario del consumo, este freno se traduce en ventas más medidas y menor circulación de dinero en la economía local.
En detalle, la encuesta marca que el 39,4%  tiene dificultades para cubrir sus gastos mensuales, mientras que otro 25,5% atraviesa grandes problemas económicos. En contraste, apenas el 10,6% afirma que sus ingresos le alcanzan sin mayores complicaciones. El dato confirma la fuerte presión que siguen sufriendo los salarios frente a la inflación y los costos fijos del hogar.

El ajuste ya forma parte de la rutina diaria. El 87,5% de las personas afirmó que hoy cuida más sus gastos que hace un año. Buscar promociones y descuentos, elegir segundas marcas más económicas y comprar menores cantidades, incluso en productos de consumo diario, se volvió una rutina habitual.

La pérdida de poder adquisitivo se traduce en decisiones concretas. El 63,3% de los encuestados reconoció haber resignado consumos durante el último mes. Los primeros ajustes aparecen en alimentos y bebidas, especialmente en la compra de carne, un indicador sensible del bolsillo argentino.

Pero el recorte no termina ahí: también se reducen salidas recreativas, compra de ropa y gastos en servicios como telefonía, internet y plataformas digitales. Incluso comienzan a postergarse gastos vinculados a la salud y medicamentos, un dato que enciende alertas sobre el impacto social del ajuste.

En ciudades como La Plata, donde el comercio de cercanía y los servicios dependen del movimiento diario del consumo, este freno se traduce en ventas más medidas y menor circulación de dinero en la economía local.

Otro dato preocupante es que el empleo asalariado registrado en el sector privado volvió a caer en noviembre pasado 0,2% respecto al mes anterior, lo que se tradujo en la eliminación de 13.100 puestos laborales, de acuerdo al informe dado a conocer este martes por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.

En este contexto de mishiadura, Milei y Caputo  tienen una carta a favor con la baja del riesgo país. Saben que la ventana de oportunidades se va  ir abriendo para conseguir financiamiento externo porque en 2027 hay elecciones. Con la reforma laboral buscarán dar una señal a Wall Street. En cambio, domar la inflación será más arduo. E incluso riesgoso por las tentaciones que existen en el camino.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".

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