por Redacción
La empresa platense Socolor S.A. tenía más de 20 años en el rubro de armado de chapas para electrodomésticos de línea blanca e iluminación, y en las últimas horas comunicó que cerró “las puertas de la empresa”, tras pasar años de buenos y malos momentos, según publicó el diario El Día.
En ese sentido, el dirigente del Frente Renovador y titular de AUBASA, José Arteaga, dijo: “otra historia de lucha y esfuerzo que se apaga. Hoy bajó las persianas Socolor, la emblemática Pyme platense que Salvador Nicolicchia y su familia construyeron durante más de veinte años con esfuerzo incansable, pasión y orgullo industrial”.
“Con dolor, pero con la frente en alto y el corazón lleno de orgullo por cada chapa cortada, cada trabajo bien hecho y cada familia que ayudaron a sostener, se despidieron de clientes, proveedores y amigos”, indicó.
Agregó: “ser emprendedor en Argentina implica un valor inmenso: invertir, generar empleo genuino, creer en la ciudad y en el país. Sin embargo, este modelo económico los fue asfixiando hasta dejarlos sin salida, abriendo otra herida irreparable en el tejido productivo de La Plata”.
“A Salvador y su familia: gracias por tanto. Los conocemos de hace mucho, y este cierre duele como propio. La Plata pierde un pedazo de su historia industrial”, indicó el dirigente.
Otra historia de lucha y esfuerzo que se apaga. 💔🏭
— José Arteaga (@joserarteaga) February 18, 2026
Hoy bajó las persianas Socolor, la emblemática Pyme platense que Salvador Nicolicchia y su familia construyeron durante más de veinte años con esfuerzo incansable, pasión y orgullo industrial.
Con dolor, pero con la frente en… pic.twitter.com/rOlK3rdhZ6
La Unión Industrial del Gran La Plata con las luces de alerta encendida
La Unión Industrial del Gran La Plata (UIGLP) manifestó este miércoles una fuerte preocupación por el cierre de la planta de neumáticos FATE, una de las firmas nacionales más emblemáticas del sector.
La entidad advirtió que la decisión no constituye un episodio aislado, sino un síntoma de un deterioro más profundo en la estructura productiva argentina.
El pronunciamiento se dio en sintonía con la Unión Industrial Argentina (UIA), que también calificó el cierre como un golpe severo para la industria nacional.
Un golpe que trasciende a una sola empresa
Desde la UIGLP señalaron que el cese de operaciones de una fábrica de esta magnitud implica la pérdida de décadas de conocimiento técnico, inversión y desarrollo tecnológico. El impacto, remarcaron, se expande en múltiples direcciones:
“Detrás del cierre de una fábrica se pierde mucho más que una línea de producción: se desarma una cadena de valor entera”, advirtieron.
Competencia desleal y pérdida de competitividad
El sector industrial arrastra una caída de casi 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que representa un retroceso del 5,4%. En ese contexto, la industria del neumático enfrenta una presión adicional: la sobreoferta global y la competencia desleal, especialmente de origen asiático.
“La industria argentina no teme competir, pero exige igualdad de condiciones”, señalaron desde la UIGLP. Y agregaron que una apertura comercial sin una convergencia competitiva previa —que incluya un sistema impositivo razonable, infraestructura adecuada y financiamiento accesible— “solo conduce a la destrucción de capacidades productivas nacionales”.
Un desafío de transformación
La entidad industrial coincidió en que el objetivo de largo plazo debe ser alcanzar estándares internacionales de precio y calidad. Sin embargo, advirtió que ese camino requiere un esfuerzo coordinado entre el sector privado y el Estado.
Entre los puntos clave mencionaron:
“El cierre de FATE debe ser una señal de alarma. No podemos permitir que la industria nacional siga perdiendo capacidades estratégicas”, concluyeron.