06/03/2026 - Edición Nº3634

Politica

Reorganización partidaria

La UCR bonaerense con agenda política y territorial: plenarios, recorridas y debate interno

09:56 | La Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires atraviesa semanas de fuerte movimiento interno y territorial.


por Redacción


Con un plenario convocado para el 12 de marzo por el Comité de Contingencia y una agenda de recorridas en municipios gobernados por intendentes boina blanca, el partido busca algo más que resolver cuestiones administrativas: intenta reordenarse, bajar la tensión entre sectores y volver a instalarse como actor con voz propia en la discusión política bonaerense de cara a 2027.

La convocatoria firmada por el titular del Comité de Contingencia, Miguel Fernández, muestra que la discusión excede largamente la cuestión electoral. En el orden del día aparecen la renuncia de uno de los apoderados, la definición del número de convencionales a elegir, el estado financiero del Comité y el cronograma de reuniones seccionales. 

El mensaje político de fondo es claro: antes de discutir candidaturas o fechas, el radicalismo debe discutir funcionamiento, institucionalidad, liderazgo y rumbo.

Ese planteo fue explicitado por el propio Fernández, que buscó bajarle el precio a la presión por acelerar definiciones electorales y apuntó contra los sectores alineados con el senador Maximiliano Abad. “Discutir la fecha de septiembre, que fue determinada por unanimidad hace tres meses, es secundario a discutir integración, unidad y sobre todo el rumbo partidario”, sostuvo. 

En esa misma línea, Fernández endureció el tono al advertir que “se sigue erosionando la institucionalidad del partido” y cuestionó a quienes “pasaron del amor al odio después de acordar cargos”. 

No es un matiz menor: detrás de la discusión formal sobre plenarios y calendario electoral aparece una pelea más profunda por el control del radicalismo bonaerense, por la representación de sus afiliados y por la capacidad de construir una conducción que no quede reducida a acuerdos entre pocos dirigentes.

Pero el otro dato político es que la UCR no quiere quedar atrapada únicamente en una interna. Por eso el bloque de diputados provinciales, integrado por Alejandra Lordén, Valentín Miranda y Priscila Minnaard, viene profundizando una agenda de recorridas por distritos gobernados por intendentes radicales. 

Las visitas a Magdalena, General Alvear y el encuentro en Avellaneda no son solo fotos de gestión: forman parte de una estrategia para mostrar que el radicalismo conserva músculo territorial, intendentes competitivos y una red de dirigentes locales capaz de proyectar poder hacia adelante.

La visita a Magdalena, con acompañamiento al inicio de sesiones del intendente Lisandro Hourcade, refuerza además una idea que dentro del radicalismo empieza a cobrar volumen: la necesidad de exhibir nuevas figuras, intendentes jóvenes y gestiones locales con perfil propio.

En un partido que arrastra desgaste, divisiones y dificultades para sintetizar liderazgo provincial, los municipios vuelven a aparecer como el principal activo para reconstruir legitimidad política.

Algo similar ocurre con General Alvear, donde Miranda puso el foco en educación, seguridad y obra pública para el interior bonaerense. Allí también hay un mensaje dirigido hacia adentro y hacia afuera: la UCR busca recuperar una agenda programática asociada a gestión, desarrollo local y defensa del interior, en contraste con una discusión pública muchas veces absorbida por la polarización entre el oficialismo libertario y el peronismo. 

La próxima presencia en ExpoAgro y nuevas recorridas por distritos radicales apuntan en la misma dirección: volver a hablarle a sectores productivos, al interior y a una base social históricamente afín al partido.

En ese marco, la pelea interna no es solo una disputa de nombres. Lo que está en juego es si la UCR bonaerense logra transformarse en una fuerza con capacidad de ampliar base política, ordenar su institucionalidad y llegar a 2027 con volumen propio.