por Jorge Joury *
Pero los empresarios más poderosos, a los que el Presidente llama con ironía "empresaurios", levantaron la guardia. Pasaron al frente para encarnar peligrosamente al nuevo enemigo del oficialismo, que hasta ahora acompaña, pero ojo, que en cualquier momento puede devolver "gentilezas" si se les pega tanto.
Se trata de un sector que para él representa un modelo cultural a extinguir. Les declaró la guerra y está convencido que son industrias crecidas en la corrupción y sólo al amparo del subsidio estatal, provocadoras de precios altos y esquemas de ficción, porque -siempre según su razonamiento- no pueden sobrevivir sin la ayuda del Estado. Milei puede decir esto porque hoy está solo en la vidriera, ya que el peronismo ha decidido borrarse como fuerza opositora y se muestra impotente para encontrar una propuesta que entusiasme al pueblo.
Un dato que mete miedo: Las empresas bajaron las ventas y también el optimismo a futuro y más de la mitad redujo la producción en el último trimestre y menos del 50% espera que haya mejoras.
Los empresarios representados en la Unión Industrial Argentina (UIA) pusieron el grito en el cielo y exigieron “respeto como condición básica para el desarrollo”. Desde la Asociación Empresaria Argentina (AEA) pidieron un diálogo “constructivo y respetuoso”. En ese último grupo están empresas como Techint, Arcor, PAE y Mercado Libre. “La mayor parte de ellos habló en privado durante todo el lunes. Sintieron un destrato impresionante cuando son los que están empujando para que esto arranque”, comentaron voceros del sector. El temor a escrache público es alto, sobre todo luego de la insólita frase que dijo el CEO de Neumen, que habló de un “robo” con márgenes extraordinarios en épocas del Frente de Todos. La aclaración no sirvió para nada.
La UIA manifestó su preocupación por la situación que atraviesan diversos sectores industriales y distintas provincias, en el marco de la transición hacia un nuevo esquema económico que -según señalaron- implica un proceso de adaptación "profundo, no homogéneo ni inmediato".
En este contexto, más de la mitad de los empresarios aseguraron experimentar en sus fábricas caídas de producción, un retroceso en las ventas, atrasos en los pagos y una contracción de sus plantas de personal.
“Sin industria no hay nación”- Carlos Pellegrini, Presidente de la Nación y fundador de la UIA pic.twitter.com/XyTXNXygDS
— UIA (@UIAok) March 3, 2026
La última encuesta de la UIA entre 644 empresas de distintos sectores y tamaños reflejó un deterioro en la actividad y en las expectativas del sector manufacturero. El relevamiento, realizado entre el 2 y el 16 de febrero, mostró un retroceso generalizado en producción, ventas y empleo durante enero, en comparación con el promedio del cuarto trimestre del año pasado. Parece mentira, pero en el país de las vacas, en 4 meses la carne subió entre un 40 y un 54% y desde el gobierno sostienen que consumirla "es de ricos".
Un dato fundamental es que la producción automotriz sigue en caída libre y agudiza una crisis brutal. En febrero la fabricación de autos se derrumbó 30% respecto al mismo mes del año pasado y las exportaciones también se destrozaron. Otro rubro de capa caída son las panaderías. Los referentes del sector dan a conocer números alarmantes: desde que asumió Javier Milei se perdieron 16 mil puestos de trabajo y cerraron 2 mil panaderías.
En el clima de inestabilidad también se observó el adiós a Garbarino: la justicia ordenó la quiebra de la cadena de electrodomésticos y la liquidación de todos sus bienes. El Juzgado Comercial N°7 dictó la sentencia tras el fracaso del proceso de salvataje y la ausencia de ofertas en la etapa de cramdown. La emblemática cadena, que llegó a tener más de 200 sucursales y 4.500 empleados, será liquidada para intentar cubrir las deudas con sus acreedores. Sólo tenía tres locales abiertos,
Otro dato fresco señala que la compañía sueca Electrolux que está en el país desde hace tres décadas entró en crisis. Llegó a tener más de 1.000 trabajadores en su planta de Rosario. Comenzó el 2023 con 900 operarios, pero la caída en las ventas y la apertura de las importaciones la obligó a reducir su plantel a más de la mitad desde el cambio de gobierno. Le quedan 400 trabajadores y abrió un nuevo retiro voluntario.
El cierre de empresas y destrucción de puestos de trabajo que viene por el tobogán desde hace dos meses, puso al empleo en la cima de las preocupaciones de los argentinos. Junto con la caída del consumo conforman un telón de fondo bastante poco confortable. La caída en el consumo está en el pico máximo de la inquietud y, por eso se evalúan medidas para tratar de revertir esa situación. Entre ellas se menciona una baja de tasas.
En los últimos días se conocieron casos que van desde la liquidación del frigorífico San Roque en Morón, con 140 despidos, hasta la baja de persianas de los 20 locales de la distribuidora Beer Market en el Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras que la fabricante de electrodomésticos Peabody pidió la apertura de su concurso de acreedores y la histórica fábrica de bolsas Panpack, en Tucumán, cesó su actividad tras más de 50 años.
Otro dato para tener en cuenta es que, frente a un escenario de freno productivo, la caída del consumo tiene un lado B que se siente especialmente en los municipios. Allí se registra una importante merma en el pago de tasas. De esto hablaron varios intendentes en la apertura de sesiones de los Concejos Deliberantes, donde describieron una compleja situación financiera.
El Gobierno debe levantar la guardia, porque hay una nueva señal de enfriamiento: la recaudación volvió a perder contra la inflación y cayó 9,7% real en febrero. Es el séptimo retroceso consecutivo contra igual mes del año anterior. Fue por la desaceleración de las importaciones y la eliminación de retenciones al agro. También impactó sobre el IVA
No obstante, Milei se animó a decir frente al Congreso con total liviandad que "la malaria se terminó y la sociedad se inoculó frente a sectores populistas". Es evidente, que en su discurso ante la Asamblea Legislativa, comenzó la campaña presidencial de 2027. Además, convirtió al Congreso en un ring, donde hubo 36 insultos directos. Lo que debía ser la apertura formal del período legislativo, terminó siendo un bochornoso cuerpo a cuerpo con la oposición. La gente esperaba otra cosa. Tal vez el anuncio de un alivio para el bolsillo. Pero eso no sucedió. Cuidado que la paciencia se agota.
En esa dirección, la mayoría de las encuestas empezaron a mostrar nubes negras y una caída en la popularidad del Presidente. Se podría decir que la duración del ajuste y el miedo a perder el empleo, son los ejes de la molestia social. Así y todo, sigue siendo un piso alto. El Gobierno ahora está obligado a sostener el ideario de lo nuevo en el arranque de su tercer año político para evitar que la esperanza se agote.
Para lo que viene necesita una nueva narrativa macro y micro para despertar a los inversores. Hoy se observan fallas tanto en el discurso macro como en el micro del importante proceso de cambio en el que está sumergida la Argentina. Los especialistas sostienen que llegó el momento de transmitir más claramente el camino que tomará la política económica para dar certezas y animar a dar el gran paso a los futuros inversores.
El momento actual no acompaña: La baja de la demanda y la apertura de las importaciones ya causaron el cierre de más de 22 mil empresas en los últimos dos años. Sin embargo, Milei personaliza el problema en la maldad o en el supuesto carácter delincuencial de algunos empresarios.
Además, desde que comenzó la actual gestión ya se perdieron más de 62.000 empleos públicos, en un proceso de reducción que impacta tanto en organismos centralizados como descentralizados y empresas estatales.
En este contexto, hay luces rojas en el camino. Un panel de encuestadores, consultores políticos y profesionales de comunicación empresaria llegó a la conclusión de que esa hostilidad del Presidente hacia los industriales nacionales puede espantar futuras inversiones. Esa fue la opción más tildada en ese sondeo a profesionales organizado por la revista Imagen, y ante media docena de preguntas con opciones múltiples de respuesta, la segunda más elegida fue “No suma nada y genera un conflicto inútil en una economía en recuperación”.
Lo más llamativo es que el 70 por ciento de los 65 panelistas califica el vínculo con el empresariado del primer presidente economista de la historia argentina de regular a muy malo. Pero lo más desconcertante para los profesionales de comunicación que asesoran a los empresarios argentinos es no saber cómo “pararse” ante Milei.
Por estas horas, los libertarios festejan un poder sin límites. Sin oposición a la vista, todos actúan como si la reelección de Milei en 2027 fuera un hecho inevitable.
Pero cuidado, Néstor Kirchner echaba la culpa de la inflación a los empresarios . Los usaba como chivo expiatorio para el fracaso de su política económica porque esa actitud era consistente con el viejo discurso peronista de “combatir al capital”. El electorado del libertario, en cambio, es más variopinto y menos proclive a “odiar” al empresariado.
Ese votante necesitaría que el discurso oficial reemplace a los tan mentados “empresaurios” con algún tipo nuevo de empresario, ya que el estado “no corre más”. El problema: la avalancha de inversiones y nuevas empresas para reemplazar a los “empresaurios” se está haciendo esperar.
Más allá de la carga simbólica del discurso de Milei en el Congreso y los anuncios de proyectos, la mesa política libertaria sabe que sólo tiene seis meses para seguir con el festival de éxitos que cosechó en el verano. La cuenta queda saldada: Presupuesto, Inocencia Fiscal, Reforma Laboral, Baja de la Edad de Imputabilidad, Acuerdo Mercosur-UE y modificación de la ley de Glaciares, un movimiento que -como contamos acá la semana pasada- se trató con sigilo, esquivando concienzudamente que tome la discusión pública.
Pero ese músculo político aún es insuficiente para encender la llama de la productividad. La caída de puestos de trabajo y los cierres de fábricas son preocupantes.
El Gobierno prepara ahora una reforma electoral para eliminar las PASO y el financiamiento estatal de las campañas. De lograrlo, pondría un obstáculo más a la construcción de una alternativa en 2027
La economista Marina Dal Poggetto advirtió que Argentina atraviesa un cambio de régimen económico, con tasas positivas y menor brecha cambiaria, pero con riesgos crecientes por el atraso del dólar, la pérdida de empleo formal y la presión inflacionaria sobre la clase media.
En un contexto de ajuste fiscal profundo y caída del consumo, los números cantan angustias: siete de cada diez argentinos dicen que su economía empeoró. Un relevamiento de la consultora Proyección, realizado entre el 1 y el 7 de febrero sobre 1.464 casos (margen de error 2,5% y 95% de confianza), expone una tensión que ya se percibe en la calle: respaldo electoral al oficialismo, pero creciente malestar por el impacto del plan económico en la vida cotidiana.
El dato más sensible es el deterioro de la economía familiar. El 70,7% de los consultados afirmó que su situación “empeoró” o “se mantiene igual de mal” en los últimos meses. En detalle, el 44,8% sostuvo que sigue “igual de mal” y el 26% que directamente empeoró. Solo el 10,1% dijo haber mejorado.
Además, el 46% de la población vive en hogares en condiciones de "estrés económico" un indicador elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) que busca captar "la percepción subjetiva de insuficiencia de ingresos de los hogares para cubrir las necesidades básicas", según la definición aportada por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA).
El Indec comunicó que los empleados informales superan a los formales: sobre un total de 22.668.000 puestos de trabajo, los asalariados públicos y privados registrados suman 11.063.000, mientras que los no registrados alcanzan 5.669.000 y los trabajadores por cuenta propia llegan a 5.936.000.
Es decir: más de 11,6 millones de personas se desempeñan fuera del empleo formal, sin acceso pleno a derechos laborales, previsionales y sociales.
Los últimos datos que se conocen de la economía son preocupantes. Por ejemplo, cerraron más de 36.000 kioscos y se perdieron 72.000 puestos de trabajo en los últimos dos años
El número de locales cayó de 96.000 a menos de 60.000 desde 2024. El sector denuncia desplome de ventas, suba de costos y una competencia cada vez más extendida fuera del canal tradicional. La situación comercial y operativa de las farmacias también es crítica. Por ejemplo, el Dr. Ahorro, la compañía propiedad del grupo mexicano Fénix y dirigida por Xavier González Zirión, no deja de complicarse y, a la par de la ola de despidos activa por la firma en diciembre del año pasado y con alcance a estos días, la cadena de farmacias sigue acumulando millones en deudas bancarias. La firma en cuestión viene de pedir el concurso de acreedores y aplicó más de 100 despidos en semanas recientes. Dr. Ahorro atraviesa un contexto de protestas de exempleados que denuncian que la firma sólo pretende cubrir el 50% de los montos correspondientes a indemnizaciones por despido. Al mismo tiempo, efectuó el cierre de al menos 11 sucursales distribuidas entre Capital Federal, Mendoza, Córdoba y Salta.
Y como si fuera poco, la carne se volvió a convertir en un bien de lujo, prohibitivo. Con el kilo de algunos cortes superando los $25.000, el consumo se ha derrumbado y bajó a los mínimos históricos desde 1920. “Estamos caros con la carne a nivel mundial”, reconoció Leonardo Rafael, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA).
De acuerdo con los últimos datos de distribución del ingreso, un hogar tipo —dos adultos y dos hijos— necesita superar los $4,5 millones mensuales para ubicarse dentro del décimo decil, es decir, el segmento de mayores ingresos de la población. El cálculo surge del análisis de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC y refleja la fuerte segmentación social que atraviesa la economía argentina. ¿Cuántos hogares cuentan con este tipo de ingresos? Haga cuentas señor Presidente y verá que la malaria no se terminó. Es fundamental que haya un poco más de plata en la calle, sino todo se puede complicar y el violeta se puede convertir en rojo.
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información y analista político. El 22 de noviembre de 2017, el Concejo Deliberante de La Plata lo declaró "personalidad destacada en el periodismo".