por Redacción
Lo que antes era un barrio residencial de descanso, hoy se transformó en un escenario de conflicto permanente.
Vecinos de la zona de 4 y 64 denunciaron que, en las últimas semanas, el barrio fue "tomado" por la zona roja, derivando en una seguidilla de disturbios que tuvo su punto más crítico la noche de este miércoles.
Según relataron los frentistas, "la presencia de trabajadoras sexuales en esa esquina específica trajo aparejada una convivencia imposible: ruidos molestos, violencia física y una presencia policial que, aunque frecuente, no logra disuadir el foco del conflicto”.
El relato de los vecinos
Algunos vecinos dicen que llaman a la policía, pero luego, cuando se van, los problemas retornan.
Otra vecina de la cuadra coincidió en que el descanso se volvió un privilegio imposible: "no nos dejan dormir. Se acabó la tranquilidad en el barrio. El video que grabamos muestra apenas una parte de la violencia que se vive. Hay gente corriendo, discusiones a los gritos en la puerta de nuestras casas y el ruido de vidrios rotos es constante".
El pedido de relocalización
La preocupación de los habitantes de 4 y 64 radica en el desplazamiento de la actividad hacia zonas que no están preparadas para tal fin. Por eso, el pedido al Municipio es concreto y urgente.
"Entendemos que es una problemática compleja, pero la solución no puede ser que los vecinos quedemos como rehenes", señalaron desde el barrio.
"Pedimos al Municipio que intervenga de manera efectiva y que las relocalicen en un lugar adecuado, donde no se vulnere el derecho al descanso y la seguridad de las familias".
Por el momento, los vecinos evalúan presentar una nota formal ante las autoridades locales y la Comisaría 9na, mientras esperan que la esquina de 4 y 64 deje de ser noticia por los incidentes y recupere la calma que la caracterizaba