29/03/2026 - Edición Nº3657

Politica

Geopoder en debate

Federico González advierte sobre la "soberanía cognitiva": "Le estamos pagando a otro para que piense por nosotros"

11:14 | El candidato a presidente para 2027 lanzó un documento estratégico donde analiza la Inteligencia Artificial no como un lujo tecnológico, sino como la nueva frontera de la geopolítica. Propone una agenda urgente que incluye una Ley de Soberanía de Datos y la creación de una infraestructura de cómputo nacional.


por Redacción


Federico González plantea que la Argentina se encuentra ante un desplazamiento histórico de la soberanía: del control del territorio a la capacidad de cognición. Según el autor, un país puede mantener su independencia formal pero ser "cognitivamente dependiente" si sus datos se procesan en servidores ajenos y sus decisiones estratégicas se apoyan en modelos que no puede auditar ni comprender. En este sentido, advierte que la carrera global por la IA es, en su núcleo, una disputa de poder entre naciones que buscan definir quién producirá el futuro y quién simplemente lo consumirá.

El diagnóstico es contundente al señalar una "ilusión de inteligencia prestada", donde el consumo de plataformas globales oculta una nueva forma de dependencia estructural. González sostiene que el país está exportando materia prima en forma de datos e importando valor agregado mediante modelos y criterios externos. "En el barrio lo diríamos sin eufemismos: le estamos pagando a otro para que piense por nosotros", afirma el documento, resaltando que la delegación inadvertida de decisiones críticas en algoritmos opacos constituye una colonización por infraestructura cognitiva.

Para revertir esta situación, el texto esboza una agenda política concreta de cinco ejes para implementar en los primeros años de gestión. Entre las medidas principales se destacan una Ley de Soberanía de Datos -que otorgue a los datos nacionales un estatuto de recurso estratégico- y la creación de un Fondo Nacional de Infraestructura Cognitiva para construir centros de datos soberanos. También propone un programa de retención y retorno de talento para frenar la exportación sistemática de científicos y tecnólogos argentinos.

Finalmente, González hace un llamado a la integración regional mediante una Alianza Estratégica Latinoamericana con Brasil, México y Chile para desarrollar modelos de lenguaje propios y compartir infraestructura. La nota concluye con una advertencia sobre la urgencia del proyecto: la diferencia entre ser un centro que produce IA o una periferia que la consume no es técnica, sino política. "La soberanía de la IA es aquello que todavía no hemos decidido construir", sentencia, instando a dejar de ser espectadores del futuro cognitivo del país.

La propuesta concreta para Argentina:

•  Ley de Soberanía de Datos e Inteligencia Artificial: Busca establecer por ley que los datos generados en el país son un recurso estratégico similar a los recursos naturales. Exigiría que las empresas que operen con infraestructura crítica tengan capacidad de auditoría local y alojen copias de seguridad en territorio nacional.
•  Fondo Nacional de Infraestructura Cognitiva: Propone un esquema de inversión pública y privada para construir centros de datos propios y garantizar capacidad de cómputo soberano. La premisa es que no puede haber independencia cognitiva sin potencia de cálculo propia.
•  Programa Nacional de Talento en IA (Retención y Retorno): Un plan diseñado para frenar la "fuga de cerebros" mediante beneficios impositivos para investigadores y esquemas que faciliten el regreso de científicos argentinos que trabajan en el exterior.
•  Alianza Estratégica Latinoamericana en IA: Plantea que ningún país de la región puede competir solo contra las grandes potencias. Propone un bloque con Brasil, México y Chile para desarrollar modelos de lenguaje (LLM) entrenados con datos y cultura latinoamericana.
•  Agencia Nacional de Inteligencia Artificial Estratégica (ANIAST): Una entidad estatal autónoma encargada de orientar la investigación hacia áreas clave como salud y agro, auditar algoritmos públicos y representar los intereses del país en foros internacionales.