por Redacción
El justicialismo bonaerense cuenta con al menos media docena de figuras en gatera. Aunque el discurso oficial sostiene que “no es momento de candidaturas”, los movimientos internos dicen lo contrario. Hasta ahora, el intendente de La Plata, Julio Alak, parece haber picado en punta. Si bien no lo explicita, el alcalde platense blindó su territorio, mantiene reuniones semanales con referentes del interior y conurbano, y recientemente encabezó una cena con la “vieja guardia” peronista referenciada con Eduardo Duhalde. Su fluido diálogo con el radicalismo lo posiciona como una pieza clave para el armado transversal que viene.
En el mismo lote aparecen el ministro de Infraestructura Gabriel Katopodis, con fuerte anclaje en la Primera Sección, y el propio Sergio Massa. Pese a las desmentidas de su entorno, en el peronismo matancero son tajantes: “Si Sergio se anota, se termina la interna”. Esta señal desde La Matanza cobra sentido ante el impedimento constitucional de Verónica Magario para ir por una nueva reelección.
Por el lado de las mujeres, Mariel Fernández (Moreno) es la primera en anotarse con el respaldo de los movimientos sociales. La intendenta lanzó recientemente el espacio "Reconquista" en la Capital, un evento que funcionó como vidriera política junto a figuras como Carlos Bianco, Mayra Mendoza, Gustavo Menéndez y Federico Otermín.
El factor Berni y la demanda de seguridad
En los pasillos de la política provincial se estima que los postulantes reales oscilan entre seis y ocho. “Algunos amagan para negociar espacios o por pedido de Cristina y el propio Kicillof”, deslizan las fuentes. Sin embargo, el nombre de Sergio Berni empezó a rodar con fuerza el último fin de semana.
Desde su entorno aseguran que es el candidato con mejor imagen transversal: no solo retiene el voto kirchnerista, sino que penetra en sectores que hoy miran a La Libertad Avanza o al PRO. “Sergio es la respuesta a la principal demanda social: la seguridad. Tiene el liderazgo para conducir una provincia difícil que conoce metro a metro”, afirman. Este movimiento es visto con agrado por sectores como Radicales para la Victoria, liderados por Marcelo Montero, quienes consideran que Berni es la referencia sólida que requiere la etapa de gestión venidera.
Unidad y escenario electoral
El optimismo en el PJ bonaerense se sostiene sobre la premisa de la unidad, e incluso de una candidatura presidencial de Kicillof. "Hay una ventaja de 20 puntos sobre cualquier candidato libertario en la Provincia; no hay chance de que LLA acceda a la Gobernación", aseguran en el oficialismo.
Según el análisis de los armadores peronistas, el desgaste del gobierno nacional es acelerado. Consideran que, más allá de los escándalos de imagen de los funcionarios nacionales, es la realidad socioeconómica (clase media hipotecada, informalidad creciente y crisis industrial) la que le está dando la espalda al experimento libertario. Bajo esa lectura, ven la elección provincial como el pilar fundamental para la "reconstrucción" del país en el próximo turno presidencial.