15/09/2026 - Edición Nº3827

La Plata

La vida cotidiana

En La Plata, la política busca el clic y esquiva los problemas estructurales

21/08/2026 10:13 | Debatir la matriz económica de la capital provincial sigue siendo un tema pendiente, sobre todo entre dirigentes jóvenes.


por Fabricio Moschettoni, historiador y editor de ImpulsoBaires / Twitter @FMoschettoni


La política platense se enamoró del clic: del impacto rápido, del gesto que circula, de la foto que funciona en redes. Mientras tanto, los problemas estructurales siguen esperando a alguien que los mire con seriedad. La falta de abordaje de temas de fondo atraviesa a toda la dirigencia, pero se nota más en los referentes jóvenes o en aquellos que empiezan a tener cierto vuelo público.

Según el último censo, La Plata tiene 768.447 habitantes y una realidad económica que inquieta desde hace décadas. Si no se la aborda con responsabilidad, planificación e inversiones, puede detonar una catástrofe social en algún punto de la línea de tiempo por venir. Y, sin embargo, mientras los indicadores se deterioran, la política local continúa atrapada en la lógica del clic: gestos rápidos, anuncios efímeros y una agenda que se mueve al ritmo de las redes, no de la estructura productiva.

El comercio como vidriera del pesimismo

Hace unos días, el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP publicó su informe para la Cámara de Comercio de La Plata. El resultado fue un cuadro preocupante: la actividad comercial acumuló 14 trimestres seguidos de caída, y la falta de demanda se consolidó como la principal preocupación entre los comerciantes. Solo ocho de cada cien señalaron un incremento interanual. El 54% informó caída de ventas, nueve puntos más que el año anterior. La caída alcanzó a todas las ramas, excepto cines, aunque su peso no modifica el panorama.

En materia de empleo, también hubo malas noticias: durante el segundo trimestre del año, el empleo comercial se redujo 4,7% respecto al mismo período de 2025. El informe “Semáforo Fiscal”, que mide 52 municipios bonaerenses, mostró que entre 2023 y 2025 La Plata perdió 3.375 puestos laborales privados, ubicándose en el puesto 51, es decir, anteúltimo.

La presión fiscal local es altísima: la alícuota para banca minorista es de 7,50%, hipermercados 2,50%, comercio 1,05%, mayoristas 1,04%, industria 0,98%, promediando 2,61%, uno de los segmentos más altos de la provincia. A pesar de esa presión, los indicadores de infraestructura son preocupantes: 85,37% de cobertura de agua, 68,28% de cloacas y 67,95% de gas, promediando 73,87%.

La comparación con Tres de Febrero es elocuente: presión fiscal de 0,55%, agua 95,56%, cloacas 93,58%, gas 80,94%, promedio 90,02%. La macroeconomía es la misma, pero la gestión local no: ahí se define la diferencia entre ciudades que amortiguan la crisis y ciudades que la padecen sin herramientas.
Todo esto exige que la dirigencia local debata de manera constante el modelo productivo regional, con innovación y ampliación de la matriz económica. Pero la política del clic -la moda, la foto, el impacto inmediato- desplaza ese debate.

La Plata, la ciudad administrativa y universitaria

Hace más de 144 años, la Generación del Ochenta aceleró la federalización de Buenos Aires y la fundación de una capital provincial. La Plata nació como una ciudad de alto vuelo político y buen soporte económico. Junto a su creación, se proyectó un puerto, y el gobernador Dardo Rocha le recordó al presidente Julio A. Roca los compromisos de inversión para desarrollar la infraestructura. Roca respondió de manera favorable.

La ciudad se diseñó para poblarse con una elite administrativa que debía habitarla y no viajar diariamente desde Buenos Aires. Su matriz inicial fue la administración pública y la construcción; décadas después, se sumó la economía universitaria. Pero desde el centenario, La Plata creció de manera vertiginosa en cuanto a su población y su matriz económica quedó desactualizada. Con la administración pública y la universidad ya no alcanza para sostener un distrito que perdió su perfume elegante de capital provincial y se parece cada vez más al promedio del conurbano.

¿La están viendo?

La ciudad no puede depender exclusivamente de los rumbos nacionales sin generar sus propios soportes. Cada crisis severa golpea fuerte a La Plata, que suele ubicarse entre las más perjudicadas. En los Noventa tuvo niveles de desempleo fabulosos y hoy está reviviendo esa pesadilla.

Los políticos, sobre todo los más jóvenes, no han logrado generar equipos capacitados para avanzar en radicación industrial, protección y ampliación de centros comerciales, o mejora de la oferta de servicios privados. En muchos casos, buscan más el clic rápido de las redes que una propuesta seria de desarrollo regional. Ni siquiera tienen diagnósticos pormenorizados, a pesar de la abundancia de datos públicos y privados.

Iniciativas para el desarrollo

Hubo intentos de crear un Consejo de la Producción y el Empleo dentro de la esfera municipal. Hace varios años, el exconcejal del Frente Renovador, José Arteaga, impulsó un proyecto en ese sentido. La idea era reunir a políticos, empresarios, sindicalistas y universidades para elaborar políticas de contención en crisis y políticas activas en períodos de normalidad.

Hoy funciona el Consejo Consultivo para el Desarrollo, un espacio plural con más de cincuenta instituciones regionales. Lo preside el industrialista Francisco Gliemmo. Han logrado iniciativas importantes, como proponer la trazabilidad del cordón hortícola del oeste productivo, pero falta que la política real tome las decisiones para que el proyecto sea realidad.

El cinturón florifrutihortícola de La Plata es uno de los más importantes del país. Hace meses, el concejal por la UCR Gustavo Staffolani presentó un proyecto para crear una “incubadora” pública que permita agregar valor a la producción local y acceder a nuevos mercados.

Desde nuestro proyecto La Plata 4.0, se estudió la factibilidad de crear centros privados de deshidratación de productos para dar valor agregado a la producción que suele perderse por razones climáticas o de mercado. Se evaluaron presupuestos con empresas chinas y nichos de comercio exterior, con resultados satisfactorios.

También se analizó la creación de un instituto terciario en Meridiano V para formar jóvenes capacitados “a demanda” del mercado interno y externo, reactivando el Casco Sur y generando carreras cortas con rápida salida laboral, en línea con el mercado de la servucción.

La Cámara de Turismo Regional La Plata avanzó con estudios de factibilidad para generar una ruta rápida y accesible entre el Puerto de La Plata y Colonia del Sacramento, en Uruguay. Falta decisión política y la búsqueda de una inversión privada clave: la naviera.

En ese contexto, la reactivación del Aeropuerto local sigue como materia pendiente. Estuvo muy cerca durante la gestión del exintendente Julio Garro, pero con el cambio de signo político nacional y provincial (de Mauricio Macri a Alberto Fernández; y de María Eugenia Vidal a Axel Kicillof) se paralizó el proyecto porque desapareció la política activa de cielos abiertos.

Medidas rápidas para la región

El comercio platense es la vidriera de la depresión económica local. La matriz vinculada al sector público no dinamiza la economía: está sin poder adquisitivo y endeudada. La construcción privada está inexplicablemente frenada y la falta de iniciativas alarma.

El comercio necesita reactivarse. Para eso, se requiere fortalecer el trabajo privado y acompañamiento municipal real: por ejemplo, suspender tasas por un tiempo y reactivar el rol del Ente de Turismo, que en su momento articuló acciones con otros municipios y con la Ciudad de Buenos Aires, logrando niveles de actividad turística superiores al promedio nacional.

La reiteración vale: la misma macroeconomía no puede producir efectos tan distintos en distritos similares. La diferencia está en la gestión, en la planificación y en la voluntad política de mirar más allá del clic.

Hasta el próximo fin de semana.