por Redacción
El Monitor de Opinión Pública de julio 2026, elaborado por Zentrix, dejó un dato que sobresale incluso por encima de la caída de imagen presidencial o la evaluación económica nacional: la fecha del mes en la que los argentinos se quedan sin ingresos, especialmente según la edad.
El informe es contundente: “Entre los más jóvenes (18 a 39), 85,5% ya está sin ingresos al día 20 del mes”. La comparación con los adultos mayores muestra una brecha estructural: “Entre los mayores de 60, ese número baja al 61,1%”.
Son 24 puntos de diferencia que describen dos experiencias económicas dentro del mismo país.
LOS JÓVENES SE QUEDAN SIN PLATA ANTES QUE NADIE — Y ESO TIENE CONSECUENCIAS POLÍTICAS 📉
— Zentrix Consultora (@ZXConsultora) August 25, 2026
🔎 El dato más contundente del MOP julio 2026 no es la imagen de Milei ni la aprobación de gestión: es el calendario del ingreso por edad. El 85,5% de los jóvenes de 18 a 39 años agota sus… pic.twitter.com/npSzG9KuRP
El detalle etario profundiza el cuadro:
18,1% de los jóvenes se queda sin ingresos al día 5.
35,3% llega sin plata al día 10.
69,5% ya no tiene ingresos al día 15.
Solo 1,5% llega a fin de mes y puede ahorrar.
Es decir: más de la mitad del segmento joven se queda sin dinero antes de la segunda semana del mes. El ahorro dejó de ser una práctica posible y pasó a ser una excepción estadística.
Aunque también golpeados por la inflación y el deterioro del poder adquisitivo, los adultos mayores muestran un cuadro menos crítico:
61,1% llega sin ingresos al día 20.
10,2% puede ahorrar — casi siete veces más que los jóvenes.
La jubilación, con todos sus problemas, aparece como un ingreso más estable que la combinación de informalidad, changas y empleos precarios que caracteriza al segmento joven.
El informe también revela que la deuda dejó de financiar proyectos y pasó a financiar la supervivencia cotidiana:
“53,7% tomó deuda porque sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos”.
Pero la brecha generacional vuelve a aparecer: “Entre los de 18 a 39, 35,8% tomó deuda con prestamistas o financieras informales, frente a apenas 7% entre los mayores”.
Los jóvenes son el segmento con menos respaldo patrimonial y, a la vez, el más expuesto a las condiciones más caras y menos reguladas del crédito.
El MOP sugiere que el malestar económico ya no se vive como un ajuste transitorio, sino como un régimen de vida marcado por la restricción. Y dentro de ese régimen, los jóvenes son quienes cargan con la mayor presión.
Este dato instala una pregunta política inevitable: ¿Cuánto tiempo más puede sostenerse la adhesión juvenil a un gobierno que no logra mejorar su bolsillo?
La generación que más acompañó la promesa de transformación económica es, al mismo tiempo, la que más rápido se queda sin plata.