15/10/2026 - Edición Nº3857

Politica

Crisis y elecciones

18 a 39 años: el número que explica por qué crece el malestar con Milei

25/08/2026 16:52 | El 85,5% de los jóvenes se queda sin ingresos antes del día 20. El dato golpea con fuerza al principal electorado libertario.


por Redacción


El Monitor de Opinión Pública de julio 2026, elaborado por Zentrix, dejó un dato que sobresale incluso por encima de la caída de imagen presidencial o la evaluación económica nacional: la fecha del mes en la que los argentinos se quedan sin ingresos, especialmente según la edad.

El informe es contundente: “Entre los más jóvenes (18 a 39), 85,5% ya está sin ingresos al día 20 del mes”. La comparación con los adultos mayores muestra una brecha estructural: “Entre los mayores de 60, ese número baja al 61,1%”.

Son 24 puntos de diferencia que describen dos experiencias económicas dentro del mismo país.

La segunda semana del mes ya es zona roja para los jóvenes

El detalle etario profundiza el cuadro:

18,1% de los jóvenes se queda sin ingresos al día 5.

35,3% llega sin plata al día 10.

69,5% ya no tiene ingresos al día 15.

Solo 1,5% llega a fin de mes y puede ahorrar.

Es decir: más de la mitad del segmento joven se queda sin dinero antes de la segunda semana del mes. El ahorro dejó de ser una práctica posible y pasó a ser una excepción estadística.

Los mayores de 60: menos ingresos, pero más previsibilidad

Aunque también golpeados por la inflación y el deterioro del poder adquisitivo, los adultos mayores muestran un cuadro menos crítico:

61,1% llega sin ingresos al día 20.

10,2% puede ahorrar — casi siete veces más que los jóvenes.

La jubilación, con todos sus problemas, aparece como un ingreso más estable que la combinación de informalidad, changas y empleos precarios que caracteriza al segmento joven.

Endeudamiento: los jóvenes recurren más al circuito informal

El informe también revela que la deuda dejó de financiar proyectos y pasó a financiar la supervivencia cotidiana:

“53,7% tomó deuda porque sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos”.

Pero la brecha generacional vuelve a aparecer: “Entre los de 18 a 39, 35,8% tomó deuda con prestamistas o financieras informales, frente a apenas 7% entre los mayores”.

Los jóvenes son el segmento con menos respaldo patrimonial y, a la vez, el más expuesto a las condiciones más caras y menos reguladas del crédito.

Una lectura estructural y una pregunta política

El MOP sugiere que el malestar económico ya no se vive como un ajuste transitorio, sino como un régimen de vida marcado por la restricción. Y dentro de ese régimen, los jóvenes son quienes cargan con la mayor presión.

Este dato instala una pregunta política inevitable: ¿Cuánto tiempo más puede sostenerse la adhesión juvenil a un gobierno que no logra mejorar su bolsillo?

La generación que más acompañó la promesa de transformación económica es, al mismo tiempo, la que más rápido se queda sin plata.