por Redacción
El Gobierno bonaerense de Axel Kicillof realizó un acto nutrido de funcionarios que acompañaban al mandatario para inaugurar un espacio destinado al cuidado de menores bajo el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil. Sin embargo, el concejal radical de La Plata, Gustavo Staffolani, consideró que la política para la adolescencia fracasó.
En ese contexto, el ministro de Infraestructura, Gabriel Kadopodismo consignó: “este es el nuevo Complejo de Niñez Abasto, en #LaPlata, un espacio que recibirá adolescentes bajo el Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil. Eso también es infraestructura del cuidado”.
“Hoy estuvimos con Axel Kicillof y Andrés Larroque inaugurando la primera etapa: el nuevo módulo de alojamiento y el edificio de Enfermería, con consultorios de clínica médica, odontología y psicología”, dijo y agregó: “nosotros creemos en un estado que cuida, acompaña y en una Argentina que tiene una oportunidad para salir adelante”.
Es tristísimo que llamen “infraestructura del cuidado” a sumar 100 plazas de encierro penal para adolescentes, en dispositivos donde se vulneran gravemente sus derechos. No es cuidar: es consolidar el encierro como única respuesta y admitir el fracaso de su política de niñez. https://t.co/TtinJFyJv9
— Gustavo Staffolani (@GusStaffolani) August 31, 2026
En tanto sentido, el radical Staffolani dijo: “es tristísimo que llamen ´infraestructura del cuidado´ a sumar 100 plazas de encierro penal para adolescentes, en dispositivos donde se vulneran gravemente sus derechos. No es cuidar: es consolidar el encierro como única respuesta y admitir el fracaso de su política de niñez”.
En definitiva, la inauguración del nuevo módulo del Complejo de Niñez volvió a exponer dos miradas enfrentadas sobre el rumbo de la política juvenil en la provincia: mientras el oficialismo reivindica la inversión en infraestructura como parte de un Estado que “cuida y acompaña”, desde la oposición advierten que ampliar la capacidad de encierro confirma un modelo que no logra revertir las vulneraciones que atraviesan a los adolescentes. El debate, lejos de cerrarse, promete seguir en la agenda bonaerense.