por Redacción
Un grupo de floristas históricos de La Plata advirtió que la continuidad de sus puestos está en riesgo y cuestionó medidas impulsadas por la gestión del intendente Julio Alak. Según relataron, desde el cambio de administración comenzaron iniciativas para trasladarlos o modificar las condiciones bajo las cuales trabajan desde hace décadas.
Los comerciantes recuerdan que durante la gestión de Julio Garro firmaron un contrato por cuatro años con reglas claras de funcionamiento y renovación, y sostienen que cumplieron con todas las obligaciones. Sin embargo, afirman que el escenario cambió con la nueva administración.
Uno de los puntos de conflicto es la instalación de nuevos puestos donde -según denuncian- el Municipio pretende trasladarlos. Aseguran que esos espacios no cuentan con las condiciones mínimas para trabajar: falta de superficie, refrigeración, ventilación y lugar para manipular la mercadería.
“No pedimos lujos, pedimos poder trabajar dignamente”, remarcaron.
La tensión creció cuando se enteraron por medios de comunicación de que el Municipio podría avanzar con una licitación de los espacios y la revocación de los permisos actuales. “Después de décadas de trabajo y de cumplir con todo, nos enteramos por los medios de que nuestro lugar podría terminar en manos de otra persona”, señalaron.
Además, denuncian que en las últimas semanas recibieron presiones para abandonar determinados puestos en plazos que consideran irrazonables.
Los floristas reclaman una instancia de diálogo antes de que se tomen decisiones definitivas. Insisten en que detrás de cada puesto hay “una familia y 40 años de trabajo”, y piden que se respeten los acuerdos previos y la trayectoria construida en la ciudad.
“Queremos respuestas y que se respete nuestra historia. No somos descartables”, concluyeron.