por Redacción
En La Plata, los dirigentes conocidos por prácticamente todos son pocos: el intendente y los exintendentes. La renovación, según los datos, no aparece. Una encuesta de DC Consultores sobre 1.060 casos realizada entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre de 2026 mediante dispositivos móviles mostró un panorama que se repite y se agrava: la falta de recambio político. De los 639.839 electores habilitados en la última elección, apenas una minoría reconoce a los políticos más jóvenes.
La consultora midió el desempeño del gobierno del intendente peronista Julio Alak, y en una escala de 1 a 10 obtuvo un promedio de 2,9 puntos. Además, un 60% expresa rechazo y busca de manera tajante otra alternativa electoral. Sin embargo, en el horizonte inmediato, los únicos referentes con 100% de conocimiento por parte de la opinión pública siguen siendo Alak y su antecesor, Julio Garro.
Si bien existe un “pelotón intermedio” con niveles similares de conocimiento y desconocimiento -como Florencia Saintout, Victoria Tolosa Paz o José Arteaga por el lado del Frente Patria; y Marcelo Leguizamón, Marcelo Romero y Carolina Barros Schelotto entre los opositores al alakismo-, la encuesta muestra una carencia marcada de reconocimiento entre los dirigentes más jóvenes.
Por ejemplo, el exconcejal del PRO Julio Irurueta, pese a haber tenido dos mandatos y varios años como funcionario comunal, registra alrededor de 70% de desconocimiento, un porcentaje similar al del diputado libertario Juanes Osaba, aunque este último recién hace pocos meses que tiene una presencia pública sostenida. El radical Pablo Nicoletti muestra 67% de desconocimiento aunque no ocupó cargos electivos que le posibilitaran tener un perfil más elevado, y la funcionaria local Paula Lambertini, 78%, aunque cuenta a su favor que no tuvo perfil elevado en los últimos años.
Incluso dirigentes con alto perfil mediático enfrentan el mismo problema: el concejal del PRO Nicolás Morzone, que hace un enorme esfuerzo de instalación, tiene 78% de desconocimiento, mientras que el exfuncionario de Inteligencia Ricardo Ferrer Picado, que recientemente incrementó su presencia pública, aparece con 79% de desconocimiento en la encuesta.
Los políticos platenses que buscan instalarse como renovación se están desgastando rápidamente. Uno de los problemas centrales parece ser la repetición de metodologías de dirigentes ya desgastados, sin propuestas nuevas ni innovación en los modos de acercarse al vecino. Hay una cuestión que no se observa y es que el electorado está cada día más exigente a la hora de incorporar un mensaje: si no lo considera un aporte lo manda a la papelera de reciclaje en un clic.
El trabajo de opinión pública revela una constante: la falta de respuestas a problemas vinculados con la calidad de vida del platense. Ante la pregunta “¿Quién puede generar desarrollo y recursos para la ciudad?”, la opción más elegida fue “No sé, ni idea” con 21,8%, seguida por “No veo a ninguno” con 21,5%. Luego aparecen “Un outsider nuevo” con 14,3%, y “Las pymes/empresarios” con 9,7%.
El diagnóstico es claro: la ciudad no encuentra todavía un liderazgo renovado capaz de interpretar su agenda cotidiana.