lunes 14 de octubre de 2019 - Edición Nº1299
Impulsobaires » Municipios » 10 feb 2018

La semana

Panorama Político Platense: Entre desafío a los narcos locales y la imposibilidad de controlar los servicios públicos

(Por Fabricio Moschettoni, editor de Impulso Baires. Twitter @FMoschettoni) - En una semana tranquila desde el punto de vista político, pero en donde se notaron fuertemente las falencias a la hora de respuesta de los servicios públicos más elementales, el gobierno del intendente Julio Garro sorprendió con una iniciativa importante como fue denunciar en sede penal a 28 probables bunkers desde donde se vendería droga en la ciudad. La idea lo instala en sintonía fina con Nación y Provincia en la guerra a los carteles que se está dando desde hace dos años. Por otra parte, la pesadilla de los servicios públicos no da tregua, como el calor de la semana. Además, ¿qué pasará con la oposición en La Plata luego de la reunión nacional del PJ por la unidad?.


Por: Fabricio Moschettoni

De lunes a viernes, de 8 a 10

Costo de vida por Radio 96.7 de La Plata

Conducción Fabricio Moschettoni

La actualidad en el informativo más ágil de la mañana!

 


Fin de semana de carnaval, con alegrías de ahora, pero con nostalgias de los tiempos pasados, de ese “tiempo viejo traicionero que enseña cuándo llega la hora”, como canta Tabaré Cardozo, o el recordatorio para que “el letrista no se olvide”, de la murga de las cuatro estaciones “La Falta y Resto”, en donde las antiguas murgas uruguayas esperaban estos tiempos para decirle al pueblo lo que los poderosos ocultaban. El carnaval nuestro, el de este lado del Río, también tiene lo suyo, sus esquinas, sus barrios, sus nostalgias, y el aggiornamiento aplaudido por multitudes, resistido por otros y utilizado con fines políticos por un puñado, tan nostálgico como el propio carnaval.
Pero la “tinta brava” aggiornada ya no es la letra de las viejas murgas rioplatense, sino la descripción de la realidad de nuestros días, la que nos aflige e implica, la que nos tiene como protagonistas, aunque en la mayoría de los casos sin poder decidir demasiado sobre nuestro futuro.
La semana que pasó en la política local fue bastante chata. Apenas sesionó el Concejo Deliberante en donde asumió el joven Francesco Arriaga reemplazando a Ileana Cid, quien se hará cargo de la estratégica secretaría de Planeamiento de la Comuna. El primero es un hombre de confianza del jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, y Cid integra el círculo más influyente del poder garrista. Y siempre, quien gana en cada cimbronazo municipal, termina siendo el titular del Concejo Deliberante, Fernando Ponce en cuanto a que sigue reclutando afinidades para su poderío interno.
Mientras Garro piensa limar asperezas entre sus funcionarios en un retiro espiritual, una cuestión que prácticamente no tiene trascendencia política efectiva pero debe ser de mención obligatoria en cualquier análisis, el reloj de Cambiemos empieza a marcar la temible cuenta regresiva: el gobierno ya no es nuevo, la herencia recibida no brinda más réditos electorales, y ahora lo bueno o malo impactan sobre las gestiones.


La temperatura, los servicios deficientes y la gente


Semana con temperaturas históricas en el “mercurio” pero también en la calle. La gente estaba con justificados enojos sobre todo porque los servicios públicos tienen una puntuación que los desaprueba. Están lejos del nivel de satisfacción por el que se paga una tarifa.
En ese marco, el drama del agua en la ciudad se instaló con fuerza. Canillas secas ya empiezan a ganarle a la baja presión. La semana fue un infierno para miles de vecinos en barrios enteros, pero también en domicilios puntuales. Se dice que ABSA en dos años reemplazó alrededor de 600 kilómetros de cañería obsoleta, que tenía entre 70 y 90 años, y es verdad que la empresa de capitales estatales casi en su totalidad empieza a mostrar mejores números en sus finanzas y estado patrimonial. Sin embargo, eso no importa tanto cuando hay vecinos sin servicio. A la mala capacidad de respuesta ante los incidentes que se van sucediendo, ABSA le sumará un tarifazo descomunal de un 40 por ciento. Lo que se paga no tiene nada que ver con el servicio que se brinda.
Otro problema manifestado fue el sistema energético, en donde hubo inconvenientes a la hora del suministro de energía. Hay que destacar que los cortes de luz abruptos se redujeron significativamente en los últimos años, pero siguen existiendo problemas en la distribución tanto sea de media tensión como de baja. En el país el sistema arroja excedentes de kw, pero si los mismos no llegan a los hogares, comercios o fábricas es como si no existieran.
Y por último, una vez más el sistema del transporte público de pasajeros en La Plata sigue siendo de lo peor. Empresarios que viven en un festejo absurdo y apostando a superficialidades y a lujos personales como en los Noventa, mientras las unidades que se utilizan para transportar gente son obsoletas, los recorridos y frecuencias no se respetan, y el trato al usuario es pésimo. Si hay algo que en la ciudad no va más es el servicio de ómnibus.
Las políticas del transporte público, y los empresarios que la ponen en práctica, se observa a la distancia que hace muchos años que las planea gente que conduce vehículos de alta gama, o por lo menos que no se sube a un micro ni por equivocación.
En nuestro ciclo radial, “Costo de vida”, por radio 96.7 de La Plata, el concejal Gastón Crespo, del bloque 1 País, expuso sobre estadísticas y relevamientos que efectuó su equipo, y dijo que en el verano más del 50% de los ciudadanos esperó media hora o más la llegada de un micro, e incluso mencionó casos en lugares de la periferia en donde se esperó un servicio más de dos horas.
A este panorama, ya de por sí motivador de justos enojos de la gente, se le sumó la sucesiva cantidad de paros bancarios e inconvenientes para extraer dinero en la ciudad. Hubo colas interminables con gente mayor que no soportaba los más de 35 grados de calor y terminaba con dificultades para mantenerse en pie. Mientras tanto las entidades y el propio Estado estuvieron ausentes: ni una silla, ni un vaso con agua, ni una asistencia del personal de salud. Una pesadilla realmente!.

Desenmascarar a los carteles locales de la droga: el gran desafío

El jueves el intendente Julio Garro sorprendió positivamente con la presentación en sede penal de una denuncia con información detallada de 28 lugares de la ciudad en donde se comercializarían estupefacientes.
Garro colocó al Estado municipal como el responsable de esas denuncias para así dar protección a los ciudadanos que acercaron información, y mantenerlos en el anonimato para que su seguridad no se vea afectada. Una correcta decisión que merece prolongados aplausos.
Hace largos meses hubo una iniciativa interesante, aunque polémica. Desde la ONG tolosana Iniciativa Ciudadana se colocaron urnas en donde los vecinos de manera anónima podían dejar información sobre presuntos bunkers narcos, o lugares de venta de droga.
Fue interesante la iniciativa porque aportó a la lucha contra el principal flagelo de nuestros días, pero polémica porque se termina arriesgando demasiado la vida de civiles. Si el fin fue un disparador para que el Estado se haga cargo de un papel que no debe renunciar, el objetivo fue logrado y es elogiable desde ese punto de vista.
El viernes, luego de conocida la noticia, el promotor de las urnas tolosanas, Pablo “Colo” Pérez, estaba más que satisfecho, y no le faltaron razones.
El negocio de la droga mata en el mundo a 190.900 consumidores anualmente, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, y obviamente es Estado Unidos el que pone en la cuenta la mayor cantidad de muertos, seguido por países asiáticos, europeos y algo lejos aparece Sudamérica, aunque su población es varias veces menor.
En nuestro país, según un informe de la UCA (Universidad Católica Argentina) que midió en 5700 hogares la evolución 2010 – 2015 en cuanto a venta de droga en barrios, marcaba que los porcentajes ascendieron de 30.2% a 46.8%.
Claramente en el país desde hace algunos años comenzaron a operar distintos carteles en algunos casos muy locales, que terminaron poniendo en jaque al propio Estado.
Desde la asunción del actual gobierno del presidente Mauricio Macri la estrategia de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich para enfrentar a los narcos fue exitosa, ya que llegó a cifras históricas e impensadas de decomisos se sustancia sobre todo en fronteras del norte del país. Un paso importante fue la firma, durante esta semana, de un compromiso con la DEA en Washington para armar una “task force” (fuerza de intervención), sobre todo para utilizarlas en los pasos fronterizos del noreste del territorio.
En ese marco, en Provincia de Buenos Aires también se dieron golpes interesantes a los narcos, aunque lo que todavía falta es una política integral.
Por esa razón, la actitud de Garro es importante y lo encolumna en una estrategia nacional. Los municipios también pueden contribuir en la lucha contra el narcotráfico, porque justamente son los intendentes los que tienen conocimiento exacto del territorio que gobiernan.
En la ciudad de La Plata el incremento de la inseguridad en las últimas dos décadas está directamente vinculada con la presencia y actividad impune durante largo tiempo de carteles locales, y en los últimos meses la palabra “droga” asociada con aumento del delito, detenciones a sindicalistas y otras cuestiones se escuchó de manera reiterada.
Sería más que interesante que la Comuna no abandone el camino anunciado. Que el paquete de 28 denuncias se incremente. Ese número dado a conocer por el intendente parece grande, pero sin embargo es apenas una pequeña muestra del enorme poderío que tienen los carteles que están en cada barrio, en cada lugar, vendiendo droga y reclutando jóvenes para su causa.
La lucha contra la droga tiene que tener, además, otros apuntalamientos que no sean solamente la acción policial del Estado o posterior judicialización del tema, y es necesario el despliegue preventivo. Eso se logra creando más oportunidades laborales para los jóvenes, y consiguiendo que baje de una vez por todas los índices todavía muy altos de deserción escolar.
De acuerdo a nuestra economía no se puede ambicionar un “Plan Colombia” ni un “Plan Marshall” para desafiar al narcotráfico y ofrecer caminos certeros, seguros y transparente a miles de jóvenes que hoy engrosas ejércitos de carteles, pero sin embargo con imaginación y algo de presupuesto es mucho lo que se puede hacer.

El plano político

El reloj de Cambiemos el 31 de diciembre pasado invirtió su marcha. Ahora no cuenta el tiempo consumido sino el que falta para las elecciones del 2019.
Las soluciones que están ausentes, o no llegan, son los puntos porcentuales que les van a escasear para conseguir los objetivos electorales próximos.
En el panorama pasado decíamos que Garro le lleva 40 puntos a cualquier adversario, y que la gestión estaba en diciembre en 63% de imagen positiva. Sin embargo, ocurren una amplia cantidad de factores que pueden generarle problemas al Jefe Comunal.
Esta semana se vieron algunos amagues en el plano interno de Cambiemos en donde sectores puntuales, a efectos de conservar su poderío negociador para la próxima lista, “levantaron” una hipotética candidatura a intendente de la diputada Carolina Píparo.
De todos modos, el problema más serio está en el cuadro general de la política del país, y sobre todo en las metas económicas que parecen inalcanzables para la administración de Macri.
Dijimos en reiteradas ocasiones que Garro dispone de un presupuesto récord para este año al llegar a unos 6.320 millones de pesos aproximadamente, pero hay que puntualizar que ese número ponderado en octubre o noviembre del año pasado no tiene el mismo rendimiento en febrero, y tendrá un peso mucho menor a fin de año. La evolución del dólar en un mes, o la depreciación del peso argentino, hizo ya que ese monto tenga alrededor de un 10 % menos de valor que hace treinta días. Además hay que sumarle la compleja trama de un cuadro inflacionario fuerte, en donde las estimaciones privadas hablan de 19% anual (otras de más, y el Estado dice 15%).
O sea, cada peso pensado en octubre o noviembre cuando se hizo el presupuesto tiene menos potencia en la actualidad y tendrá  un valor más reducido en la medida que se consuman los días.
Por lo tanto, el presupuesto récord se va diluyendo mientras el tiempo pasa.
A esa cuestión el gobierno municipal la estaría compensando un poco con la reducción de gastos al tener 70 funcionarios menos para este año con respecto al pasado, o erogaciones para la política que serán menores, aunque hay que ver si efectivamente le rinde.
Y otro factor que siempre está presente es el comportamiento opositor. Al día de hoy, en La Plata no hay un dirigente que pueda desafiar con éxito al alcalde.
El PJ, por ejemplo, quedó sin figuras importantes para dar pelea. Los dos dirigentes que más miden, y apenas pasan el 10 por ciento de intención de votos, son los ex intendentes Julio Alak y Pablo Bruera. El resto de los potenciales candidatos, como por ejemplo la diputada Florencia Saintout, el diputado Carlos Castagneto o el ex Defensor del Pueblo, Carlos Bonicatto, tan solo consiguen entre 5 y 7 por ciento de adhesión. El resto de los casos cosechan altísimos niveles de desconocimiento, la mayoría por encima del 93 por ciento.
De todos modos, una situación que podría complicar a Cambiemos es un eventual alineamiento de la mayor parte del PJ que luego tengan capacidad de sumar a otros sectores, pero no parece una cuestión fácil de lograr.
¿Podrán replicar los opositores locales a la foto que llevaron adelante distintos referentes nacionales del kirchnerismo, el Frente Renovador y el randazzismo?. Es difícil imaginar que la escena en donde se repartían flores Felipe Solá, Fernando “Chino” Navarro, Daniel Filmus, Daniel Arroyo, entre otros, se replique en La Plata. Ese escenario, en el imaginario local, estaría compuesto por Gabriel Bruera, José Ramón Arteaga, Saintout y La Cámpora, Pedro Borgini, Santiago Martorelli, Julio Alak, entre otros. Impensado hasta el momento.

¿En qué anda la oposición?


Los más moderados, como el bloque 1 País, explotan a fondo el mal funcionamiento de los servicios públicos, y en ese marco están trabajando con seriedad tanto los ediles Crespo, Luciano Sanguinetti, entre otros.
La oposición dura, por ejemplo “La Cámpora” o los Bruera, están más preocupados por la movilización de Camioneros y Hugo Moyano del próximo 21 de este mes, y también de recibir a algunos sectores marginales, que de elaborar un plan serio de acción política. Algunos sectores, incluso, se pasan el tiempo enviando invitaciones de perfiles de Facebook de dudoso origen que tienen como fin machacar en contra de distintos referentes del oficialismo, pero con un método de operaciones políticas y no de reclamos vecinales.

Hasta el próximo sábado.

 

 

 

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