lunes 06 de diciembre de 2021 - Edición Nº2083
Impulsobaires » Economía » 2 ago 2018

"Problemas capitales"

Estudio destaca que la mitad de las pymes bonaerenses no pueden costear servicios básicos para producir

(Por Fabricio Moschettoni, editor de Impulso Baires. Twitter @FMoschettoni ) – El panorama para las pymes bonaerenses sigue siendo sombrío. La caída del consumo es el principal “problema capital”, pero le siguen otros seis que son de difícil resolución, al menos para los próximos tiempos. Un informe de los economistas Martín Pollera y Emiliana Gisande al que accedió Impulso Baires, determina que la mitad de las pymes evaluadas tuvo que endeudarse en el primer semestre, y de esa masa, el 60 por ciento destinó los fondos tomados para gastos corrientes.


Por: Fabricio Moschettoni

Martín Pollera es economista del PJ bonaerense, y junto a su colega, Emiliana Gisande, hicieron un trabajo amplio con información propia en donde relevaron 65 empresas de Gran Buenos Aires durante el segundo semestre de 2018, a las que sumaron otras fuentes como fundaciones, organismos estatales y cámaras empresariales.
Allí quedó expuesto que los principales cuatro problemas mencionados por las PyMes (58 por ciento del total) fueron: la caída del consumo (25 por ciento) , el aumento tarifario (14 por ciento), el aumento en el precio de los insumos (10 por ciento) y la apertura de importaciones (9 por ciento). Luego, siguieron la falta de financiamiento, la cadena de pagos y los costos logísticos.
“Se analizarán estos siete grandes problemas PyMes que hemos denominado `Problemas Capitales`”, destallaron los economistas, y agregan que “los juicios laborales y la presión impositiva, señalados habitualmente como grandes escollos, no aparecen entre ellos, habiendo pasado a segundo plano tras la compleja situación que atraviesa nuestro país”.

Fuente: Pollera/Gisande

 

Señales que consolidan la alarma


En junio, las ventas minoristas de los comercios Pymes finalizaron con una caída de 4,2% frente a igual mes del año pasado. Acumulan una baja anual de 2,8% en el primer semestre del año. La inflación acumulada durante ese mismo período superó el 16%, ubicándose la anual cercana al 30%. Como consecuencia, cae el salario real y peligra el empleo, concluyeron en cuanto al primer ítem de preocupación.
Pero una cuestión que fue un golpe letal es el violento aumento tarifario. Por ejemplo, el informe indica que se necesita vender “entre 12 y 19 veces más que en 2015 para cubrir el costo de energía”.
El aumento tarifario tuvo para las pymes un impacto directo en contra de su productividad y empleo, ya que cinco de cada diez no pueden pagar los servicios básicos para producir.
Por ejemplo, el rubro textil, en 2015 debió vender 16.000 metros de telas, mientras que en 2018 debería vender 198.000 metros, lo que equivale a 12 veces más. La indumentaria, en el 2015 necesitó mil cierres, y en 2018 14.000, lo que significa 14 veces más. Y en petroquímica la medición utilizada fue para el 2015 con 20 litros de aceite hidráulico, y en 2018, 390 litros, o sea casi 20 veces más.
El informe muestra también que las pymes, entre 2017 y 2018, necesitaron 11 salarios mínimos más para pagar una factura de luz.
Por ejemplo, se tomó el caso de empresas del sector plástico como comparación, que en 2017 necesitaban 15 sueldos mínimos para cancelar una factura de luz, y en 2018 necesitan 26.
La apertura importadora también es un latigazo para las pymes, y tres de cada diez empresas se siente desplazada. El informe dice que el 32 por ciento se ven amenazada por la ola importadora, y el 28 por ciento perdieron efectivamente una cuota en el mercado interno.

 

La deuda para inversión fue minoritaria


Un tema que merece seguimiento “minuto a minuto” es el endeudamiento del sector. Por ejemplo, en el primer trimestre del 2018 el 52 por ciento de las pymes declaró que tuvo que endeudarse, y de esa porción el 60 por ciento lo hizo para solventar gastos corrientes, mientras que el 40 por ciento para invertir.
El panorama es sombrío porque ese porcentaje de endeudamiento para gastos corrientes está destinado impuestos o salarios, y si esa situación se convierte en tendencia la cuestión será definitivamente catastrófica.

Fuente Pollera / Gisande sobre la base de Encuesta de Expectativas Económicas (ENAC)

 

Escenario complicado


El informe determinó que “las altas tasas de interés desincentivan la inversión productiva y encarecen el crédito. Aún con menores tasas, las PyMES no se ven tentadas a tomar crédito
pues tienen altos niveles de capacidad ociosa”.
Agregan que “en un contexto de caída del consumo (en gran medida por pérdida del poder
adquisitivo del salario) y aumento de importaciones, la Pyme no puede trasladar el aumento de costos (impuestos y tarifas) al precio final de venta, porque pierde el mercado al que abastece. Eso provoca pérdida de rentabilidad por unidad y por escala”.
“La pérdida de rentabilidad empuja finalmente a la Pyme a reducir personal o disminuir las jornadas de producción. En el peor de los escenarios, a cerrar”, dicen.
“Los problemas comúnmente señalados de alta presión impositiva y juicios laborales pasaron a un segundo plano”, puntualizan.

 

Perspectiva oscura


Al concluir, el informe de los economistas dice: “la caída en las ventas, el empleo seguirá en descenso y el cierre de empresas continuará aumentando”.
“Entre septiembre y octubre se producirían nuevos aumentos de las tarifas. La PyME ya no tiene margen para trasladar este aumento, sumado al de los insumos como consecuencia del aumento del dólar, al precio final de venta”.
“Una merma en la presión impositiva no resuelve los problemas de las PyMES y genera problemas adicionales a la economía en su conjunto”, advierten.
“Se necesita recuperar el poder adquisitivo y la administración del comercio exterior para darle cierto respiro a las PyMEs. También diferenciar las tarifas para las PyMes Industriales según sector”, acotan.
Concluyen: “resta avanzar en un plan de desarrollo productivo federal con la participación
protagónica de las Pymes”.

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias