miércoles 01 de abril de 2020 - Edición Nº1469
Impulsobaires » Municipios » 14 oct 2018

La semana

Panorama Político Platense: Presupuesto 2019 sería de $ 8.500 M con fuerte inversión en lo social, obras y seguridad

(Por Fabricio Moschettoni, editor de ImpulsoBaires.com.ar / Twitter @FMoschettoni ) – Comenzó en estos días a perfilarse el primer borrador del proyecto de Presupuesto 2019 que enviará el Ejecutivo al Concejo Deliberante para su tratamiento, y se prevé un incremento de alrededor del 35 por ciento respecto al actual año, o sea que sería de unos $ 8.500 M. Por su parte, avanza el Código de Convivencia en debates barriales y el oficialismo se entusiasma. Mientras el bruerismo lideró una muestra opositora frente a la Comuna. Lentamente los hechos van marcando una nueva pulseada para el próximo año entre el intendente Julio Garro y los referenciados con su antecesor, Pablo Bruera.


Por: Fabricio Moschettoni


Del editor, en primera persona


La mecánica de los escraches es altamente fascista. La usaba el fascismo italiano y sobre todo los nazis para marcar a los que consideraban “impuros” en las sociedades de ese entonces. Judíos, homosexuales, gitanos, personas con capacidades diferentes eran las principales víctimas: se los escrachaba, se los marcaba, se buscaba su eliminación y en muchas oportunidades se lo conseguía.
En la semana, la gobernadora María Eugenia Vidal fue escrachada en un acto de Chascomús por parte de militantes supuestamente del gremio Suteba y de Unidad Ciudadana, según los trascendidos periodísticos.
Hace algunos años, con escraches que se hicieron a principales figuras del kirchnerismo durante el debate por la resolución 125 que afectaba al campo, publiqué varias notas en diversos medios sobre esas prácticas fascistas, corporativas y antidemocráticas. Hoy, la intolerancia de sectores me convoca a recordar y a remarcar.
El escrache a Vidal no disimuló su raíz fascista. Lamentablemente no fue el único caso, porque así como se escrachaba hace unos años a referentes políticos kirchneristas, periodista y artistas progresistas, ahora hay quienes se empeñan en usar la misma metodología contra otros formadores de opinión como Alfredo Casero o Baby Echecopar.
Independientemente de la forma de opinar de cada uno, la democracia se asienta sobre el disenso y la absoluta libertad de pronunciar una opinión sin censura previa y obviamente sin escraches. Si alguien se siente afectado por una opinión recién ahí la justicia puede interpretar la situación, pero no antes.
Con frecuencia recuerdo las tarjetas que nos envían cada 7 de junio, oportunidad en la que se conmemora el Día del Periodista, en donde en varias de ellas se imprime una frase que se la atribuyen a Voltaire, -pero que actualmente está en discusión si realmente fue de él o de una escritora británica de nombre Evelyne Beatrice Hall-, y reza: “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Y bien, el encarecido pedido es para quienes envían esas misivas con tales leyendas, y que actúen con coherencia, o sea defendiendo el derecho de quienes piensan diferente.
En mi caso, lo de Vidal fue el disparador para poder expresar lo que ocurre también con personajes que revisten carácter público, pero no tienen el poder de un gobernante, y que son víctimas de actitudes fascistas.

Durante estas horas, la noticia más importante en el ámbito local pasa a ser el conocimiento del primer borrador del proyecto de Presupuesto 2019 que el intendente Julio Garro enviará en las próximas semanas al Concejo Deliberante para su tratamiento.
Es norma para todos los gobiernos locales esperar a que la Nación haga el primer anuncio sobre pautas macroeconómicas y otras que no son tales pero van a marcar también la arquitectura de la economía, pudiendo servir para proyectar el año siguiente. Los principales indicadores que se toman en cuenta son inflación, valor estimado del dólar, crecimiento económico y probable recaudación. Más o menos por ahí viene la cuestión, y una vez que Nación fija los lineamientos, los estados subnacionales como son las provincias, Ciudad de Buenos Aires y municipios empiezan a bosquejar el cálculo de recursos y gastos.
Fuentes comunales en diálogo con esta columna informaron que el intendente Julio Garro y el equipo económico de la Comuna están haciendo las primeras cuentas, en donde ya prevén un incremento de alrededor de un 35 por ciento con respecto al presupuesto que se está ejecutando en 2018, es decir que con esas proyecciones la Municipalidad va a disponer de unos $ 8.500 M para cubrir necesidades.
Los primeros trascendidos destacan que con esa masa de recursos habrá fuerte apuesta en Espacios Públicos, que tendría alrededor de $ 1.800 M; Obras Públicas, con $ 1.200 M; Seguridad, con $ 900 M; y después áreas sociales como Salud – SAME y Desarrollo Social, con una previsión de inversión de $ 1.000 M.
Siempre subrayando que se trata del primer borrador, los analistas comunales observan que las cuentas de la administración seguirán sólidas, y que el estándar de recaudación continuará siendo un pilar importante que no sufrirá alteraciones muy bruscas.
Se puede destacar que durante estos años de administración de Garro la Ciudad experimentó un proceso de desendeudamiento interesante, a la vez que logró bajar el precio del valor de la obra pública, y consiguió poner en marcha algunos proyectos que venían sin inversión real en el gobierno anterior, como por ejemplo en la cuestión educativa que podría tener un cierre de 2018 más que digno y prometedor.
De todos modos, la gestión tiene que mejorar el mecanismo de utilización de los recursos, hacerlo en plazo más abreviado para aprovechar el mayor rendimiento en un marco inflacionario como el actual. Es cierto que los mecanismos públicos de transparencia exigen determinados pasos insalvables, pero el trayecto de tiempo entre el momento en el que se piensa una obra y se termina realizando va en contramano de la inflación.
Un buen desafío para los tiempos que vienen es medir el nivel de satisfacción en la concreción de obras y servicios que se otorgan a empresas y a cooperativas, y apreciar quienes trabajan con mejores precios, mayor calidad y tiempos más cortos. Esa comparación, que no es caprichosa, podrá ser un aporte interesante para el cuidado del dinero de los contribuyentes.
Se puede advertir, lamentablemente, que hay una punzante actitud de algunas cooperativas a efectos de requerir más recursos sin poder garantizar una contrapartida acorde, incluso en alguna instancia se habría amenazado con “cortar todo con piquetes”, en referencia a calle 12 si no se atienden sus reclamos.
Si es necesario una contención hacia las cooperativas el Estado debe empezar a controlar más por ejemplo si efectivamente trabajan en una obra la cantidad de personas que se comprometió, si se cierran etapas respetando parámetros de calidad, entre otros puntos auditables.

¿Qué dice la oposición sobre el Presupuesto?

La oposición ya anticipó que golpeará durante el tratamiento presupuestario sobre aspectos vinculados a la ejecución del mismo, y a la poca información con la que dicen contar para evaluar el día a día del gasto público, debido a que nunca se les compartió la clave RAFAM (Reforma de la Administración Financiera del Ámbito Municipal): “No sabemos hasta que no está la ejecución como se gasta un presupuesto”, nos dijo el jefe de la bancada de Unidad Ciudadana, Gastón Castagneto la semana pasada, y sostuvo que “hay al menos un 80 por ciento de movimientos de partidas, por lo tanto lo que se presupuesta después poco tiene que ver con lo que se ejecuta”.
Mientras que Castagneto puntualizó sobre las imposibilidades en el acceso a información básica, probablemente el Frente Renovador acentúe pedidos para mayor disponibilidad de recursos hacia el sistema educativo.
Si bien el oficialismo tiene un número de concejales que lo acerca a la aprobación del Presupuesto, sin dudas que habrá un fuerte debate en donde las distintas fuerzas de la atomizada oposición querrán dejar su impronta con vistas al año electoral que se avecina.

Código de Convivencia

Tal como lo adelantó el domingo pasado esta columna, la Comuna salió con fuerza a debatir el anteproyecto de Código de Convivencia, para luego enviarlo al Concejo Deliberante y que empiece su trámite definitivo.
Hay una situación innegable, y es que más allá de lo extenso de los 344 artículos que tiene el bosquejo oficial, los vecinos están participando de uno u otro modo. Es cierto que el martes, primer día de debate popular, fue tibio en concurrencia de vecinos, pero automáticamente empezó una escala ascendente de discusión en diversos ámbitos. En rigor, no hay lugar en la Ciudad en donde al menos por algunos minutos no se discutan aspectos del paquete de reglamentaciones que el intendente Garro quiere empezar a poner en funcionamiento para generar un nuevo acuerdo social.
En el oficialismo la idea principal gira en que el vecino sea parte, y que más allá de las sanciones lo que ocurra sea un cambio cultural, aunque todos saben que el mismo no se producirá de la noche a la mañana. Sin embargo, algunos opositores, como la concejal kirchnerista Victoria Tolosa Paz, hablan de “un Código represivo”, en función de las fuertes multas que se prevén para los infractores.
En referencia a esos castigos de bolsillo hay que aclarar que en cada articulado existe un mínimo y un máximo para aplicar, pero obviamente en el periodismo siempre usamos lo que nos da un título, y en este caso es la parte más severa de una penalidad.
El debate está bueno que se siga dando, más allá de que es cierto que hoy lo urgente son los problemas sociales o económicos, pero además de eso también tiene que haber un espacio para debatir la Ciudad que queremos para los próximos tiempos.
Mientras ese debate se produce se siguen multiplicando situaciones irregulares como son la enorme feria franca que se armó en la Plaza San Martín, el continuo ascenso de venta ilegal en Parque Saavedra, y el irresponsable accionar de muchos automovilistas que hacen cualquier barbaridad al volante.
Hay una responsabilidad del Estado local en controlar, pero también de los ciudadanos de respetar las mínimas normas de convivencia que hoy existen, y que los platenses parece que estamos empeñados en trasgredir cada día con más virulencia.

El bruerismo ocupa el escenario opositor

El bruerismo se anticipó a toda la oposición y la semana pasada formalizó al diputado Guillermo Escudero como su candidato a intendente, pero además hace pocos días encabezaron un acto con un claro desafío al intendente Julio Garro en donde entregaron un petitorio con demandas de diversas índoles.
Si bien lo titularon con el ambicioso nombre de “Multipartidaria”, lo cierto es que en el lugar estaba la conducción del Partido Justicialista local, liderado por el bruerista Luis Lugones, y distintos sectores de ese espacio, con el agregado del exdiputado socialista Henry Stegmayer, que le daba el único toque de supuesta amplitud a una movida netamente peronista.
“Alertamos sobre la profunda crisis social y laboral que afecta a la gran mayoría de los platenses, la situación es crítica y como oposición política pedimos medidas concretas y urgentes”, sostuvieron desde las puertas de la Municipalidad.
Algunos de los participantes fueron, además de Lugones y Escudero, el vicepresidente del PJ, Ariel Archanco; el consejero provincial del PJ, Gabriel Bruera, los concejales Tolosa Paz, Cristian Vander, Pedro Borgini, Norberto Gómez; y dirigentes como Gustavo Belingheri, Gastón Harispe, Henry Stegmayer, Nano Cara, Esteban Concia, entre otros.

La alternativa es otra, responden los dirigentes locales “de la foto de los cuatro”

Un referente del espacio platense de “la foto de los cuatro” (por Sergio Massa, Miguel Pichetto, Juan Urtubey y Juan Schiaretti) en diálogo con esta columna replicó la noticia de la instantánea opositora liderada por el bruerismo, y razonó: “nosotros en esa foto siempre dijimos que nunca íbamos a estar”, y automáticamente envió otra en donde se ve en una cena solidaria al concejal del FR, Luciano Sanguinetti, al exconcejal de esa fuerza, José Arteaga, al concejal del Gen, Gastón Crespo, a la concejal de extracción piquetera Lorena Riesgo, entre otros.
¿Es rara esa foto, porque hay gente que mucho no quiere a la Ciudad, como los que pintaron edificios púbicos y dañaron monumentos y frentes particulares?, reflexionamos ante un dirigente de ese espacio sin hacer mención que la referencia era hacia la concejal Riesgo, quien tuvo un desafortunado accionar publicitario de enchastre colectivo. La respuesta y final de la conversación: “imagino a quien se refieren. Cuanto tienen razón, tienen razón…”.

¿Cambios de gabinete?

Hace alrededor de un mes que se vienen insinuando cambios en el staff del intendente Julio Garro, pero no es un tema nuevo ya que ante determinadas coyunturas políticas trascienden algunas cuestiones que en la mayoría de los casos terminan en la nada.
Pero en la mitad de la semana el rumor fue más intenso y salieron a la luz un abanico importante de nombres de primera línea de Cambiemos, muchos de ellos que serían removidos, y otros que pasarían a ocupar distintas funciones.
La respuesta en el círculo más cercano a Garro fue: “si hay cambios no van a ser traumáticos. Siempre las posibilidades de cambios están y se van adecuando al perfil que quiere dar a la gestión el intendente, pero la dimensión de lo que trascendió es algo exagerada”.
Conclusión: seguramente habrá cambios inmediatos y otros no tanto, pero Garro es lo suficientemente pragmático como para no dejar heridas en la antesala de un año electoral decisivo para su carrera política. Al fin y al cabo, en estos casi tres años de gestión la fórmula de la diversidad le vino dando muy buen resultado.

Hasta el próximo domingo.

 

 

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