por Redacción
La norma, impulsada por el diputado Matías Ranzini (Cambiemos) fue sancionada por la Legislatura bonaerense en diciembre pasado y crea "el Registro Provincial de Personas Físicas y/o Jurídicas autorizadas a comercializar uniformes, distintivos e insignias oficiales" de la policía provincial.
Establece además que los comercios habilitados deberán registrar los datos de las personas que adquieran uniformes, distintivos e insignias oficiales y/o similares de la Policía de la Provincia de Buenos Aires para ser entregados a la Autoridad de Aplicación.
También están obligados a adosar en el caso del uniforme "un código QR o similar en el que conste: nombre y apellido del policía comprador, número de legajo, grupo sanguíneo, nombre del comercio habilitado vendedor y fecha de adquisición del uniforme", según el texto.
El objetivo de esta ley es evitar la confección de ropa apócrifa y combatir el delito cometido por falsos policías.
La ley impone además desde multas hasta la clausura definitiva de cualquier local que se dedique a la venta de estos elementos sin la correspondiente inscripción en el registro.