martes 16 de julio de 2019 - Edición Nº1209
Impulsobaires » Sociedad » 8 abr 2019

Solidaridad

Una copa de leche de Berisso necesita ayuda urgente: “Los políticos nos traen dos paquetes de fideos y nos llenan de pancartas”

En el Barrio El Carmen de Berisso funciona desde hace cinco o seis años la copa de leche “Tardecitas de colores”, y las manos que allí trabajan de modo solidaria ya no alcanzan. Hace dos años había diez chicos, ahora hay más de cien y se agregan sus padres. La Municipalidad no cumple, y los políticos pretenden usarlos. Ellos necesitan una mano en alimentos y libros.


Por: Redacción


“Antes la gente colaboraba, ahora no pueden tanto porque la situación está muy fea”, dijo el sábado Sonia Abramo, una colaboradora de “Tardecitas de colores” entrevistada por Marisa Figini y Fabricio Moschettoni, en “Decisión 967” por Radio 96.7 de La Plata.
Sonia sostuvo que “esto lo empezó Gisella Pereyra, que es quien pone la casa, el tiempo y todo. Yo me acerqué hace dos años, digamos que soy la pedigüeña oficial”.
“Se empezó como comedor a todo pulmón, y se solventó mucho tiempo con la ayuda de su marido y suegro. Llegó un momento que ya no podía y sólo se manejó con lo que podía ayudar su marido y donaciones”, dijo.


La crisis hizo mermar las donaciones


“Antes las donaciones eran mejores, ahora con suerte dan una lenteja de hace tres años atrás. La gente no dona tanto porque la situación está fea”, remarcó
Y siguió contando: “con el tiempo cerró su comedor porque ya no podía. Hace dos años tuvo que volver a abrir porque veía el hambre. Empezó con quince chicos y hoy en día hay más de cien chicos que van a merendar y los viernes buscan para toda su familia”.

No solo van los chicos, sino que “todos tienen hambre”


“Me sorprendió la cantidad de padres. Antes iban las mamás y uno se daba cuenta que las madres también tenían hambre, y ahora se suman los padres. Todos van con hambre y es terrible”, dijo.
“La necesidad es grande y cada vez hay más gente. Hay que saber sobrellevarla”, siguió relatando.
Y contó: “a las mamás se las educa para que ayuden a Gisella. Y le pedimos a los propios papás que van que si tienen algo que no usan como arroz o lo que sea lo traigan así lo usamos para hacer un guiso por ejemplo”.


Ayuda del Banco Alimentario


“Nosotros vamos al Banco Alimentario una vez por semana a buscar verduras, y nosotros somos voluntarias cuando hay actividades para solicitar alimentos”, luego dijo.


“Nadie del Gobierno nos da una mano”


Luego se lamentó: “nadie nos da una mano. No queremos tener a políticos cerca porque ellos vienen nos dejan dos fideos y nos llenan las pacartas y después se van”.
“En Desarrollo Social de la Municipalidad tendrían que dar cuatro cajas de leche por mes, y nos dan dos. Ahora nos dieron las de marzo por ejemplo”, dijo.
“Tenemos gente que colabora una vez por mes y nos dan azúcar, yerba, mate cocido o té”, contó.
Acerca de la situación, dijo: “es muy difícil. El lunes pasado no teníamos leche y teníamos un kilo y medio de azúcar. Ahora hacemos trueques, por ejemplo hemos cambiado harina por leche”.
Y pidió: “necesitamos urgente un carnicero amigo o pollero que nos donen algo. Hay un señor que es carnicero y nos da alitas de pollo, pero necesitamos más”.

 

Libros


Otro de los requerimientos urgentes son material de lectura.
“Estamos necesitando libros para los chicos”, dijo, y se trata de los siguientes títulos: 


- Crónicas Marcianas. Ray Bradbury.

- Amores que matan. Lucía Laragione

- Cuentos de locura amor y muerte. Horacio Quiroga

- Fahrenheit 451. Ray Bradbury

- Matemáticas 3 para resolver problemas. Editorial Santillana

 

 

Para donar: 221 628-7077


La línea de contacto es:
Casa de Gisella queda en 37 (ex 96) entre 128 y 129. Hay un cartel grande que dice “Tardecitas de colores”.

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