sábado 30 de mayo de 2020 - Edición Nº1528
Impulsobaires » Podcast » 24 abr 2020

La columna de Jorge Joury

La otra pandemia: Cada vez más pobres y con la clase media baja haciendo cola

Al Gobierno le mete miedo la posibilidad de que en algún momento haya que apilar cuerpos cuando llegue el pico de la pandemia. En el conurbano hay intendentes que aceleraron la fabricación propia de ataúdes o incluso, alguno de ellos, ya consultó para comprar container refrigerados para almacenar cadáveres si es que fuera necesario. Lo mismo ocurre en el Gobierno de la Ciudad.


Por: Redacción

De la columna del analista político Jorge Joury, por Radio 96.7

 

Pero hay otro enemigo silencioso que avanza a pasos agigantados y no aparece en los medios con la misma fuerza que el virus. Se trata de la cantidad de pobres que sumará este confinamiento cuando termine. Lo más grave, es que arrastrará inexorablemente hacia el fondo del abismo a la clase media baja cuyos ingresos están al límite.

Comentan que el presidente Alberto Fernández arriesgó entre sus íntimos, días atrás, una suba del 10% en el índice de pobreza, relacionado con los devastadores efectos económicos de la cuarentena. Pero por lo bajo, y sin querer confirmar una cifra, cerca suyo ya están hablando de entre un 45 y un 50% de pobres como escenario post pandemia. Significa lisa y llanamente que podemos llegar a tener medio país pobre, algo que hace temblar los cimientos de la Casa Rosada.

La prueba más palpable está en que algo más de un mes de cuarentena ha profundizado la crisis económica. Según estimó hace horas  el director del Observatorio de Deuda Social de la UCA, Agustín Salvia, la pobreza ya ronda el 45%. A primera vista, está a 5 o 6  puntos por encima de la última medición.

En el estudio del tercer cuatrimestre de 2019, el último de la gestión de Mauricio Macri, las alarmas se habían disparado cuando el número marcó un 38% de pobres. 

Para Salvia, el resultado que se está observando hoy es obvio. Es la consecuencia del parate en el contexto del aislamiento, seguido de un primer shock demoledor contra la economía informal.

El impacto que produce eso es la baja estrepitosa del empleo y trabajo (léase changas) que baja los ingresos semanales. Eso quedó de alguna manera  amortiguado, parcialmente, por políticas de transferencia de ingresos, bono AUH, ingreso familiar, etcétera. Esa suerte de rueda de auxilo, produce un efecto de compensación, pero de nunguna manera llega a paliar la emergencia.

No obstante, el indicador más preocupante que eleva el número de la pobreza en Argentina, es que el auxilio financiero del Gobierno puesto en los segmentos que podrían tener ingresos de 30 o 40 mil pesos que están en el límite de ese estrato, la asistencia resulta compensatoria, pero no cubre. Eso hace no que tengamos un empobrecimiento de los más pobres, sino de la clase media baja. En la visión de Salvia, estos son los sectores que han profundizado la situación de la pobreza.

Esto se debe a que las empresas medianas y pequeñas suspenden, reducen horas o bajan salarios a la mitad. En esa dirección, obreros o empleados calificados ven reducidos sus ingresos.Igualmente en este contexto de aislamiento no hay demanda, y estas personas no tienen posibilidad de comprarse algo.

Estos primeros meses de Gobierno de Alberto Fernández, de acuerdo a los estudios del jefe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, no se resolvió este tema. "Tenemos como piso un 38% en diciembre, es de esperar que el shock de marzo haya aumentado la pobreza en 5 ó 6 puntos”, estimó.

Salvia señaló: “Se está bajando el PBI en 6 ó 7% que son distintas proyecciones que ese sería el impacto anual de esta caída. La pobreza está aumentando por arriba de esto y golpea al segmento vulnerable que está muy vinculado al consumo interno”. Y agregó que la respuesta del Gobierno actualmente es de “políticas de compensación hacia abajo, que hace que no profundicemos la indigencia”, aunque marcó que la salida, después de la pandemia, debería hacerse a través de “un pacto redistributivo”.

Después de la pandemia, "todos algo vamos a perder", como dijo el Presidente. Es una realidad que los salarios se van a deprimir, que va a caer la actividad y la demanda de empleo también será baja. 

La hoja de ruta hacia el futuro es dramática. Marca que seguramente habrá menos cantidad de pymes, menos trabajadores ocupados y en ese contexto, la sociedad va a quedar más empobrecida. Reconstruir la Argentina que viene será una tarea titánica.

 

Imagenes crédito  Ejército Argentino

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS