martes 14 de julio de 2020 - Edición Nº1573
Impulsobaires » La Plata » 3 may 2020

La semana que pasó

Panorama Político Platense: ¿Se puede evitar el colapso económico en la región?

La situación económica se agrava paulatinamente, y los dramas sociales de los sectores medios no tardarán en llegar. Todo se está precipitando, pero hay una esperanza y es la apertura de la economía lo más rápido posible, de manera segura y programada. Además, el Estado puede reformarse, y los municipios deben reinventarse.


Por: Fabricio Moschettoni, editor de ImpulsoBaires / Twitter @FMoschettoni

“…Y es que, a fin de cuentas, he viajado mucho, lo admito; he visitado y he vivido muchos doquieres. Y lo siento como un enorme privilegio, porque posar los pies en el mismo suelo toda la vida puede provocar un peligroso equívoco, el de hacernos creer que esa tierra nos pertenece, como si no la tuviéramos en préstamo, al igual que todo en la vida lo tenemos en préstamo…” (Fragmento de ´Viajes y otros viajes´, de Antonio Tabucchi. Es una buena literatura de cuarentena, para quienes nos gusta viajar y por estos días no podemos).

Empiezo por la situación de los privados para luego abordar un espinoso tema, como es la reforma del Estado local que hace falta de manera urgente.

La semana pasada describí con detenimiento la situación macro del empresariado local, y también saqué a luz algunos casos de los desamparados del sistema, como son aquellos que tienen pequeños emprendimientos y no están representados por asociaciones o cámaras pero que movilizan gran parte del mercado laboral; y en los días anteriores también me referí ampliamente a la crisis en la gastronomía a partir de la fuerte señal que se encendió el 19 de abril, con la caída del bar Pipistrello, ahora profundizado por el cierre de puertas de la confitería París, hecho comunicado por sus dueños a los empleados a pocas horas de que comience el 1 de mayo, Día del Trabajador.

Casualmente el día que se conmemora el homenaje a los mártires de Chicago como referencia al trabajador, el presidente de la Federación Empresaria La Plata (FELP), Gustavo Celestre, publicó una frase suya cuya idea la abordé hace un par de semanas en una extensa entrevista que le realicé: “Cuando una pyme quiebra, el empresario es un desocupado más, junto a su personal”. Y las pymes hoy están en la antesala del quebranto.

Durante la semana, y antes de conocerse la novedad del cierre de la confitería París estuve hablando con varios empresarios gastronómicos locales, los de más años se mostraban temerosos sobre el futuro aunque en la mayoría de los casos sostenían que al tener gran parte de sus inversiones consolidadas y bajo nivel de endeudamiento el asunto podría ser manejable por un tiempo, pero los más jóvenes, quienes hicieron importantes emprendimientos en zonas céntricas, o incluso en el norte, ubicando a la ciudad en un pie de igualdad con los corredores  gastronómicos porteños, expresaban que anímicamente están destruidos y con poca reacción.

Entre los temores de los emprendedores de la gastronomía está por ejemplo el enorme costo que significan los alquileres, que en algunos casos rondan más de cien mil pesos mensuales, a lo que se suma el costo del personal y lo que significaría legalmente tener que reducir puestos laborales para evitar quiebras. “Estamos hablando de costos exorbitantes, porque a los gastos corrientes se le suman cheques que han sido emitidos a proveedores y que no van a tener respaldo, en algunos casos créditos que se tomaron para hacer ampliaciones o reequipamiento, licencias, marcas, seguros, y una enorme gama de problemas que marcan un final inminente. Acá en donde no trabajás dos meses tenés que hablar de por lo menos un millón de pesos abajo”, dijeron.

Este fin de semana, el representante de una conocida marca que tiene varios bares y salones de eventos en la ciudad deslizó: “empezamos a dialogar con los propietarios de los locales para ver el tema alquileres y ahí vamos, para ellos es un problema que nos caigamos porque después no volverán a alquilar y para nosotros es muy crítico tener que afrontar de golpe todo el costo, con los empleados estamos en muy buenos términos, pero todo eso es por ahora, ya que en un mes debemos evaluar nuevamente el conjunto de factores”.

Los propietarios de grandes locales recuerdan la trágica década del noventa: “se nos iban los comerciantes, y por ahí nos salvaban los políticos que alquilaban para locales partidarios, por que en la política nunca hay crisis”.

El problema central está en la falta de comercialización por el parate, y la implementación de los delivery apenas alcanza para soportar algunos gastos: “la gente desde sus casas está prudente a la hora de pedir, además tenemos problemas con los proveedores de insumos porque no llegan todos los necesarios, y eso hace que algunos platos sean modificados, lo que genera un problema con los clientes. Hay una realidad y es que la gente viene a un local para verse con un amigo, con un cliente, con un conocido, y la excusa es la consumición, o sea que esa situación no se reproduce en un domicilio”.

La cuestión de la gastronomía está a punto de caer fuertemente y solo la puede salvar la tan preciada apertura económica.

El panorama desalentador en este rubro no es nada más que platense, sino que se da con fuerza en todo el país. En Salta, un destino turístico por excelencia, el presidente de la Cámara de Gastronomía y Hotelería, Eduardo Kira, dijo a la agencia Télam: “la situación es pésima y desastrosa, con malas perspectivas y expectativas totalmente desfavorables”, mientras que en la ciudad cordobesa de Villa Carlos Paz la cuestión es similar: “la industria gastronómica y hotelera acá está cerca de un colapso, por más de que el estado esté ayudando el problema es en el futuro", relató Luciano Petri, chef y propietario de la cadena de restaurantes Pizza Ranch.

En la misma línea se comporta la ciudad de Rosario, con 1600 bares y restaurantes y 110 hoteles. Allí dicen que solo tienen funcionando el sistema de delivery que les representa tan solo el 10% de la facturación, y el titular de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica, Carlos Mellano, informó que en las últimas horas dos bares tradicionales y tres hoteles debieron cerrar sus puertas, y además dejó picando un dato que agrava el panorama: “mucha gente cocina en sus casas y ofrece viandas a domicilio”, dijo.

Volviendo a La Plata, este sábado el gobernador Axel Kicillof informó que recibió en su despacho a representantes de la confitería París para intentar una suerte de salvataje, y previamente había hecho lo mismo el intendente Julio Garro aunque el contacto en este caso se manejó con un perfil muy discreto y prudente. Si bien oficialmente no se conocieron detalles, algunas fuentes aseguran que el encuentro con el mandatario bonaerense no fue satisfactorio. Es muy difícil pensar que las soluciones llegarán por casos puntuales porque el problema abarca a todo un sector, o sea que a la París le podría seguir otro establecimiento, y así sucesivamente. Y además hay más rubros comerciales en crisis que esperan una asistencia del Estado más sólida.

El empresariado local, a través de sus asociaciones viene dialogando de manera fluida con el intendente, ya lo hicieron la Cámara La Plata Oeste, FELP, y otras, y desde la Comuna informaron en el día de ayer a ImpulsoBaires.com.ar que se anunciarán nuevas medidas de ayuda al comercio y que además se van a profundizar las que se ya se tomaron. Una novedad no menor que está preparando el alcalde es la apertura de la obra pública y reactivación de la privada, en donde por ejemplo se podrá operar de manera online todo lo concerniente a habilitaciones y permisos para avanzar con proyectos.

Como lo desarrollé en panoramas pasados, la construcción mueve en la región 4.500 empleos formales directos y otro tanto informales, o sea que representa una inyección de dinero tan importante que puede hacer mover a buena parte del comercio local.

De todos modos si bien los gestos de la  Comuna son importantísimos, los comerciantes y empresarios saben que la gravedad del momento exige más compromiso del Estado nacional porque el problema medular es la falta de comercialización, y eso por ahora se puede sustituir con medidas oficiales concretas como el pago del cien por ciento de la plantilla de personal, que los créditos sean rápidos, que la AFIP haga su parte y tome medidas de cancelación impositiva y postergaciones reales, entre otras.

Recursos del Estado en rojo

Los 135 municipios de la provincia en unas semanas necesitarán una asistencia de dinero fuerte por parte de la administración de Kicillof para poder pagar sueldos municipales, y no hay ninguna comuna que esté al margen de esa realidad. A su vez, la Provincia tendrá que recibir de Nación más fondos que serán producto de la descomunal impresión de papeles ´falsificados de curso legal´ que se está haciendo y que terminará detonando los bolsillos de la gente el semestre próximo con picos inflacionarios alarmantes si no se frena: sobreemisión y falta de bienes están por crear la tormenta perfecta.

Los municipios recaudan muy poco, solo algo se mueve con la tasa SUM pero nada más, y aquellos que tenían reservas se terminaron evaporando en con sueldo al personal que se pagó en estos días. La coparticipación que proviene de la Provincia se cayó abruptamente porque la recaudación como consecuencia del freno de la actividad económica es pésima. Los estados provinciales registraron en abril una caída de la coparticipación nacional de 18.9% promedio, aunque en provincia de Buenos Aires fue levemente menor y se situó en un 17%, según un estudio del Centro de Economía Política.

Las provincias tienen recursos propios que logran con los impuestos a los Ingresos Brutos, Inmobiliario, Automotor, y Sellos básicamente, y además reciben esa masa coparticipable de Nación, pero como el Impuesto a las Ganancias e IVA se desplomaron el resultante fue una merma también en la cuestión coparticipable de Nación a Provincia.

El tema es que en mayo producto de la emisión monetaria puede haber una soga de Nación a Provincia, y así llegar a municipios, pero ya mucho más resto para seguir con la máquina inflacionaria no hay, por lo que la economía se va a abrir a partir del Estado que la organice o abruptamente y de manera riesgosamente desorganizada porque la gente ya no puede más. Si no hay actividad no hay recaudación y si eso ocurre en pocos meses ni los empleados públicos van a cobrar sueldos.

Reformas que no pueden esperar 

En el marco de los costos del Estado para su funcionamiento, la Municipalidad de La Plata tuvo un poco de alivio, pero también un llamado de atención importante por reformas que faltan profundizar.

Por el lado de las buenas noticias se puede decir que el intendente Julio Garro hizo una lectura impecable de la situación del municipio hace cuatro años aproximadamente y empezó una reducción importantísima del plantel de funcionarios que había dejado su antecesor, Pablo Bruera, en donde había más de 380 casilleros en el organigrama y desde hace dos años aproximadamente se fluctúa entre 180 y como mucho 200.

Bruera llegó a más de 380 designaciones de funcionarios como consecuencias de compromisos políticos y de haber recibido del ex intendente Julio Alak una planta importante a ese nivel ya que los aparatos políticos, fundamentalmente en el peronismo, funcionan de esa manera.

Pero decía que Garro hizo una lectura estratégica porque la Comuna que recibió fue con deuda alta pero manejable, y rápidamente la equilibró, además en el primer año de gestión hizo un trabajo minucioso de proveedores en donde también se registraban inconsistencias fuertes entre nivel de prestación, presuntos sobreprecios y hasta servicios que figuraban como adeudados pero que no se podían comprobar si efectivamente estaban hechos.

Esa reconversión administrativa de la Comuna, que tuvo un solo autor y fue el propio intendente en su despacho trabajando de modo silencioso y rodeado de pilas de expedientes que vigilaba uno por uno, hoy constituye un problema menos, porque es inimaginable lo que hubiese sucedido si La Plata tenía la estructura que la condujo hasta el 2015: hoy sería un municipio a punto de estallar en mil partes.

De todos modos, ahora viene el trago amargo, porque todo eso que hizo Garro fue bueno pero tal vez insuficiente, y para el futuro esta Municipalidad, como casi todas las de gran porte, van a tener que abocarse a una reestructuración a mediano plazo para afrontar de manera exitosa las crisis que lleguen en el futuro.

Por ejemplo, en nuestra ciudad hay alrededor de cinco mil empleados municipales en planta permanente, esa situación enciende luces de alarma, por lo que es imperioso hacia el futuro conseguir que las bajas que se van produciendo producto de jubilaciones no sean reemplazadas por altas, que por lo general surgen de compromisos políticos o sindicales. Eso ayudará a que el intendente que gobierne dentro de cinco o diez años tenga mejores márgenes de manejo de crisis. Es importante señalar que la reducción de las plantas estatales debe ser una política de Estado a perpetuidad.

Otro tema, tal vez a corto plazo, deberá ser la revisión de la estructura de gabinete actual, en donde posiblemente haya un excedente de secretarias no muy grande pero que podría corregirse. Se observan cinco o seis dependencias que posiblemente puedan funcionar correctamente con algún rango menor. Y un tema que debe revisar cada secretario del Departamento Ejecutivo es si efectivamente le hacen falta todas las dependencias que tienen a su cargo o podrían eliminarse o fusionarse algunas direcciones.

El problema de los estados municipales cuando son voluminosos es que además de ineficientes tienen funcionarios y empleados muy mal pagos. Es una deuda del sistema político sincerarse un día de estos y hacer un acuerdo para tener en el plano local mejores sueldos para conseguir así más calidad administrativa. Menos gente y mejores pagas. Esa cuestión es compartida por casi todos, pero nadie quiere afrontar el costo político de plantearla.

Un debate urgente

Lentamente podemos entrar en un tema que tiene que ver con el rol del Estado en general y en ese marco están los municipios.

Algunos, como es mi caso, sostenemos que la administración perfecta se resume en tres siglas: ABL (Alumbrado, barrido y limpieza y conservación), y que significa una administración que tenga puntuación de diez en esos temas, a los que se les puede anexar asfaltar y hacer algunas cloacas. Un estado municipal que en lo básico sea ejemplar, y que no se encargue de temas que son de otras esferas públicas o de privados.

Otros creen lo contrario, y ven en el municipio una organización que debe ser más amplia enfocándose en diversas temáticas casi como si fuesen mini provincias. 

Tanto una como otra opción son cuestiones de debate inspiradas en conceptos ideológicos.

Por ejemplo, una barrabasada pudimos ver en los últimos días cuando el Estado nacional le tiró a los municipios la responsabilidad de controlar precios, y para eso los intendentes tuvieron que preparar a sus cuerpos de inspectores, sacarlos de otras actividades y sumergirlos en una cuestión que no es de su competencia. No creo que al día de hoy alguna repartición municipal pueda entender una estructura de precios, ni mucho menos controlarla.

Otro tema no menor ha sido la sucesiva delegación de facultades en tareas de seguridad de Provincia a Municipios, una cuestión que es un dolor de cabeza para las comunas, pero que muchos intendentes igualmente quieren tener. Sin embargo la municipalización no es efectiva y la seguridad debe ser un asunto exclusivo de la Provincia en toda su dimensión. Lo mismo ocurre con otros experimentos como por ejemplo el Sistema Alimentario Escolar, la administración de colegios y hospitales, que son esfuerzos enormes por parte de los municipios y que los llevan a concentrarse en las urgencias y terminan imposibilitados de mirar en perspectiva.

También los estados locales muchas veces se empeñan en mantener cuestiones que hacen mejor los privados, y que sin embargo no se entiende por qué insisten en ellas.

Obtener recursos

Otro tema en consideración tiene que ver en cómo se pueden generar nuevos recursos por parte de las municipales. Antes giré por el saneamiento a partir de un achique a corto plazo de la estructura y a mediano plazo del plantel de personal, pero ahora también hay que fabricar ingresos nuevos y para eso la Comuna platense debiera apelar a una herramienta que tiene disponible desde los noventa como es el sistema de padrinazgos de espacios públicos. 

Por su parte, la Municipalidad tiene que revisar imperiosamente todas las concesiones, ser más rigurosa y aumentar cada canon, ya que se observa que el Estado siempre se caracterizó por recibir muy poco dinero por los espacios que otorga a los privados para su explotación.

Esa última situación se registra en las concesiones permanentes, y mucho más en los eventos que se han realizado en donde los puestos de alimentos o de bebidas, por citar dos rubros, terminaban abonando cifras irrisorias comparada con el margen de ganancia que obtienen.

Además, la Municipalidad tiene algunas vidrieras nacionales entre sus espacios públicos por lo que exhibir una marca de parte de un empresario privado tendría que constituir un ingreso fabuloso.

La Comuna tiene que hacer valer más su patrimonio y su valor, y con esas dos simples medidas se podrían obtener recursos muy importantes para destinarse luego al mantenimiento de parques, plazas y paseos.

Por otra parte, la ciudad tienen que insistir con los proyectos frustrados de antaño acerca de una nueva Ley de Capitalidad, que le deje ingresos más fuertes y constantes, y a eso sumado una tarea para los legisladores provinciales como es la urgencia de confeccionar una ley en donde a los distritos se les agregue un plus importante por tener en sus superficies unidades penitenciarias provinciales o nacionales, que está demostrado que son de altísima peligrosidad y que además hacen disminuir el valor de las propiedades aledañas.

Cacerolazo

El jueves por la noche se sintió con fuerza la expresión popular para que no se deje en libertad a quienes deben cumplir condena, pero además en el medio también comienza a deslizarse la protesta por la situación económica y la insatisfacción de observar atropellos punzantes a los sectores medios como por ejemplo la resolución de las cámaras del Congreso de la Nación que premia con aumentos a sus empleados mientras el país ve cerrar comercios y perder empleos de manera fabulosa.

Sesiones del Concejo

El Concejo Deliberante incorporó el modo de sesiones virtuales. Fue una grata novedad porque agilizó bastante la tarea que está parada como producto del aislamiento. En la previa, la presidenta del deliberativo, concejala Ileana Cid, dijo dialogando para ImpulsoBaires.com.ar que “a principio de año estaba pensando en una organización tecnológica del Concejo, y ahora esta situación obligó a que la hiciéramos rápido”.

Defensoría Ciudadana

El tiempo pasó y no se designó Defensor Ciudadano para normalizar la institución. Lo curioso es que se habían registrado una importante cantidad de vecinas y vecinos, pero quienes aparecían con más posibilidades de ser electos hoy cumplen tareas como funcionarios municipales, provinciales, y hasta podría recalar alguno en el gobierno nacional.

¿No habrá llegado el momento de que el Concejo Deliberante estudie una nueva formulación de la Defensoría Ciudadana?.

Un papelón

Así fue el enfrentamiento de taxistas y repartidores en pleno centro platense. Los tacheros se enojaron porque quienes reparten a domicilio ocupaban sus paradas, pero estos últimos estaban más que ofuscados porque sienten que son víctimas de una competencia desleal por parte de los conductores de autos de alquiler.

Y en todo esto hay que preguntarse por qué si a los taxistas se les permitió hacer tareas de repartidores a quienes están sin empleo y poseen un auto no se les deja prestar servicio para UBER, aunque sea hasta que concluya la crisis.

Solidaridad y más gente pidiendo

Siguen adelantes campañas para ayudar como las que recién terminó en La Loma “La Plata Solidaria”, cuyo coordinador, Pablo Pérez, dijo que “las campañas no se detienen porque hay necesidades pero también muchos  vecinos héroes, que nos acercan siempre un alimento para que nosotros lo llevemos en este caso a jardines de infantes. En tanto, en la semana la organización de productores hortícolas nucleados en el MTE, donaron diez toneladas de verdura fresa a los Hospitales Rossi y Gutiérrez.

Mientras tanto, en las últimas dos semanas se pudo observar mayor cantidad de vecinos pidiendo alimento en la vía pública. 

Hasta el próximo domingo.
 

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