miércoles 01 de diciembre de 2021 - Edición Nº2078
Impulsobaires » Politica » 30 ago 2020

La mirada de Jorge Joury

Entretelones de un "flash psicótico" que puede terminar en cuarteles de invierno

Fue la noticia más estrepitosa de la semana política. Lo que quedó en claro, después de un abanico de reflexiones desde los frentes más opuestos, es que ex presidente Eduardo Duhalde tomó un camino equivocado y terminó dinamitando los puentes de convivencia que intentó construir. Grave error fue utilizar en los campos ya incendiados de la política, la brutalidad de frases como "golpe militar" y "guerra civil", cuchillos filosos que siempre lastiman el torrente sanguíneo de la democracia. El hombre de Lomas de Zamora, saludablemente se ganó la crítica de toda la dirigencia política. Pero lamentablemente, con ese árbol Duhalde tapó el bosque y desterró la posibilidad de que se haga una lectura fina de hacia dónde iban sus objetivos, si es que pretendía despabilar al Presidente.


Por: Jorge Joury *

El mundo mediático tuvo diferentes visiones. Por ejemplo, Jorge Lanata coincidió con sus dichos, pero con una versión mejorada." Vengo diciendo esto desde hace tiempo, pero ahora alguien lo dijo en público. Vamos hacia un escenario peor que el del 2001...hago excepción con el tema de los golpes, en eso no estoy de acuerdo, creo que se equivoca". También señaló que "creo que va a ser difícil para Alberto Fernández gobernar la Argentina en las circunstancias económicas y sociales que se vienen. Esto va a ser mucho peor de lo que nosotros pensamos".

Lanata añadió que “el presidente está entre dos paralelas que no controla, entre la pandemia y la economía. Y el hecho de que el gobierno siga estirando la cuarentena más allá de la cantidad de muertos, que me parece necesario que lo haga hoy, tiene que ver con que correr el velo de la cuarentena significa mostrar un montón de cosas y también reconocerla”, consideró. 

Horacio Verbitsky en cambio, marcó diferencias y atacó sin anestesia la salud del ex presidente. Reveló que Duhalde sufre un trastorno neurocognitivo que sería Alzheimer. Si bien no utilizó ese diagnóstico concreto, se animó a conjeturar que Alberto Fernández "sabe muy bien que Duhalde está senil".

Otra puerta delirante hacia el infierno, la abrió el periodista de C5N Gustavo Sylvestre. Aludió a un mensaje que Duhalde le habría llevado  a Alberto Fernández sobre un golpe de Estado que se estaba gestando en los cuarteles con el liderazgo de los ex presidenciables Juan José Gómez Centurión y José Luis Espert.El periodista se ganó una acción judicial de los involucrados-

Para Jorge Asís "entrevistar a Duhalde es una incitación a la crueldad. Lo que dice tiene muy poco que ver hasta con su propia historia y lo que lo conecta con el mundo tangible es su confirmación de la crisis. No hay ninguna posibilidad de hacer absolutamente nada (con respecto a un golpe). No creo que sea un parámetro para consultar. No tiene la influencia que él quisiera tener".

Después de sus declaraciones del lunes por la noche en el programa "Animales Sueltos", Duhalde comenzó un raid mediático no exento de contradicciones. En la mañana del martes afirmó a Radio 10, que el país atraviesa "un momento preanárquico" y "no nos damos cuenta lo que sucede en las clases medias que se desmoronan", tras lo cual agregó: "Te van a matar no por una bicicleta, (sino) por un bizcocho".

Además, agregó que "no hay que golpear las puertas de los cuarteles cuando el deterioro social llega a un límite de anarquía. Eso tiene color y olor a sangre y pasa en el mundo", añadió.

Horas después, sin embargo, en una entrevista con Crónica HD, se lamentó y afirmó que "muy posiblemente influenciado como estamos todos por esta pandemia, a veces a uno se le va un poco la lengua y dice las cosas que piensa que no debería decir".

Luego ante el camal A 24 justificó sus dichos y aseguró que un militar le dijo que había sectores de las Fuerzas Armadas que "estaban preparando un golpe de Estado" .Y relató que apenas se enteró sintió "miedo" y llamó a la vicepresidenta Cristina Kirchner, que lo derivó con el ministro de Defensa, Agustín Rossi.

"Lo que a mí me motoriza y me moviliza es el miedo, el miedo profundísimo a los golpes militares", resaltó el ex mandatario nacional. No obstante, admitió que "no tendría que haber dicho" que las elecciones del próximo año no se iban a realizar, y atribuyó esos dichos a "una desenganche de la realidad" o comportamiento "psicótico" momentáneo provocado por la pandemia y la cuarentena.  

También es evidente que los Duhalde están enojados con el gobierno, tal vez por ausencia de protagonismo. A Tal punto que Hilda ‘Chiche’ González mostró  sus dientes al confirmar que abandonó la Mesa contra el Hambre conformada a instancias del Gobierno nacional y que fue muy criticada por convocar a figuras del espectáculo: “fui a la última reunión y me di cuenta que era 'pour la gallerie'. Yo para perder el tiempo no estoy"

"La mesa contra el hambre tiene que ser más chica y con gente especializada en gestión, porque el hambre es nada más y nada menos que una consecuencia y hay que trabajar en esa consecuencia y debe der gente especializada en nutrición y salud. Después, Estela Carlotto es una mujer que respeto mucho, pero no podemos tomarla para que haga número. Tenemos que tener gente especializada trabajando y no reuniéndose una vez por mes como planteó Arroyo (Daniel, Ministro de Desarrollo Social). Tiene que haber gente permanente trabajando”.

“Estos planteos los hice en la mesa y viendo que esto va a ser algo como fue al principio dije: ‘no voy a participar más en esto’.

Hoy ya no tiene sentido seguir pegándole a Duhalde. Pero alcanza con un poco de lectura de política doméstica para entender que sus expresiones anunciaban más un estallido modelo 2001, que un golpe militar. Su fallida comparación con la región lo llevó a poner el dedo en el enchufe. En Venezuela y, en menor escala, en Brasil, el poder político depende del respaldo militar. Acá, los resortes del poder son complejos, pero las Fuerzas Armadas miran ese escenario desde afuera y ya tuvieron su escarmiento. El propio Duhalde reconoció que "se me fue la lengua".

Si a Duhalde le parece que a Alberto se le va el gobierno de las manos, en su rol de ex jefe de Estado, él debe poner todo de sí en su diálogo con los representantes del pueblo en el Congreso, con los gobernadores, con los líderes partidarios del territorio bonaerense que él cree controlar, para preservar y blindar la plena vigencia de la República.

Al ex presidente, al que le tocó afrontar aquella descarnada crisis del 2001, tal vez no quiera ver a Alberto Fernández como un “boxeador que no responde los golpes”. Es probable que imagine un campeón en serio que no se deja caer así nomás. Pero falló en el discurso. Y si lo que pretendia era instalarse como un consejero para salir de la crisis, lo que logró con ese delirante "golpe de Estado", es que la política lo termine confinando a cuarteles de invierno.

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.   

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