martes 21 de septiembre de 2021 - Edición Nº2007
Impulsobaires » Tecno » 13 dic 2020

Punto de vista

¿Facebook puede caer?

Enfrenta menciones de monopolio, permitir fake news y uso de datos personales, por primera vez en mucho tiempo distintos actores del Estado y la sociedad civil norteamericana se alistan de manera coordinada para una ofensiva frente a uno de los gigantes de la tecnología que al menos ya ha perdido su cobertura simbólica de ser tan solo una “red para conectar el mundo”; el velo se cae y ahora comienza la pelea.


Por: Esteban Concia */

De fondo es pelea entre fracciones de capital: "No puede ser un ´Estado` aparte, debe acatar las leyes", palabras más palabras menos así sostienen senadores de ambos partidos, y comienzan a inclinarse por el capital más tradicional (energía, bancos, servicios financieros, construcción, alimentos) frente a este nuevo actor que acumula riqueza mediante el uso de los datos de millones de personas: huellas digitales por doquier que permiten saber más de cada usuario que sus propias familias y quizá incluso que ellos mismos. 

Si por ejemplo sumamos Facebook, Amazon y Apple hablamos de un PBI similar al de Alemania, ni más ni menos. Pero a la vez que económica la pelea también es en lo simbólico y sobre los marcos y límites de las democracias liberales en las sociedades táctiles y en red. Las grandes tecnológicas plantean nuevos desafíos frente a Estados nacionales que no logran regularlos efectivamente ni encontrar la manera concreta de regular los avances y la concentración del negocio. Aún más profundo algunos autores aseguran que comenzamos a ingresar a una nueva era donde frente al poder domesticador y organizador territorial, formal, aparece otro poder líquido, global, desregulado que impone tendencias, organiza consumos, y se mete en los teléfonos inteligentes de al menos un 60% de la población mundial que baja sus ojos a las pantallas en un promedio de 400 veces al día.  

La Comisión Federal de Comercio (EEUU) órgano bipartidista  y 49 Estados  presentan demandas que igual pueden tardar años en la Justicia ordinaria; se basan en un comportamiento monopólico y anti libre competencia del grupo de Mark Zuckerberg, quiénes se defienden sosteniendo que las compras realizadas en su momento como WhastApp e Instagram fueron aprobadas en su momento con lo cual ya tienen sentencia clara. Además argumentan que la inciativa, la inventiva, la creatividad e innovación del sector no pueden ser frenadas y están enmarcadas precisamente en la idea de la libre empresa. 

Recordemos que uno de los talones de Aquiles de la posibilidad de regulación y sanción a las grandes tecnológicas es la sección 320 de la ley de comunicaciones (data de 2006) que  las excluye de responsabilidad editorial/legal sobre los contenidos  que circulan en sus plataformas; lo que les permite alejarse de la obligación del control que si deben cumplir medios de comunicación analógicos y tradicionales.

Otros tantos piden enfocarse en enfrentar a China por el 5G, patentes y redessociales en la nueva guerra fría: la guerra tecnológica entre esas dos potencias. El caso reciente de TikTok enciende alarmas ya que la aplicación logro algo así como 150 millones de usuarios en tierras estadounidenses y es una sensación de consumo entre jóvenes, y las bases de datos son en definitiva chinas. 

Las nuevas demandas podrían terminar luego de un largo trajinar que le espera en los estratos judiciales en un plan desinversión como en los `80 caso de AT&T y Microsoft.  Está claro que  compraron WhatsApp para que no compita con Messenger e Instagram para evitar migración de usuarios.  Correos internos de la empresa lo dicen bien claro  "Mejor comprar que competir" y esto representa una de las principales pruebas que aportan los demandantes. 

Filosofía clara "comprar start up que pudieran crecer y competir para asegurar la posición" y son muchas compras a lo largo de los años, aunque sean popularmente conocidas unas pocas.  Permanentes nuevas adquisiciones como Kustomer (app de administración de clientes) en monto similar a la compra de Instagram; el modus operandi siempre es similar: se buscan apps en pleno proceso de crecimiento, que comienzan a sumar usuarios e influencias y se las compra para fortalecer la posición dominante, incluso a riesgo de que la aplicación deje de crecer, eso no les importa. 

Queda claro que el acceso a #tecnología e información hace a las nuevas batallas de esta parte del siglo y que las empresas son actores geopolíticos con más "PBI" que muchos países y con una llegada total 4 de cada 10 seres humanos son usuarios por ejemplo en el caso de Facebook. 

El nuevo régimen impositivo de las "big tech" en Europa, el juego de China con ya el 30% del mercado y las nuevas demandas a Sillicon Valley son escenario que obliga a pensar este tema (y actuar) de manera más activa en lo impositivo, en uso de datos personales y en soberanía.

Ya no basta con usar correctamente la tecnología ni siquiera con entender como funciona profundamente sino que es necesario generar mecanismo para utilizarlas como herramientas claves de desarrollos autónomos y nacionales. No hacerlo significa la posibilidad de nuevas formas de esclavitud y dominación de fuertes sobre débiles. 

(*) Creador del Conversatorio ComPol y autor del libro “Comunicados o Dominados”
 

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