martes 28 de septiembre de 2021 - Edición Nº2014
Impulsobaires » Politica » 26 dic 2020

La columna de Jorge Joury

Intendentes frenaron la arremetida de Máximo K para alambrar la Provincia

El plan de Cristina era alambrar electoralmente la provincia de Buenos Aires con su hijo Máximo al frente del PJ bonaerense. Pero implosionó de manera abrupta durante una cumbre partidaria en Lomas de Zamora. Fue la tenaz resistencia de los intendentes peronistas la que frenó la arremetida K y obligó a Máximo a bajar sus pretensiones. No obstante, el hijo dilecto de CFK comunicó con gesto adusto, que armará en sus distritos, en el territorio donde su madre tiene su mayor caudal de votos. Máximo se bajó del caballo, luego de que tanto Fernando Gray, como Gustavo Menendez, apoyados por un malón de caciques bonaerenses, se negaran a renunciar a la conducción del partido y le pusieran los puntos sobre las íes.


Por: Jorge Joury *

Es que tanto Menéndez, lord mayor reelecto de Merlo y Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría tienen el màximo cargo partidario El mandato de ambos dura hasta diciembre de 2021 y Máximo pretendÍa asumir en marzo. En el caso de Menéndez, tuvo momentos de amor y odios con Néstor Kirchner y con Sergio Massa, y ahora mantiene un equilibrio estratégico con el kirchnerismo.

En cambio Gray es un dirigente con historia partidaria. Se formó con Eduardo y Chiche Duhalde, y luego completó su trayectoria política durante el mandato de Néstor trabajando en el Ministerio de Desarrollo Social junto a Alicia Kirchner. Acaba de cumplir 50 años y tal vez no tenga la edad suficiente todavía como para ser considerado un barón del conurbano.

Pero Gray aprendió rápido los tejes y manejes de la supervivencia en el territorio más indómito de la política argentina. Se las arregló para ser elegido jefe comunal en 2007 y ya lleva tres reelecciones. Una con Daniel Scioli como gobernador; otra con María Eugenia Vidal y la última con Axel Kicillof. 

Tanto Menéndez y Gray, como la mayoría de los consejeros del PJ bonaerense que fueron elegidos con los votos de sus distritos, no querían saber nada con renunciar antes de tiempo a la conducción partidaria provincial para cederle el sillón al hijo de Cristina. Máximo pensaba pasar la escoba y barrerlos a todos, para colocar a sus lugartenientes de La Cámpora. 

En esta disputa aparece además el debate por la ley que limita las reelecciones de los alcaldes y les permite solo dos mandatos consecutivos. La Cámpora, que lidera los bloques oficialistas de la Legislatura bonaerense, es uno de los sectores que no muestran interés por modificar una reglamentación, que dejaría fuera de carrera a un buen número de intendentes del PJ que no podrían aspirar a un nuevo período, entre ellos, Menéndez y Gray.    

Un veterano ex intendente del conurbano, que peina canas en la gestión, reveló que la reunión de Lomas de Zamora celebrada en las últimas horas, tuvo pasajes de alto voltaje, algo poco habitual en el peronismo de esta época. Comentan que Máximo Kirchner abandonó su habitual tono campechano y luego de anunciar que declinaba su intento de presidir el PJ bonaerense, lanzó una advertencia que sonó a amenaza: "Voy a armar en todos los distritos". Fue interpretado como una señal de que la interna será palo a palo con La Cámpora, que en el 2023 aspira a ocupar 92 intendencias que quedan vacantes.
Martín Insaurralde, el alcalde de Lomas de Zamora selló una alianza muy sólida con Máximo y fue uno de los que impulsó su desembarco en el PJ bonaerense. Pero nadie esperaba que Fernando Gray y Héctor Menendez, que se turnan año de por medio en la presidencia del partido, se negaran a renunciar de manera terminante.

Estaba cantado, que la batalla subterránea que se libró durante las últimas semanas iba a terminar de esta manera. Contar con el control del instrumento electoral no es un tema menor, pero el tema de fondo es más denso. Es público y notorio que Alberto Fernández ya dejó trascender que el año que viene buscará unir fuerzas con gobernadores e intendentes para impedir que Cristina y La Cámpora comanden el armado de las listas. Este es el primer round de una historia que recién comienza. La pelea por el PJ bonaerense augura nuevos capítulos. "Más sabiendo que a la Jefa seguramente le quedó la sangre en el ojo", añadió el mismo informante,

Hay que señalar que en el cónclave celebrado en la histórica Lomas, en su momento Eduardo Duhalde impuso con forceps la candidatura de Néstor Kirchner. Entre los asistentes también estuvo Axel Kicillof. El gobernador, que tiene sus propias tensiones y acuerdos con los alcaldes escuchó atentamente los fuertes cruces, pero no intervino.

También dieron el presente los ministros Wado de Pedro  y Gabriel Katopodis, el primero integrante de La Cámpora, el segundo cercano a Alberto y un grupo de intendentes. Acaso por eso, luego de hacer una referencia irónica a Gray, Menendez y Juanchi Zabaleta, el hombre más cercano a Alberto, Máximo le dijo a Kato: "Voy a armar distrito por distrito, vos Kato anda y contales", le dijo al ministro de Obras Públicas, que por ahora está asegurando un buen nivel de obras en los distritos de sus pares, tema clave para la elección. Según quien lo cuente, se interpreta qie la advertencia de Máximo fue para todos los intendentes o sólo para los díscolos.

Máximo también señaló que Alberto le pidió en las pasadas elecciones que no presentara lista en San Martín -distrito de Katopodis- y en Hurlingham -municipio que gobierna Zabaleta. Y cumplió. Quedó flotando entonces la idea que acaso su posible desembarco en el PJ bonaerense estuvo conversada con el ahora presidente quien habría dado su consentimiento.

Hay un dato a tener en cuenta. En el acto que Cristina Kirchner encabezó en La Plata junto a Kicillof y Alberto, no estuvieron los veinte intendentes peronistas del Conurbano. Y en el brindis de despedida del año de este miércoles en Lomas de Zamora, también hubo ausencias importantes. Gray, Menendez, Zabaleta y su par de Ituzaingo, Alberto Descalzo, no se sumaron al almuerzo. Para uno de los asistentes al almuerzo: "Máximo salió fortalecido porque estaban la mayoría de los intendentes".

También hay que apuntar que  Zabaleta, Gray, Menéndez y Descalzo no fueron parte del almuerzo y encabezan el grupo que resistió su desembarco en la presidencia del PJ bonaerense.

La Cámpora no cuenta con ningún representante en el PJ bonaerense, pese a ser la organización más importante del peronismo de la provincia. La situación tiene una explicación: En el 2017 cuando se eligió a la actual conducción, La Cámpora corrió con el selló Unidad Ciudadana y no se sumó al PJ.

Por esta circunstancia, en el entorno de Gray y Menendez se escudan en que más allá de su decisión personal, para que Máximo asuma en el PJ deberían renunciar los 49 miembros del Consejo del partido y los 1000 congresales. Pero entre los consejeros se cuentan a pesos pesados como Pablo Moyano, Pignanelli y Plaini, que al parecer no tienen ganas de perderse el año de mandato que les queda.

Como sea, la advertencia de Máximo sacudió el territorio de los intendentes, que ya están duchos en estas lides, ya que hace años que enfrentan a La Cámpora en internas porque Cristina les puso las famosas colectoras para quitarles poder. Esta no será la excepción. Lo importante es que los alcaldes que dominan el territorio más árido de la polìtica argentina, marcaron la cancha y le pusieron un freno al "vamos por todo" que quería imponer CFK.

Ahora, mientras las partes velan las armas, Máximo Kirchner acelera la estrategia de arrinconar a los barones del conurbano con sus técnicas de presión. Lo mismo que hizo Néstor en 2003 para terminar disputándoles el poder dos años después enfrentando a Chiche Duhalde con la candidatura de Cristina a senadora nacional. Claro que aquel era un kirchnerismo en ascenso al que la sociedad del país en crisis conocía mucho menos que ahora. Hoy todo es diferente. En quince años, las personas y el escenario cambiaron. No obstante, en esa geografía bonaerense, persisten la inflación, el déficit fiscal y se agudizó la pobreza. Lo que se mantiene inalterable, son los dirigentes que siempre luchan a brazo partido por una cuota de poder. En este marco, la provincia de Buenos Aires sigue siendo  el bocado más apetecible en materia electoral y el laboratorio más incomprensible del fracaso recurrente de la política.  
  
*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.    

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